Canción dulce3 min de lectura

Gerardo Pérez Escutia

El libro que vamos a comentar en este Bufete Negro podríamos clasificarlo como un thriller de terror psicológico, se trata de Canción Dulce de Leila Slimani (1981), hija de madre franco-argelina y padre marroquí, desde muy joven vivió en Francia, trabajó en la industria de la comunicación y ahora se dedica de tiempo completo a la escritura, se segunda (de tres novelas), ganó el prestigioso Premio Goncourt de Francia, concedido también a figuras como Marcel Proust, André Malraux, Simone de Beauvoir y Pierre Lemaitre. 

Canción dulce es de esos relatos que una vez que se abre el libro no se puede dejar, de trama sencilla y gran economía de personajes, nos introduce a un ambiente con el que de inmediato nos identificamos pero que pronto abandona la cotidianidad y se torna terrorífico.

Leila Slimani

La familia Massé conformada por una joven pareja parisina, Myriam una abogada y Paul un productor musical, se enfrentan con complicaciones para el cuidado y crianza de sus dos pequeños hijos: Mila y Adam. En medio de la crisis, Myriam recibe una prometedora oferta de trabajo, por lo que deciden buscar ayuda.

Comienzan la búsqueda de una niñera, entrevistan a varias mujeres, principalmente inmigrantes, en todas encuentran defectos que evidencia cierto racismo subyacente, hasta que dan con Louise, una mujer francesa, con excelentes recomendaciones y un aspecto pulcro e inocuo, se deciden por ella y es aquí donde comienza la tragedia.

Louise parece ser la niñera perfecta, discreta y eficaz, siempre tiene a los niños en excelentes condiciones, cuando la joven pareja llega a casa después del trabajo, encuentran la cena preparada, y a Louise con la mejor actitud, siempre dispuesta a hacer algo más por ellos, al poco tiempo se hace indispensable en la vida de los Massé, quienes se sienten afortunados. Por su parte Louise, viuda y con una hija de 20 años que huyó de su hogar, despiertan en ella una serie de sentimientos larvados que le generan una dependencia enfermiza por la pareja y los niños, quienes representan lo que nunca ha tenido.

Slimani, con una prosa sencilla construye uno de los relatos más inquietantes qué he leído, la relación de codependencia entre Louise y la familia Massé es narrada sin prisas ni sobresaltos, va dejando desnudos psicológicamente a cada uno de sus personajes para revelar su concepción sobre la familia y la educación. La novela es una invitación al lector a romper los tabúes literarios con una lectura desasosegante desde la primera hasta la última página, donde terminaremos cuestionándonos sobre el individuo en la sociedad y su incapacidad de comunicación.

Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de el-artefacto.

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