25 Instantáneas de Ernesto Hernández Doblas o Con la luz del sol se derriten mis alas9 min de lectura

Héctor Alvarado Díaz

1. ¿El escritor se alimenta de los otros?

El escritor no puede ser sin los otros, sin lo Otro. Nadie sabe de él, pero es parte de todos. “Yo es otro” (Arthur Rimbaud). “Nosotros somos yo. Somos las barcas que caminan solas” (Ramón Martínez Ocaranza). No hay forma en que su existencia sea posible, sin que ronde por su escritura el rumor de todo lo que no es él. Esta relación es compleja, pero Es. Y en efecto, podría decirse que igual que un vampiro, dios o guerrero antiguo, se alimenta de otros. Su creación es un conglomerado, una multitud, una red –entre otras muchas cosas- de fechas, lugares, circunstancias, lecturas, ausencias, amores y de todo aquello que no es visible y que golosamente come para convertir en texto, en sexo de palabras.

2. ¿Formas parte de alguna cofradía?

¡Válgame el señor! La de los solitarios si acaso, o mejor, la de la santa vulva. Por fortuna, nunca he tenido, por mucho tiempo, el vicio y la debilidad de lo gregario.

3. ¿Empezaste escribiendo o leyendo?

Primero me sedujo la lectura, me abrió mundos, me llevó de la mano fuera de una realidad que nunca entendí, que me era adversa. No pasó mucho para que la escritura cerrara la pinza y formar ese maravilloso ejercicio de y para la soledad, que es la literatura. Leer, escribir, pensar, hablar: Vivir. 

4. ¿Te involucras en la vida cultural? 

Participo de “la vida cultural”, en la medida en que doy talleres, escribo, leo, me entero de lo que sucede a mi alrededor. Esporádicamente publico algo, y mucho más esporádicamente participo en alguna lectura pública. En general me parece que todo ese mundo kulturoso está lleno de simulacro y falsedad. ¿Entrarle a la “vida cultural”? No gracias, conozco mejores maneras del onanismo.

5. ¿Cómo eliges tus títulos?

Sería pedante si dijera que ellos me eligen a mí. Pero es así, por lo que asumo la pedantería con gusto. Todos mis textos y publicaciones han tenido nombres surgidos del azar, del capricho, de la circunstancia, de recibir de pronto un título que se me rev(b)ela como definitivo. Algunas veces he llegado a reflexionar un poco al respecto y con ese poco salta la liebre y el bautismo se hace. Una de mis primeras plaquettes fue nombrada como Oscura Luz, porque al juntar los poemas, me pareció que todos tenían un tono de oscuridad, de temas que tienen que ver con el dolor, la muerte y las diversas formas de miseria humana. Pero al mismo tiempo, reflexioné que el impulso creativo me había llevado a iluminar esas zonas, a dar luz sobre ellas. En otro caso, había recopilado textos escritos a varias mujeres que admiro y deseo. Me pareció entonces que cada texto era una especie de pieza colocada en un museo íntimo. Así entonces, lo llamé Museo de Musas. Y así…

6. Cinco películas de tu corazón

Serían muchas, pero si tuviera que elegir solamente cinco, serían: Nekromantik, de Jörg Buttgereit; Ghost Dog, de Jim Jarmusch; Naranja Mecánica, de Stanley Kubric; Nostalgia, de Andréi Tarkovski, y Japón, de Carlos Reygadas.

7. ¿Ha sido difícil publicar?

No. Jamás he realizado ningún esfuerzo por ello. El azar –mi compañero, mi benefactor, mi dios preferido y mi verdugo- ha dispuesto para mí cada una de las publicaciones que he realizado y dado a conocer a todos y a nadie. Quiero imaginar y creer que también, junto al azar, cierta capacidad de mi parte en el ámbito de la creación, han hecho mancuerna hasta el momento para dicho logro. Además, nunca me ha interesado esforzarme por publicar, entre otras cosas, por todo lo que ello implica de cercanía, ritos y simulacros con el mundo kulturoso antes mencionado. La publicación me interesa por supuesto, pero por encima, vivir a fondo la Experiencia de la creación.  

8. ¿Tienes muchos amigos?

Tuve amistades entrañables, encuentros afortunados con espejos y horizontes en donde pude desdoblar lo que soy así como compartir algo que fue valioso para los demás. Tuve cercanías en las que la ebriedad fue gozo, libertad y pedagogía. Hoy tengo conocidos, algunos más queridos que otros, pero ninguno con la categoría seria y profunda de Amigo. Hoy me tengo a mí y me reconozco y quiero anacoreta.

9. ¿Estás lleno de proyectos?

Estoy lleno de la dulce emoción de lo imprevisto, de cierta metodología zen para existir, en donde sólo espero lo inesperado, con lo que no cuento, lo que me sorprende. Los proyectos los dejo para la gente seria.

10. ¿Ácido o dulce?

Agridulce.

11. ¿Le haces también al teatro?

Algún tiempo estuve jugando al teatro (con toda la seriedad del mundo) con la agrupación Contrapeso, dirigida por el maestro Roberto Briceño y Ramón Segura Jáuregui. Fue una experiencia que me permití por puro deseo de ser otro una vez más. Duré aproximadamente tres años y estuve participando en varios montajes memorables para mi corazón. Estando ahí, se me dio la oportunidad de ser uno de los protagonistas del primer largometraje del cineasta moreliano Adrián González Camargo llamado Enero. Además, hice cuatro cortometrajes. La vida ha sido buena y pródiga conmigo. 

12. ¿El poema inicia en alguna parte?

