Una de pintores: poesía

Rafa Flores Poesía En 1953, cuando William de Kooning ya era un respetado maestro del expresionismo abstracto, lo visitó en su taller Robert Rauschenberg, aún novel artista del pop art. —Vengo a pedirte que hagamos algo juntos, Will —le dijo—, una obra al alimón. De Kooning le cedió uno de sus hermosos dibujos a lápiz, aún en proceso, para que Rauschenberg lo terminara. Éste se fue feliz y un mes después regresó con la hoja de papel en blanco, todavía con los restos de goma que había utilizado para borrar…