Cine/11: La espuma de los días3 min de lectura

Livier Fernández Topete

Es una película francesa basada en la novela homónima de Boris Vian, la cual, según se considera, es una adaptación de Vian del libro Tres camaradas (1937) del escritor alemán Erich Maria Remarque.

Armando una cadenita de referencias o curiosidades, vale la pena mencionar que la novela de Vian no tuvo éxito en vida del autor, a pesar de que fue promovida, entre otros, por Raymond Queneau y Jean-Paul Sartre, quien publicó algunos extractos en la revista Les Temps Modernes (que debe su nombre a la película del mismo título de Charles Chaplin) fundada en 1945 por Sartre (quien era su director), Simone de Beauvoir y Maurice Merleau-Ponty.

En el texto de Boris, los personajes transitan por un universo poético, a veces absurdo, a veces mordaz, lúdico y embrollado; los temas principales son la amistad, el amor, lo sibarita, la enfermedad y la muerte, todo envuelto en una atmósfera de jazz.

En el filme de Gondry podemos encontrar, al mismo tiempo que una fidelidad admirable al libro, una plasticidad sumamente ingeniosa y rarezas llamativas; los protagonistas atraviesan lo cotidiano entre vinos de Borgoña o de Sauternes, la cocina del gourmet Nicolás, vajillas y objetos de vidrio, plata, oro y otros materiales reflejantes, así como flores dedicadas a Chloé, siempre al ritmo del jazz aunque la música desaparezca temporalmente de su fondo.

El contento es colorido, henchido de luz, ondulante como el biglemoi. Y la tristeza es húmeda, pantanosa, entre el azul y el gris, herrumbrosa y decadente. Acá hallaremos más juego y visualidad que humor negro (aunque lo tenga), el director pone el acento en el movimiento, la cadencia, los colores, la luz y la oscuridad. Esta es una cinta como de algodón de azúcar bicolor, tiene faz cándida, pero espalda lóbrega.

Según el prefacio de la novela, en realidad sólo existen dos cosas importantes: el amor, en todas sus formas, con mujeres hermosas, y la música de Nueva Orleans o de Duke Ellington. Todo lo demás debería desaparecer porque lo demás es feo… Siguiendo a Vian, tanto en el libro como en la cinta, Chloé (coprotagonista), es la encarnación de la versión de la pieza que tiene el mismo nombre, la adaptada por el músico estadounidense Duke Ellington.

Además de la relación entre Colin y Chloé, una relación entre ésta y un nenúfar (metáfora quizá de la afección cardiaca del propio Boris) se tejerá y desarrollará líricamente, provocando un impacto en la vida de la pareja y llevándonos a un final índigo.

L’Écume des jours / Mood Indigo / La espuma de los días (2013)

Tráiler: 1:55 min.

Dirección: Michel Gondry
País: Francia
Largometraje: 125 min.
Guión: Luc Bossi
Basada en la novela: La espuma de los días de Boris Vian
Producción: Coproducción Francia-Bélgica; Brio Films / StudioCanal / Scope Pictures / France 2 Cinéma / Hérodiade
Protagonistas: Romain Duris (como Colin) y Audrey Tautou (como Chloé)
Música: Étienne Charry
Fotografía: Christophe Beaucarne

Premio y selecciones:

Premio César (2013): Mejor dirección artística.
Selección Oficial (2013) del Festival Internacional de Cine de Karlovy Vary.
Selección Oficial (?) del Festival Internacional de Cine de Sidney.
Selección Oficial (?) del Festival Internacional de Cine de Melbourne.
Selección Oficial (2013) del Festival Internacional de Cine de Nueva Zelanda.

*Ver película en:

https://www.sensacine.com/peliculas/pelicula-196832/

https://www.filmin.es/pelicula/la-espuma-de-los-dias

*Comprar en:

https://cinemagavia.es/la-espuma-de-los-dias-novela-pelicula-critica/

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