Materia oscura: Palomar en la playa

Italo Calvino Lectura de una ola El mar está apenas encrespado, olas pequeñas baten la orilla arenosa. El señor Palomar de pie en la orilla mira una ola. No está absorto en la contemplación de las olas. No está absorto porque sabe lo que hace: quiere mirar una ola y la mira. No está contemplando, porque la contemplación necesita un temperamento adecuado, un estado de ánimo adecuado y un concurso adecuado de  circunstancias  exteriores;  y  aunque  el  señor  Palomar  no  tiene  nada  en  principio  contra  la contemplación, ninguna de las…

Materia oscura: La gallina

Federico García Lorca (Cuento para niños tontos) Había una gallina que era idiota. He dicho idiota. Pero era más idiota todavía. Le picaba un mosquito y salía corriendo. Le picaba una avispa y salía corriendo. Le picaba un murciélago y salía corriendo. Todas las gallinas temen a las zorras. Pero esta gallina quería ser devorada por ellas. Y es que la gallina era una idiota. No era una gallina. Era una idiota. En las noches de invierno la luna de las aldeas da grandes bofetadas a las gallinas. Unas bofetadas…

Materia oscura: Una gallina

Clarice Lispector Era una gallina de domingo. Todavía vivía porque no pasaba de las nueve de la mañana. Parecía calma. Desde el sábado se había encogido en un rincón de la cocina. No miraba a nadie, nadie la miraba a ella. Aun cuando la eligieron, palpando su intimidad con indiferencia, no supieron decir si era gorda o flaca. Nunca se adivinaría en ella un anhelo. Por eso fue una sorpresa cuando la vieron abrir las alas de vuelo corto, hinchar el pecho y, en dos o tres intentos, alcanzar el…

Materia oscura: La gallina degollada

Horacio Quiroga Todo el día, sentados en el patio en un banco, estaban los cuatro hijos idiotas del matrimonio Mazzini-Ferraz. Tenían la lengua entre los labios, los ojos estúpidos y volvían la cabeza con la boca abierta. El patio era de tierra, cerrado al oeste por un cerco de ladrillos. El banco quedaba paralelo a él, a cinco metros, y allí se mantenían inmóviles, fijos los ojos en los ladrillos. Como el sol se ocultaba tras el cerco, al declinar los idiotas tenían fiesta. La luz enceguecedora llamaba su atención…

Materia oscura: La noche de la gallina

Francisco Tario Los hombres son vanos y crueles como no tienes idea —me decía hace casi un siglo una gallina amiga, cuando todavía era yo joven y virgen, y habitaba un corral indescriptiblemente suntuoso, poblado de árboles frutales. —Lo que ocurre —objeté yo, sacudiendo mi cola blanca— es que tú no los comprendes; ni siquiera te has cuidado de observarlos adecuadamente. ¡Confiesa! ¿Qué has hecho durante la mayor parte de tu existencia, sino corretear como una locuela detrás de tus cien maridos y empollar igual que una señora burguesa? ¡El…

Materia oscura: Una bella película

Guillaume Apollinaire ¿Sobre qué conciencia no pesa un crimen?  —preguntó el barón d’Ormesan. Por mi parte, ya no los cuento más. He cometido algunos que me produjeron bastante dinero, y si hoy no soy millonario, debo culpar más bien a mis apetitos que a mis escrúpulos. En 1901, en unión de unos amigos, fundé la Compañía Internacional Cinematographic, a la que para abreviar llamamos C.I.C. Nuestro propósito era producir una película de gran interés y pasarla luego en los cinematógrafos de las principales ciudades de Europa y América. Nuestro programa…

Materia oscura: Conejos blancos

Leonora Carrington Ha llegado el momento de contar los sucesos que comenzaron en el número 40 de Pest Street. Parecía como si las casas, de color negro rojizo, hubiesen surgido misteriosamente del incendio de Londres. El edificio que había frente a mi ventana, con unas cuantas volutas de enredadera, tenía el aspecto negro y vacío de una morada azotada por la peste y lamida por las llamas y el humo. No era así como yo me había imaginado Nueva York. Hacía tanto calor que me dieron palpitaciones cuando me atreví…

Materia oscura: El Lobo Hombre

Boris Vian En el Bois des Fausses-Reposes, al pie de la costa de Picardía, vivía un muy agraciado lobo adulto de negro pelaje y grandes ojos rojos. Se llamaba Denis, y su distracción favorita consistía en contemplar cómo se ponían a todo gas los coches procedentes de Ville-d’Avray, para acometer la lustrosa pendiente sobre la que  un  aguacero  extiende,  de  vez  en  cuando, el oliváceo  reflejo  de  los  árboles  majestuosos.  También le gustaba, en las tardes de estío, merodear por las espesuras para sorprender a los impacientes enamorados en  su  lucha  con el enredo de las cintas …

Materia oscura: Paleorrino

Ricardo Martínez Cantú En un ambiente irrespirable, habitado sólo por los seres vivos que lograrán salir adelante sin necesidad de narices, hemos llamado al paleorrino precisamente así porque conservará una trompa nasal; prueba irrefutable de su ascendencia zoológica, lo que no obsta para apreciar también que esta criatura habrá de tener gran semejanza con los actuales vegetales. Cuerpo boludo, compacto, pardo y escamoso; de escasos diez centímetros de diámetro y con sólo dos protuberancias: en el extremo superior, la trompa, y en el inferior, una larga cola ramificada de constante…

Materia oscura: Nostalgia del Pilosaurio

Margarito Cuéllar Cuando del homo queden sólo vestigios fósiles, carbón, gráficas de un reino que tuvo todo al alcance de su muerte mis nalgas descomunales estarán ahí; sauria vida hecha de hígado, páncreas, bilis negra. Después del fuego el sapiens se habrá ido. La llama seré yo y explotaré en risas metálicas hechas del llanto de los otros. Hubo un tiempo en que gobernó al mundo la belleza, más la belleza al mirarse al espejo le dio vida al horror. Nací yo, el tirano, rey de los pilosaurios. De ser…