Alejandra Pizarnik: Los pequeños cantos2 min de lectura

Alejandra Pizarnik

Algo

noche que te vas
dame la mano
obra de ángel bullente
los días se suicidan
¿por qué?
noche que te vas
buenas noches

Canto

el tiempo tiene miedo
el miedo tiene tiempo
el miedo
pasea por mi sangre
arranca mis mejores frutos
devasta mi lastimosa muralla
destrucción de destrucciones
sólo destrucción
y miedo
mucho miedo
miedo.

La única herida

¿Qué bestia caída de pasmo
se arrastra por mi sangre
y quiere salvarse?

He aquí lo difícil:
caminar por las calles
y señalar el cielo o la tierra.

11

ahora
en esta hora inocente
yo y la que fui nos sentamos
en el umbral de mi mirada

17

Días en que una palabra lejana se apodera de mí. Voy por esos días sonámbula y transparente. La hermosa autómata se canta, se encanta, se cuenta casos y cosas: nido de hilos rígidos donde me danzo y me lloro en mis numerosos funerales. (Ella es su espejo incendiado, su espera en hogueras frías, su elemento místico, su fornicación de nombres creciendo solos en la noche pálida.)

37

más allá de cualquier zona prohibida
hay un espejo para nuestra triste transparencia

I

nadie me conoce yo hablo la noche
nadie me conoce yo hablo mi cuerpo
nadie me conoce yo hablo la lluvia

VI

grietas en los muros
negros sortilegios
frases desolladas
poemas aciagos

¿Tendré tiempo para hacerme una máscara cuando emerja de la
sombra?

Invitada a ir nada más que hasta el fondo.

Me pruebo en el lenguaje que compruebo el peso de mis muertos.

El mar esconde sus muertos. Porque lo de abajo tiene que quedar abajo.

Para mejor ser el que fue, ha querellado con su nueva sombra, ha
luchado contra lo opaco.


Alejandra Pizarnik (Buenos Aires, 1936 – 1972), poeta y traductora argentina. Algunas de sus obras son: La tierra más ajena, Árbol de Diana, Los trabajos y las noches, Extracción de la piedra de locura, y La condesa sangrienta.

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