25 Instantáneas de Ernesto Lumbreras o Marchitará la rosa el viento helado, todo lo mudará la edad ligera6 min de lectura

Héctor Alvarado Díaz

1. ¿Te gustaría volver a la juventud?

Definitivamente no, la experiencia del doctor Fausto fue infausta. Si alguien tiene un cupón, se lo cambio por una vejez apacible como la que recomienda Marcial en su célebre epigrama. Salvo lo de la cama casta y el poco vino en la mesa, me gusta ese plan de retiro propuesto por el poeta latino.

2. ¿La española es la lengua más bella?

Imposible hablar de oídas al respecto, aunque de eso se trataría no tanto por lo visto. El políglota Carlos V pudo emitir una respuesta más confiable, aunque me desconcierta que haya preferido el español para hablar con Dios. La lengua de Cervantes me gusta para conversar con los fantasmas o los ríos. De lo primero nos puede dar cuentas favorables Rulfo y de lo segundo Garcilaso.

3. ¿Hasta dónde te ha llevado la poesía?

A un aquí más intenso y complejo, a un ahora de una fugacidad de sentidos abiertos al no saber. Estancia felizmente fugaz al ser y el estar en plenitud. Lecciones de sombra y de humildad. “Con palabras de este mundo, vamos a otros mundos” dijo Rimbaud.

4. ¿Los olmos pueden dar peras?

Sólo una vez, el arte del injerto devino en poesía.  La técnica se apropió luego del hallazgo. Ahora el reto es que las peras vuelvan a dar pecas en las mejillas de cierta pelirroja que aparece —no con la frecuencia que me gustaría— en mis sueños de estío. 

5. ¿Tomas riesgos al escribir?

Riesgos y también saberes aprendidos, fórmulas heredadas. El oficio es el capote para llamar —citar, dice la tauromaquia— a las astas del riesgo.

6. ¿Cómo empezaste?

“Sin querer queriendo” dice el clásico de la caja tonta. En la soledad absoluta, en un pueblo de campesinos. Por pura imitación realicé el salto al vacío de la lectura a la escritura. Creo que desde entonces no he parado de caer.

7. ¿Eres de hábitos nocturnos?

No, las 12 de la noche me llama a dormir y, en otras épocas, a la parranda y muy pocas veces al insomnio.

8. ¿El centralismo aún persiste?

Totalmente, cada sexenio crece, se agiganta. Las bibliotecas que están en la Ciudadela, por citar un ejemplo demoledor, son insulto para todos los Estados de la República.

9. ¿Trabajas en proyectos o conforme surgen los poemas?

La poesía, en mi caso, cambia su modus operandi, en cada libro. En los últimos años se ha tornado más caprichosa y avara. Me reclama una exclusividad que no puede otorgarle mi curiosidad donjuanesca.

10. ¿Has pertenecido a alguna hermanad clandestina?

¿Cuenta haber sido el administrador de mi edificio de departamentos?

11. ¿Te sientes dentro de la tradición poética mexicana?

Aunque la posmodernidad y la globalización aseguran que estas antiguallas, los nacionalismos y las tradiciones locales, carecen de razón de ser, me asumo como parte de la tradición de la poesía mexicana, especialmente con luz de día. Luego viene la noche…

12. Cinco poetas esenciales.

Esenciales hoy 23 de agosto de 2021: Dante, San Juan de la Cruz, López Velarde, T.S. Eliot y Zbigniew Herbert.

13. ¿Qué época te gustaría visitar?

Los años de exilio de Dante, andar a salto de mata por la Toscana y Lombardía.

14. ¿Tus libros te persiguen?

No, y si lo hicieran, les voltearía la cara.

15. ¿Nunca te interesó la narrativa?

He escrito y publicado algunas cosas. Tengo una novela en reposo, lista para que los editores preparen su bater o su water.

16. ¿De la traducción surge un nuevo poema?

Ése es el reto del traductor, hacer otro poema con otros materiales lingüísticos respetando la anécdota si la tuviera. Por supuesto, la poesía no está en el tema, asunto exclusivo del contenido. El “qué” no es el reto ni del poeta ni del traductor. La aventura nada sigilosa y ardua se encuentra en el “cómo”, es decir, en el drama de la forma.

17. ¿De dónde salen tus títulos?

A veces del mismo libro. En tiempo recientes, de llevarle la contraria al mismo libro. No comparto “el consejo indolente” del cuentista jalisciense Carlos Valdés de El nombre es lo de menos. Me gusta más la divisa de Marco Antonio Montes de Oca Se llama como quieras.

18. ¿Hay una regla inquebrantable?

Todo lo que está escrito en la página cuenta, para bien o para mal.

19. ¿Eres de gimnasio?

De campo abierto y en solitario. Hasta el día de hoy no he puesto un pie en un gym ni tampoco en un fumadero de opio o un campo nudista. De estos dos últimos no pierdo la esperanza. 

20. ¿El ensayista debe ser un erudito?

No, un buen conversador, un buen editor de sus lecturas, un divagador con brújula.

21. ¿Tu paraíso terrenal sería?

Por la mañana, el bufete de desayuno de un hotel en Ipanema. Por la tarde, mi sillón de lectura. Por la noche, el paseo de mi perro por el parque del barrio.

22. ¿Feminista?

49% del feminismo de los sesenta, 41 del MeToo y 10% de la concupiscencia de Afrodita.

23. ¿Has leído suficiente?

Algunos días, de más, especialmente lo que se lee en redes sociales. ¿Cuántas novelas de Henry James o de Joseph Conrad pude haber leído y no leeré por ocioso de los mentideros virtuales? Bueno, mi queja no da ni para letra de un mal tango.

24. ¿Qué te han dejado los viajes?

Cansancio, recuerdos y saldos a pagar en la tarjeta bancaria. Ahora con la pandemia me parece “tan inefable” esos de los viajes.

25. ¿Cuál es tu próximo libro?

Un libro de prosa que frente a poetas lo califico como libro de relatos y que ante narradores lo nombro como una colección de poemas en prosa. Ya hasta salió anunciado por una editorial cuyo nombre son tres letras.

Ernesto Lumbreras (Ahualulco de Mercado, 1966.)

Entre sus libros recientes de poesía se encuentran: Numerosas bandas (2010) y Tablas de restar (2017). En el rubro del ensayo literario publicó Oro líquido en cuenco de obsidiana. Oaxaca en la obra de Malcolm Lowry (2015, 2019) y La mano siniestra de J.C. Orozco (2015). En el 2020 obtuvo el Premio Mazatlán por Un acueducto infinitesimal. Ramón López Velarde en la Ciudad de México 1912-1921 (2019). Premio Iberoamericano Ramón López Velarde 2021. En este año aparecieron: El vidente amateur. Nociones elementales sobre la materia poética (Ensayos) y De la inminente catástrofe. Seis pintores mexicanos y un fotógrafo de Colombia (Crítica de arte).

Foto de portada: Rafael del Río.

Notas relacionadas

Danos tu opinión: