El doble secreto de la familia Lessage7 min de lectura

Gerardo Pérez Escutia

La tradición literaria francesa es enorme y determinante en la cultura universal. En la novela negra no podría ser de otra manera y ha sido uno de los países mas prolíficos en la creación de corrientes y de obras fundamentales que se engloban en la -cada vez mas grande y con mas subgéneros- corriente del noir frances. Desde mediados del siglo XX y hasta la fecha, han surgido talentos fundamentales como: Georges Simenon, Pierre Magnan, Franck Thilliez, Fred Vargas, Bernard Minier, Pierre Lemaitre y muchos mas; en este panorama, de tan alto nivel y tan competido, donde año con año surgen cientos de libros y nuevos escritores, destacar e innovar no es cosa fácil, no obstante, de vez en cuando surge una obra singular, una voz fresca que nos sorprende por su audacia y su capacidad para crear una historia diferente a lo ya conocido, que nos atrapa a los lectores y se lleva las palmas de la crítica (cosa no siempre frecuente).

Hoy vamos a recomendar en este bufete negro: El doble secreto de la familia Lessage (Penguin Random House, 2019, ISBN: 978-84-17511-55-5) de Sandrine Destombes. Destombes (Francia 1971) es una escritora de novela negra, destacando en su obra El doble secreto…

que ha significado su consagración al obtener el premio VSD RTL al mejor thriller francés del año en 2018, convirtiéndose rápidamente en un fenómeno de ventas en Francia.

Sandrine Destombes

La trama de este libro tiene lugar en el pueblo de Piolenc, al sur de Francia, donde en el verano de 1989 durante la fiesta del ajo, desaparecen los hermanos mellizos Solène y Raphaël Lesaage, quienes tienen 11 años de edad. 3 meses después, se encuentra el cadáver de la niña vestida de blanco y con una corona de flores. A pesar de los esfuerzos de la policía local no se puede encontrar al o los responsables, y el caso se cierra al cabo de unos años.

Veinte años después (agosto de 2009), Luce Lessage, madre de los mellizos desaparecidos se suicida. Después del sepelio, se realiza una marcha de los pobladores de Piolenc pidiendo se reabra el caso de los hermanos desaparecidos.

Diez años después, en el verano de 2018, comienzan a desaparecer niños en Piolenc: El pánico se instala nuevamente en la localidad y reviven las viejas sospechas y secretos guardados durante 30 años, por si fuera poco comienzan a circular mensajes enigmáticos en nombre de los mellizos desaparecidos.

Esta historia se mueve en un arco temporal de 30 años y tiene como protagonistas a Víctor y Luce Lessange, a Jean Wimez (policía actualmente retirado pero que se ocupó exhaustivamente del caso durante mas de 20 años), el capitán Fabregas (encargado de la investigación actual) y la Doctora Florent, psicopediatra que coadyuva en el esclarecimiento del caso, y por supuesto los mellizos desaparecidos.

La autora construye un thriller psicológico muy inquietante en donde nada es lo que parece a primera vista; nos muestra un universo cerrado (encarnado en la localidad de Piolenc) en la que se han ido macerando culpas y sospechas por mas de 30 años, una localidad presa de sus costumbres en donde todos se conocen y que cargan como una maldición común la tragedia de la familia Lessage, que ha marcado la historia reciente de la localidad.

En esta novela difícilmente encontraremos imágenes truculentas, la autora no recurre a elementos impactantes o sangrientos para capturar el interés del lector. Es una novela que se enfoca en explorar los matices psicológicos de los personajes y que va revelando poco a poco -como pelando una cebolla- los pecados ocultos, las motivaciones intimas de los protagonistas y aborda sin ambages temas tabú de la sociedad occidental como son: el suicidio infantil, y el incesto, socava convencionalismos aceptados universalmente como la “inocencia infantil” y la “ausencia de maldad” en los niños, estas características nos provocan como lectores sentimientos amargos y perturbadores y hacen que esta obra no sea precisamente fácil de leer…

En esto radica la fuerza de este libro, se construye una trama en la que las motivaciones ocultas tejen historias que son los motores que mueven a los personajes, en donde todos tienen una cara oculta y nadie es totalmente inocente, somos testigos del drama de Víctor Lessage que en 30 años no ha cejado en su esfuerzo por resolver el misterio de la desaparición de sus hijos y que ha pasado en diferentes momentos de ser el padre víctima de la tragedia, al primer sospechoso de la desaparición y muerte de sus hijos, y que por si fuera poco carga sobre sus hombros con el dolor y la culpa por el suicido de su esposa, lo cual a la postre lo ha hecho un hombre amargado y derrotado moralmente. Nos identificamos también con Jean Wimez, policía de la vieja escuela, cartesiano, que hace de su lógica impecable su mejor herramienta, y que nunca claudicó en la búsqueda de la resolución del caso, hecho que casi acabo con su carrera y que al final lo acercó con Víctor Lessage en una añosa y fuerte amistad. 

Un personaje clave y catártico en la trama es la Doctora Florent, que con su especialidad de psicoterapia infantil coadyuva y le da solidez científica a la investigación. Gracias a su conocimiento de la psique infantil, ayuda a interpretar los hechos ocultos tanto en las desapariciones actuales como a las de hace 30 años, sumándose al inspector Wimez y al capitán Fabregas en una triada investigadora que amalgama experiencia, juventud, y rigor científico.

En el desarrollo de la historia, es evidente el conocimiento que tiene la autora de la región de Francia donde se sitúa la novela, pues además de la investigación y la tragedia en sí, nos despliega una galería de personajes y costumbres pintorescos que le dan cuerpo, veracidad y sabor al relato, y nos lleva al final a concluir: que los esqueletos en los clósets huelen igual y son similares en todas las latitudes.

Más allá de la minuciosa construcción de la estructura psicológica en que descansa cada personaje, la novela tiene una trama muy precisa en la que cada capitulo nos deja con dudas y preguntas, impulsándonos a proseguir la lectura de inmediato, logrando ese efecto que todo escritor desea provocar: la adicción y compenetración del lector al relato que hace que prácticamente devoremos el libro hasta llegar a un final impactante e inesperado.

Esta novela (como pocas), explora rincones oscuros que ni siquiera en la literatura se tocan abiertamente, y a pesar de ello, la autora logra construir una historia muy oscura que nos deja sin aliento, alcanzando esa rara conjunción de profundidad literaria y escritura vertiginosa que resultan en una novela totalmente adictiva .

Recomiendo ampliamente su lectura en estos días de La Peste.

Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de el-artefacto.

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