Como todo lo que existe, el poema no inicia ni termina, forma parte de un flujo de energía que ha estado antes del poeta y estará después. El poema no empieza, se da. No termina, resuena en ecos de espiral. De otra forma, puedo decir también que el poema comienza en algún lugar de lo invisible hasta donde la sensibilidad del poeta llega, husmea, toca, y se deja tocar. Ese lugar podría ser el de la experiencia. Luego de ahí, ser poeta en sí, es tener la capacidad de “bajar” o “trasladar” a la hoja en blanco lo aprehendido, haciendo un esfuerzo por dejar intocados la mayor parte de los resplandores. El poeta no es nada ni nadie si no es pararrayos.

13.- ¿Cómo es tu relación con las instituciones culturales?

No hay tal relación ni la habrá. En algún momento fue medianamente cercana, en otro, por cuestiones económicas meramente, incluso fui Coordinador del programa Fomento a la Lectura en dos ocasiones. Hoy en día, las instituciones culturales, y mucho más las de Michoacán y Morelia, son administradoras de lo insustancial, de lo que no transforma, de la basura.   

14. ¿Te han censurado?

Existen muchas formas de censura. Supongo que, en más de una ocasión, ésta se ha reflejado en omisiones. Pero no, en general no he recibido la censura de manera frontal.

15. ¿Disciplinado?

Sí, si se entiende la disciplina como una constancia inflexible, como un persistir en la vocación, como una afirmación a lo que se es. No, si se entiende como el seguimiento puntual de una serie de obligaciones externas o internas para presuntamente lograr algo determinado.

16. ¿Quién serías si pudieras ser otro?

Si pudiera ser otro, me fascinaría ser otra.

17. ¿Has escrito algún guion?

Algunos años antes de andar cerca del teatro, tuve la oportunidad de dar un taller literario en el antiguo Cereso “Francisco J. Múgica”. Durante cinco años asistí cada jueves puntualmente con mis hermanos presos. Ahí conocí a la directora y actriz Mayra Girón que también realizaba un trabajo de taller. Hicimos una intensa mancuerna en donde tuve la oportunidad de escribir y actuar una pastorela, así como escribir y ver montada una obra sobre tema carcelario titulada Los hombres del alba (con guiño y homenaje al poeta Efraín Huerta). Más adelante tomé un diplomado de dramaturgia e intenté escribir una obra sobre el extraordinario escritor mexicano Juan Vicente Melo. Los resultados por una u otra razón fueron fallidos. Alguna noche de estas posiblemente lo retome…

18. 5 poetas en tu escritorio.

Chantal Maillard. Rainer Marie Rilke. Ramón Martínez Ocaranza. Leopoldo María Panero y Roberto Juarroz.

19. ¿Qué te encabrona?

La infinita estupidez humana.

20. ¿Crees en aparecidos?

No sería poeta si no creyera en todo aquello que A-parece. Creo en lo invisible, en lo que no es creíble, en lo irracional y en que finalmente vivimos inmersos en un gran útero de magia y sueño.

21.- ¿Has tenido problemas con la policía?

En una ocasión, allá por mi juventud, me detuvieron en una tienda departamental a la que ya me había aficionado a robar libros. No pasó a mayores. Alguna otra vez me sacaron dinero cuando me descubrieron con mi pareja en un parque público mientras ella me hacía sexo oral. Fuera de ahí, únicamente he tenido constantes y divertidos problemas con la policía de lo correcto.

22. ¿Qué opinas de los payasos?

Opino que entraron en un tobogán de decadencia desde que engrosaron las filas de la política. Para muestra, desde el año pasado tenemos un botón cada mañana.

23 Una palabra para las siguientes palabras:

Virgen: Ángel

Odio: Necesario

Fama: Puta

Ornitorrinco: Nasal

Morelia: Mochelia

24. ¿Escribes de noche?

En cuanto a los rituales de escritura, he pasado por varias etapas, pero la constante ha sido que escribo todo el tiempo, en todo lugar y formato; mientras tenga esa vena, ese fuego, esa necesidad de hacerme de palabras. Necesidad que, salvo algunos periodos desérticos, es cotidiana y 24/7.

25. ¿Tu poesía se alimenta de sueños?

En este caso no se alimenta de sino Es. La poesía es lenguaje, palabra, imaginación, ritmo, pulsión, eros, fantasma, susurro, contradicción… la poesía es sueño encarnado en palabras.


SEGÚN CONSTA EN documentación del Registro Civil, Ernesto Hernández Doblas nació en la ciudad de Morelia un dos de enero de 1971. A sus 49 años, puede decir sin rubor que es poeta, escritor, coordinador de talleres literarios y fue reportero para Cambio de Michoacán, El Sol de Morelia y la web Redactor M.X.

Sin querer queriendo, ha publicado  títulos de poesía como Bitácora clandestina (Edición de la Sociedad de Nicolaitas Ex-alumnos, Morelia, 1998), Una colección de poemas sin título (Colectivo Artístico Morelia, Morelia, 1999) Oscura luz (Instituto Michoacano de Cultura, Morelia, 2002), Lugar de Muertos, con prólogo de Gaspar Aguilera Díaz (El Árbol Ediciones, Jiquilpan, Michoacán, 2008) Museo de musas (jitanjáfora Morelia Editorial 2008), Inventar París (SECUM 2009) y Laboratorios del Soy (Edición de autor, 2016).

Durante los últimos quince años y hasta la fecha ha impartido talleres literarios en ciudades como Morelia, Lázaro Cárdenas y Uruapan; en la Facultad de Filosofía de la Universidad Michoacana, en el Bachillerato de la Universidad Latina de América, y en muchos otros sitios a donde ha llevado su asombro para compartirlo con los demás y seguir aprendiendo.

Notas relacionadas

Danos tu opinión: