Band within band o ni tan pequeña, carnal4 min de lectura

Caliche Caroma

Dos de los músicos morelianos más inquietos de los últimos tiempos regresan a las andadas, “¡estense sosiegos, chamacos del demonio!”. Irepan Rojas y Roger Vargas, a quienes seguramente usted ha escuchado en bandas como Pollomingus, Juan Carlos Cortés Band, Jazztense, entre ostras con perlas; en esta ocasión lo hacen en petit comité, “de lo bueno, poco”, o como ellos mismos le han llamado al álbum que describe el nuevo proyecto que se traen entre sus cuatro manitas, a saber, Band within band.

¿Qué es Band within band? Según uno de los breviarios del Fondo de Cultura Económica escrito por Joachim E. Berendt y que se llama Jazz: De Nueva Orleans a los años ochenta, nos enteramos de lo siguiente: “Benny Goodman formó en 1935 su Goodman Trío, que llegó a ser la célula procreadora no sólo de todos los demás grupos de Goodman, sino de grupos que surgieron en todas las importantes orquestas grandes como bands within bands: es decir, conjuntos menores dentro de una gran orquesta”.

Irepan Rojas y Roger Vargas no sólo tocan en este nuevo disco llamado Band within band, también lo producen, gestionan y promocionan por redes sociales, le echan los kilos que a sus casi cuarenta años les ha costado acumular, y es que van más allá de su reciente material: “Este proyecto consiste en generar una plataforma de producción y generación de contenidos digitales, enfocados en difundir el consumo local y la producción de alta calidad. Buscamos promover la autogestión cultural colectiva a través de la difusión online y la organización de diversos eventos”.

Su primer movimiento para llevar a buen puerto lo antes dicho es el disco de nueve jazz standards, lo grabaron en los meses de confinamiento por “este maldito virus”.  Band within band cuesta $100 pesitos, menos de cinco dólares o 481.48 yenes.  La idea es que el interesado en adquirir el álbum, realice el pago y luego este par de músicos se lo harán llegar vía digital, It’s evolution, baby, pero no sólo incluye la música, le enviarán un PDF con la información de la producción, el plus. El correo para los pedidos (¡cómo la haces de pedido!) es cathodicproducciones@gmail.com y también pueden llamar o whatsappear al 443 582 9384.

Roger Vargas nos hizo el honor de regalarnos unas cuantas palabras a propósito de esto y aquello, las preguntas quizá no son las mejores, pero es lo que hay, aquí se las dejamos para que disfruten su sapiencia, buen humor y calor humano.

¿Por qué sacar un álbum en este formato de pequeña banda?

En realidad, el formato no es de pequeña banda, carnal. Es un álbum en el que, en algunas piezas, llega a haber hasta 8 o 9 instrumentos. Eso sí, todos grabados únicamente por Irepan y por mí mero.

¿Cómo fue la selección de los temas?

La selección de los temas surge de algunos que estábamos estudiando, cada quien por su cuenta, y algunos otros temas famosos del jazz.

¿Qué tal les ha ido con la pandemia, crees que el mercado musical se recuperará de esta larga pausa?

La pandemia es algo indescriptible para mí. Pérdidas familiares, poco trabajo. Actualmente, el mercado musical, creo, se encuentra en transición a las redes. Eso sí, distorsionado todo en cuanto a las ganancias.

¿En cuánto tiempo grabaron el álbum?

El álbum lo grabamos en aproximadamente un mes. Más otro mes de postproducción. Todo autoproducido con nuestras herramientas de casa. Sin usar un estudio de grabación.

¿Cuál sería el soundtrack de este MMXX?

El soundtrack del 2020 no creo que esté en el álbum, ya que es muy culero este año. Y la selección que hicimos es de muy buen gusto, con temas agradables para disfrutar en la tranquilidad del hogar con un tecito. Relajado.

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