Difamación y periodismo: el caso Calderón Gordillo9 min de lectura

Caliche Caroma

Todo comenzó con una carta enviada a la prensa por parte de Soledad Tafolla Leveroni y respaldada por otras personas que se identifican como artistas; la epístola tiene un sello de recibido de la Secretaría de Cultura de Michoacán (Secum), en específico de la Oficialía de Partes, con fecha del 28 de octubre de 2019. En la misiva se acusa a Raúl Calderón Gordillo, director del Centro Cultural Antiguo Colegio Jesuita de Pátzcuaro, de varias cosas, entre ellas: venta ilegal de obra, frenar el desarrollo artístico, impedir que algunos artistas expongan en este espacio, actitud déspota, ignorancia, falta de obras de teatro (sic), etcétera.

En relación con esta carta, un medio local, El Sol de Morelia, publicó una nota con el siguiente encabezado: “Denuncian artistas a Raúl Calderón Gordillo, director del Antiguo Colegio Jesuita”, el texto está firmado por Francisco Valenzuela con fecha del 29 de octubre de 2019. Varios detalles, omisiones y dudas. Primero, el periodista no contacta a las partes involucradas para conocer ambas versiones. Segundo, en la carta presentada en El Sol de Morelia, firmada por la señora Tafolla Leveroni y otros artistas, no se dan detalles de nada, sólo son señalamientos generales, no habla de qué obras fueron las que se vendieron ilegalmente, ni dice a quiénes se les negó exponer en el Jesuita, ni menciona los dichos de Calderón Gordillo en donde se le muestra prepotente e ignorante.

Decidimos contactar a las partes involucradas. Soledad Tafolla Leveroni respondió vía WhatsApp. Le cuestionamos sobre el motivo de esta carta: “Desde que salió el Maestro Derli Romero de la dirección del Antiguo Colegio la producción del mismo se ha ido acabando y la Secum no hace nada, la primera carta fue en el 2018”. Tafolla Leveroni proporcionó otra carta que antecede a ésta, el primer escrito tiene el sello de recibido de la Secum con fecha del 29 de agosto de 2018. Esta epístola contiene básicamente las mismas acusaciones que la del 28 de octubre de 2019, pero aquí hablan de “testigos presenciales” y de “ciudadanos de la comunidad extranjera” a los que supuestamente Calderón Gordillo les ofreció obra del Jesuita.

Las preguntas brotaron como en ojo de agua: ¿Cuáles son las obras que se han vendido u ofrecido? ¿En qué consisten estos malos manejos del Antiguo Colegio Jesuita? ¿Los nombres de las personas a las que se les ha negado exponer y participar en los talleres? ¿Los nombres de los testigos presenciales? Las respuestas a continuación: “Tenemos un correo que se envió, es un gringo que es pintor, Richard Littlefield, a él le ofreció Gordillo grabados del acervo, nos avisó y fue cuando hicimos la primera carta”. 

Continúa Tafolla Leveroni: “A él, Richard Littlefield, le suspendieron su expo que tenía en el Macaz en represalia, pero en este momento voy a Monterrey y no tengo los documentos; las obras que se encuentran ahí datan del 2003. Hace 2 años (sic) y no se hizo inventario. Otra cosa que se supo es que Gordillo sacó material del Jesuita, papel, etc., lo dijo un empleado del aseo, pero no quiere testificar por no perder su trabajo. Todo es así, la única certeza es que los talleres están cerrados y que la producción es casi nula, un taller así trabaja con visitas de maestros que dan cursos y con la asistencia de artistas de fuera y locales que asisten a producir y dejan un porcentaje del trabajo para el acervo”.

Soledad Tafolla Leveroni ha expuesto tres veces en el Centro Cultural Antiguo Colegio Jesuita, en la época de Derli Romero; Richard Littlefield es artista visual y curador que ya estuvo en Michoacán en años anteriores. Respecto de su relación con Gordillo, la autora de la misiva explica que: “Cuando entró Gordillo yo había organizado una (exposición) de 20 artistas nacionales y él me quitó sala y fecha, sin necesidad (sic), dijo que él mandaba, tuve que ir a Morelia y le ordenaron que, si ya estaba en el calendario, se quedaba. Ni yo ni nadie se ha acercado, su prepotencia e ignorancia impide eso”. 

Fuimos con Raúl Calderón Gordillo para conocer su posición, quien nos recibió de buen humor y hasta bromeó con el asunto: “¿Otra vez la señora Soledad Tafolla? Ya en la carta que le dirigieron a Silvia Figueroa Zamudio en 2018 les pedí pruebas, no existen tales; yo estoy abierto al diálogo, se trata de un chisme con la misma cantaleta de antes, sin fundamento, cosas de mafias culturales y golpeteo político. Y ahora sale la nota en El Sol de Morelia, dañando mi imagen, difamando. Hasta que vi la nota, después de que ya estaba en las redes circulando, Francisco Valenzuela me mandó mensaje para preguntarme mi opinión, ¿puedes creer esto? Este tipo de periodistas son los que hacen quedar mal a todos los demás”.

Respecto a la caída de la actividad de la institución a su cargo, Calderón Gordillo dio los siguientes datos: “Mira, sólo por hablar de este año, acaba de pasar la extensión del Cervantino, tuvimos música electrónica desde China; hace poco, a una de nuestras colaboradoras del Taller de Gráfica Contemporánea (TGC), Jeannine Xochicale, le dieron un reconocimiento de la UNAM; aquí trabajan artistas locales en residencias como Artemio Rodríguez, Pablo Querea, Diego Rodríguez Arce, Enrique Ortega, Salvador Jacobo, Ale Muna, Cristóbal Tavera, se me olvidan los nombres; los  foráneos nacionales que han compartido su experiencia, de los que me acuerdo ahora son Alejandra González Fraga, Luis Batres, Lizzeth del Real, Manuel Guardado, entre otros; la carpeta El hombre que debería estar muerto de Daniel Guzmán, editada por el TGC, se expuso en la Galería Kurimanzutto, que además nos sigue en nuestras redes sociales; están los proyectos como Trayectorias Creativas que forma parte de la gira Centro Occidente, el Taller de Poesía que impartió Freddy Villanueva, círculos de lectura, conciertos como el de Gerardo Sánchez Lara o el de los egresados del Conservatorio Purhepecha, el festival del globo de Cantoya tuvo sede aquí, se me olvidaba la Biblioteca del Libro Ilustrado, y podría adelantarte que Cuauhtémoc Medina regresará al Jesuita, pero eso es mucho ya”.

Raúl Calderón Gordillo termina con esto: “A las pruebas me remito, yo sé que el paso como funcionario es difícil para un artista, y más con los grupos de poder siempre dispuestos a atacar, a veces sin fundamento, pero yo estoy tranquilo, me gusta mi trabajo y, al final del día, eso es lo que habla de mí. Si la señora Tafolla tiene pruebas de lo que dice, porque no las veo por ningún lado, que las presente, y que los periodistas hagan bien su chamba, basta ya de ensuciar la imagen de las personas. Por cierto, Richard Littlefield se disculpó por medio de otra carta que yo tengo, explicó que malentendió la situación y Soledad Tafolla aprovechó esto para sus reclamos”.

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