25 instantáneas de Sergio J. Monreal o Los caballeros sí tienen palabra8 min de lectura

Héctor Alvarado Díaz

1. ¿Entre ficción y no ficción por cuál te decides?

Suelen ser más bien ellas las que deciden. A veces me parece que todo es real mientras no se demuestre lo contrario, y que todo es ficción apenas nos afanamos en demostrar lo contrario.

2. ¿Eres nocturno?

No. Hay una patria nocturna en mí, pero debo aceptarme con cierta resignación mayoritariamente diurno, y hasta diría incluso matinal.

3. ¿Qué tan importante es el cine?

El cine reinventó el ojo, la libertad, la memoria, el deseo y el tiempo. Luego Hollywood quiso reinventar el cine a su propia medida. Ahora Netflix quiere reinventar Hollywood a su propia medida. Acabaremos todos siendo un homenaje involuntario a Míster Magoo (y que vayan a la Wikipedia cuantos tengan que ir).

4. ¿Has hecho trampa?

En mi esfera personal íntima, así como a solas frente a la página en blanco, todo el tiempo; forma parte consustancial del acto de vivir y del acto de escribir. Pero en materia de relaciones gremiales nunca; jamás tomé algo que no fuera mío, y jamás en mis escasos momentos decisorios sobre terceros, le escatimé a un colega algo que legítimamente le perteneciera.

5. ¿Te subes al escenario?

Con irresponsable facilidad. El teatrero frustrado que soy me cobra caro cada vez que puede haber elegido la literatura; y la nulidad de actor que siempre fui le echa gustosa la mano.

6. Cinco autores irremplazables.

Jerome Charyn, Isaak Bábel, Juan Carlos Onetti, Daniel González Dueñas, Cuco Sánchez.

7. ¿Cuándo escribes poesía?

Cuando ella quiere. Es el único género que se me resiste a que lo agende, y que dispone de absoluta impunidad sobre mi agenda aunque no tenga cita.

8. ¿Te mueves a pie?

Siempre. A pie o en transporte público. Jamás aprendí a conducir. Moverme a pie delimita mi periferia dentro de magnitudes razonablemente manejables, y favorece regocijarme en todo tipo de obsesivas y ensimismadas reincidencias. Soy infinitamente más vegetal que animal, y asumo casi como frase de carácter aquellos versos de María Elena Walsh que dicen: yo no soy un bailarín / porque me gusta quedarme / quieto en la tierra y sentir / que mis pies tienen raíz.

9. ¿Convives con otros escritores/as?

Poco. No soy un ser demasiado sociable, y aunque me sea bastante sencillo y natural involucrarme activamente en proyectos colectivos de trabajo cuando estos se presentan, jamás se me han dado las relaciones públicas.

10. ¿Lees en el baño?

Desde el principio del tiempo. Desde que era ante todo lector de historietas allá en mi temprana infancia. Me sería difícil establecer si he leído más páginas al lado de la regadera o ante mi mesa de trabajo.

11. ¿De dónde salen tus títulos?

De golpes de inspiración bastante sufridos. Se trata quizá de la parte del trabajo que más me cuesta: ponerle nombre a las cosas que estoy escribiendo o que ya terminé de escribir.

12. ¿Has salido corriendo?

Alguna vez. Pero mis abandonos tienden a ubicarse más bien en la repisa de la lenta retirada por desidia, que en la del espectacular escape fugitivo.

13. ¿Cómo comenzó todo?

Por una mujer. Procedo de (y pertenezco todavía a) esa prehistoria.

14. ¿Alguna vez te deprimes o te aburres?

Suelo tener un talante más bien ecuánime y entusiasta. Pero la verdad es que en materia de depresión y aburrimiento, aplica aquí la frase aquella de Hulk en la primera cinta de Avengers, a propósito de cómo hacía para controlar el enojo: “ese es mi secreto, capitán, siempre estoy enojado”.

15. ¿Duermes con tus personajes?

En los momentos climáticos del proceso de escritura, cuando empieza a quedar claro que te encaminas hacia la recta final. Pero lo que a últimas fechas ha comenzado a sucederme es más bien que los personajes se me materialicen presencia física durante las horas de vigilia: me los topo al ir caminando por la calle, al viajar en colectivo o al estar sentado a la mesa del café, quedándome con la impresión de que aparecieron ahí para decirme en silencio que voy por buen camino.

16. ¿Te irías de México?

Pienso que sí, siento que no (que ni siquiera sería capaz de moverme de Morelia). De vez en cuando me da por ensoñarme imaginando cómo sería regresar al exDF (la ciudad de mi memoria) o vivir en Montevideo (la ciudad de mis sueños).

17. ¿Se gana bien?

