Materia oscura: Una modesta proposición

Jonathan Swift Es un asunto melancólico para quienes pasean por esta gran ciudad o viajan por el campo, ver las calles, los caminos y las puertas de las cabañas atestados de mendigos del sexo femenino, seguidos de tres, cuatro o seis niños, todos en harapos e importunando a cada viajero por una limosna. Esas madres, en vez de hallarse en condiciones de trabajar para ganarse la vida honestamente, se ven obligadas a perder su tiempo en la vagancia, mendigando el sustento de sus desvalidos infantes: quienes, apenas crecen, se hacen…

Materia oscura: El mono científico

Robert Louis Stevenson En cierta Isla de las Antillas había una casa y una playa cerca de una arboleda. En esa casa habitaba un vivisector y, en los árboles, un clan de simios antropoides. Resultó que el vivisector atrapó a uno de ellos y lo encerró durante algún tiempo en una jaula del laboratorio. Allí quedó profundamente aterrado por lo que vio, muy interesado por todo lo que oyó; y como tuvo la fortuna de escapar en una fase temprana de su caso (que quedó clasificado con el número 701)…

Materia oscura: Historia de Abdulá, el mendigo ciego

Las mil y una noches El  mendigo  ciego  que  había  jurado  no  recibir  ninguna  limosna  que  no estuviera acompañada de una bofetada, refirió al Califa su historia: —Comendador de los Creyentes, he nacido en Bagdad. Con la herencia de mis padres y con mi trabajo, compré ochenta camellos que alquilaba a los mercaderes de las caravanas que se dirigían a las ciudades y a los confines de vuestro dilatado imperio. ”Una  tarde  que  volvía  de  Bassorah  con  mi  recua  vacía,  me  detuve  para  que pastaran los camellos; los vigilaba, sentado…

Materia oscura: Dos hilitos de sangre

Rodolfo Fogwill Me sucedió dos veces en Buenos Aires, pero la segunda vez me impresionó más, porque al carácter anómalo —“inusitado”— de la escena, venía a sumarse la desagradable sensación de estar viviendo algo por segunda vez. Y a nadie le gusta sentir más de una vez en la vida que está viviendo por segunda vez algo que se repite. ¿No es cierto? Tal vez lo sea. Yo, en ambas oportunidades, vi correr por la nuca del chofer un hilito de sangre. Fueron jueves, distintos jueves del mismo año y…

Materia oscura: El muchacho que escribía poesía

Yukio Mishima Poema tras poema fluía de su pluma con pasmosa facilidad. Le llevaba poco tiempo llenar las treinta páginas de uno de los cuadernos de la Escuela de los Pares. ¿Cómo era posible, se preguntaba el muchacho, que pudiera escribir dos o tres poemas por día? Una semana que estuvo enfermo en cama, compuso: “Una semana: Antología”. Recortó un óvalo en la cubierta de su cuaderno para destacar la palabra “poemas” en la primera página. Abajo, escribió en inglés: “12th. 18th: May, 1940”. Sus poemas empezaban a llamar la…

Materia oscura: Café “El panal”

Edgar Chávez Son las seis de la tarde, estoy sentado debajo del encino leyendo. Sopla una brisa refrescante que se junta con la frescura de la cerveza de lata que tengo en la mano. Leo una novela de ciencia ficción en donde la gente se ha vuelto inmortal y la sociedad está trastocada. Escucho otro mensaje de Whatsapp sonar en el teléfono y no atiendo. Me intriga un poco, mis amigos saben que contesto de noche y trabajo durante el día (sí, leer es mi trabajo, lo mismo que escribir).…

Materia oscura: El aliento del cielo

Carson McCullers Su rostro joven y afilado examinó durante algún tiempo, con gesto insatisfecho, el suave azul del cielo que orlaba el horizonte. Luego, con un estremecimiento de la boca abierta, descansó de nuevo la cabeza sobre la almohada, se inclinó el sombrero de paja sobre los ojos y se quedó inmóvil sobre la tumbona de lona a rayas. Sombras ajedrezadas se agitaban sobre la manta que cubría su delgado cuerpo. En los arbustos de reina de los prados, que a poca distancia multiplicaban sus flores blancas, se oía el…

Materia oscura: La mujer con alas

Dino Buzzati Una noche, el conde Giorgio Venanzi, aristócrata de provincias, de 38 años, agricultor, acariciando a oscuras la espalda de su mujer Lucina, casi veinte años más joven que él, se dio cuenta de que a la altura de la paletilla izquierda tenía como una minúscula costra. —Cariño, ¿qué tienes aquí? —preguntó Giorgio, tocando el punto. —No lo sé. No siento nada. —Y sin embargo hay algo. Como un grano, pero no es un grano. Algo duro. —Te lo repito. Yo no siento nada. —Perdona, ¿sabes? Lucina, pero enciende…

Materia oscura: El Huevo

Sherwood Anderson Esta historia no pretende ser un monólogo sobre los pollos; a decir verdad, el verdadero protagonista de esta historia es el huevo. Durante diez años mi padre y mi madre lucharon hasta la saciedad para intentar que su granja de pollos saliera adelante. Finalmente, renunciaron a esa lucha y emprendieron un nuevo proyecto. Se mudaron a la ciudad de Bidwell, Ohio, donde decidieron abrir un restaurante. Tras diez años preocupándose por incubadoras que no incubaban y por diminutas —y a su modo de ver encantadoras— bolitas de peluche…

Materia oscura: Palomar en la playa

Italo Calvino Lectura de una ola El mar está apenas encrespado, olas pequeñas baten la orilla arenosa. El señor Palomar de pie en la orilla mira una ola. No está absorto en la contemplación de las olas. No está absorto porque sabe lo que hace: quiere mirar una ola y la mira. No está contemplando, porque la contemplación necesita un temperamento adecuado, un estado de ánimo adecuado y un concurso adecuado de  circunstancias  exteriores;  y  aunque  el  señor  Palomar  no  tiene  nada  en  principio  contra  la contemplación, ninguna de las…