Materia oscura: El largo sueño de las cifras

Ignacio Padilla Te asustaban cosas que a nadie más habrían asustado: el rumor del agua, la asimetría de ciertas frutas, alguna formación nubosa. Lo demás apenas te conmovía, como si cada uno y casi todo perteneciésemos a un universo alternativo, inaccesible para ti. Solo una vez percibí en tu rostro algo similar a la felicidad; una tarde, poco después de que te regresaran al Instituto de Neurología, volví a observarte a través de un vidrio falso, y por un segundo creí reconocer en tus facciones una emoción distinta de la…

Materia oscura: Un día perfecto para el pez plátano

J. D. Salinger En el hotel había noventa y siete agentes de publicidad neoyorquinos. Como monopolizaban las líneas telefónicas de larga distancia, la chica del 507 tuvo que esperar su llamada desde el mediodía hasta las dos y media de la tarde. Pero no perdió el tiempo. En una revista femenina leyó un artículo titulado «El sexo es divertido o infernal». Lavó su peine y su cepillo. Quitó una mancha de la falda de su traje beige. Corrió un poco el botón de la blusa de Saks. Se arrancó los dos…

Materia oscura: El colibrí

Witold Gombrowicz Hacía cuatro días que navegábamos en el «barreño» de Rosa María por el río Pilcomayo; estábamos más o menos a medio camino entre Formosa y Asunción, capital del Paraguay. Anochecía, el agua blanqueaba bajo una fresca brisa, por encima de ella se veía el resplandor del calor reciente, el cielo descaradamente azul poblado de nubecitas y a ambos lados el bosque salvaje. Este «barreño» de Rosa en realidad era un corriente barco fluvial de carga de los que navegan por el Paraná; lo compró barato, lo pintó, instaló…

¿Sueñan los civilizados con salvajes revoluciones?: conversando con Carlos Granés

David Ramos Castro Descubrí el libro del ensayista colombiano Carlos Granés, Salvajes de una nueva época (Editorial Taurus), en la estantería de una librería madrileña, mientras vagabundeaba por las secciones de Antropología y Artes. Inmediatamente me atrajo su subtítulo: cultura, capitalismo y política, pues me sugirió afinidades con el tema de mi tesis doctoral en antropología social, que había acabado de redactar por aquellos días y que abordaba la relación de la fama con el capitalismo a través de la producción de un nuevo régimen de visibilidad mediática. Poco después…

Materia oscura: La tienda del molino

Truman Capote La mujer miró a través de la ventana trasera de la tienda, absorta en los niños que jugaban alegremente en el agua luminosa del arroyo. El cielo estaba absolutamente limpio, y el sol del Sur caldeaba con intensidad la tierra. La mujer se secó el sudor de la frente con un pañuelo rojo. El agua, que discurría rauda sobre los brillantes cantos rodados del fondo del arroyo, parecía fría y tentadora. Si aquellos excursionistas no estuvieran allí abajo, pensó, juro que ahora mismo iba y me sentaba en…

Materia oscura: Historia completamente absurda

Giovanni Papini Hace unos cuantos días, mientras estaba escribiendo, con una ligera irritación, algunas de las más falsas páginas de mis memorias, oí llamar levemente a la puerta, pero no me levanté ni contesté. Los golpes eran demasiado débiles y no me gusta tener tratos con los tímidos. Al día siguiente, a la misma hora, oí llamar de nuevo y esta vez los golpes fueron más fuertes y más resueltos. Pero tampoco aquel día quise abrir, porque no me gustan nada los que se corrigen demasiado pronto. Al día siguiente,…

Materia oscura: La sala del piano

Ana María Shuá Todos los sábados el tío compraba juguetes para todos los sobrinos. También ponía sobrenombres feos: a Wálter lo llamaba Báter. Baterclós era inodoro. Pero ahora la palabra baterclós se usaba poco y Wálter intentó tímidamente acariciarle el brazo. Cuando se dio cuenta de que su roce no podía ser percibido, fue más fácil seguir con caricias largas y mecánicas en el brazo no canalizado. Pudo tomarle la mano, que estaba fresca pero no fría. ¿Todos los sábados? «Los del servicio médico son un ángel», le había dicho…

Beatriz Rojas: Enredadera

Beatriz Rojas Cuando hacían el amor, no se daban cuenta, pero les crecían nuevos brazos y piernas. Torcidos, como si tuvieran los huesos rotos. Luego las nuevas articulaciones se entrelazaban y ramificaban como una prolífica enredadera. Conforme pasaba el tiempo, la enredadera de brazos y piernas los envolvía hasta casi tocar el techo, se alimentaba de sudor y del viento que emanaban los suspiros; pero al llegar al orgasmo se estremecía y explotaba, llenando las paredes de sombras y de manchas. Ellos no lo notaban porque se miraban a los…

Mitos, géneros y cíborgs: conversando con Roger Bartra (2)

David Ramos Castro En una entrega anterior, conversamos con el antropólogo Roger Bartra a propósito del cerebro y el transhumanismo, pero sin dejar de lado otros temas de su rica y variada obra. Ahora, en la continuación de nuestro diálogo, seguimos en la misma dirección. La exploración del interior cerebral que el autor acomete en Antropología del cerebro y Chamanes y robots, nos sirve aquí para continuar reflexionando acerca del mito, la identidad o nuestras prótesis simbólicas, que son las que caracterizan la tesis del exocerebro que defiende el investigador…

Materia oscura: El beso

Tommaso Landolfi El notario D., soltero y aún no viejo, pero malditamente tímido con las mujeres, apagó la luz y se dispuso a dormir, cuando sintió algo en los labios, algo parecido a un soplo o, más bien, como el roce de un ala. No le dio mayor importancia, podía ser el aire removido por el cobertor o bien una mariposilla nocturna, y en seguida concilio el sueño. Pero la noche siguiente tuvo la misma sensación, incluso más clara; en lugar de rozarle, aquel algo dejó sentir su peso por…