Me apropié hace ya tiempo, adaptada, una frase que le oí cierta vez a un amigo teatrero y que me parece puntual a ese respecto: “si escribes la literatura que la gente quiere leer, es justo que ella la pague; si escribes la literatura que quieres escribir, es justo que tú la pagues”. Yo he escrito toda mi vida lo que he querido escribir, sin transigir con nadie en lo más mínimo. No tengo derecho a reclamar por el precio.

18. ¿Has soñado con ser mujer?

Muchas veces. Creo que es el principal motivo por el cual me gustaría creer en la reencarnación.

19. ¿Sófocles, Shakespeare o Beckett?

Shakespeare. Me la pusiste fácil. De la zona Sófocles prefiero a Esquilo, y de la zona Beckett prefiero a Kafka.

20. ¿Cómo empiezas una narración?

Como por soplo divino. Me es de lo más sencillo arrancar una historia, hallarle tono de despegue, dejarme llevar a ciegas por el empuje del envión inicial; lo arduo viene enseguida, cuando ese ventarrón se apacigua y hay que apelar ya a otras cosas. Igual de sencillo que arrancar de home a primera base, me resulta empantanarme entre primera y segunda, y entre segunda y tercera; ya luego, de tercera a home, vuelvo a agarrar vuelo.

21. ¿Batallas para conseguir espacios?

Es ambiguo el asunto. Nunca tengo idea de dónde y cómo publicar, y a pesar de ser razonablemente conocido en mi contexto próximo (Morelia, Michoacán) sólo me invitan a colaborar, leer o a dar charlas cada venida de obispo. Pero por otro lado, si tomamos en cuenta mi nula capacidad y mi escasa voluntad para las relaciones públicas, en perspectiva me va bien y he tenido mucha suerte.

22. ¿Tienes amigos imaginarios?

Tengo un amigo muerto, con el que después de veinte años todavía me descubro platicando a menudo. No sé si aplique.

23. ¿Cuál es tu música?

Difícil responder. Pondré la contestación dentro de magnitudes manejables. Durante el último par de meses, mi música ha sido por encima de todo la de Johnny Cash. Sobre todo sus discos grabados por American durante los años 90.

24. ¿A veces se te va la onda?

En ciertas cosas. Pero creo que principalmente tiende a írseme muchísimo la onda en materia afectiva. Suelo ser muy distraído, despistado, descuidado, irresponsable o como quieras llamarle, con mis afectos. Las personas más cercanas a mí ya me conocen, y han aprendido a sobrellevarlo. Pero no es extraño que  me toque a menudo pagar platos rotos y causar daños colaterales en ese sentido.

25. ¿Subjetivo o aterrizado?

Subjetivo en privado, aterrizado en público.

Sergio J. Monreal. Escritor michoacano, nacido en México D.F. en 1971. Radica en Morelia desde 1984. Autor de poesía, cuento, novela, dramaturgia y ensayo.

Ha publicado narrativa (La sombra de pan, 1997, novela; La razón de los monstruos, 2000, cuento; El canto de las ranas, 2004, narraciones y prosas, En cueros, 2011, cuento infantil, Abecerial Killer, 2017, narrativa experimental), poesía (El manar de la sombra, 1997; Las raíces del aire, 2008, Camlann, 2011; Instantáneas del distante, 2011) y dramaturgia (Los ojos perdidos de Mirmidón, 1996; Como esperando a Godoy, 1999; Lóreas, 2006).

Ha participado en numerosas antologías, colaborado en diversos medios estatales y nacionales (prensa y radio), y recibido, entre otros, los siguientes reconocimientos: VI Premio de Literatura Experimental en Valencia, España, 2017; mención por Innovación Narrativa en Pantalla de cristal, como parte del equipo de creadores de la serie televisiva “Tanto Mitote, Crónicas de dos Revoluciones”, en 2010; Primer Certamen Nacional de Teatro Infantil y Juvenil, en Guadalajara, 2006; Premio Puebla de Ciencia Ficción en 1999; primer lugar en el concurso de cuento histórico Salvador Azuela, 1999; mención como finalista en el Primer Premio Gran Angular de Novela para Jóvenes, 1996; primer lugar en el II Premio FILIJ de Dramaturgia El mejor teatro para niños, en  1996.

La mayor parte de su producción dramatúrgica, integrada por una docena de obras originales y una decena de adaptaciones sobre textos de Esquilo, Chéjov, Shakespeare, Buñuel y García Lorca, entre otros, ha sido llevada a la escena por compañías y grupos mexicanos, en buena parte del país. En 2010, una adaptación de su Abecerial Killer fue estrenada en Caracas, Venezuela, por el grupo Teatro de la Uva, bajo la dirección de Marysol Gómez Cova. También en 2010, fue co-guionista de la serie televisiva Tanto Mitote, producida por la televisión estatal michoacana y exhibida por diversas emisoras públicas de México y Estados Unidos. En 2011 colaboró con la escritura de textos para el espectáculo “The Battle”, del grupo musical neerlandés Flairck.

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