El paciente6 min de lectura

Gerardo Pérez Escutia

En esta columna ya hemos reseñado parte de la obra de Juan Gómez-Jurado, autor de la trilogía de Antonia Scott (Loba Negra, Reina Roja y Rey Blanco), serie que ha roto todas las expectativas de ventas, convirtiéndolo en el autor de novela negra más exitoso de España y de varios países, pues su obra ya ha sido traducida a varios idiomas.

En esta ocasión vamos a hablar de una novela previa a su famosa trilogía, se trata de El Paciente (Penguin Random House, 2014).

David Evans es un neurocirujano exitoso, a sus 38 años se encuentra en la cima de su profesión trabajando en uno de los hospitales más prestigiosos de EUA (El Saint Clare, en Washington, DC.), lo que es equivalente a decir que forma parte de la elite mundial de la medicina clínica, sin embargo, David no la ha tenido fácil, siendo huérfano, pasó por varios hogares de acogida hasta que llegó al hogar de su padre adoptivo, el Dr. Roger Evans a quien debe el descubrimiento de su vocación por la medicina, cosa que no se cansa de agradecerle.

David es un joven viudo, su mujer Rachel Robson murió un año atrás, dejándolo a cargo de su pequeña hija Julia, que se convirtió en el centro de su vida y de sus culpas por no poder dedicarle el tiempo que desearía gracias a su complicada agenda como médico de primer nivel. Así las cosas, David está enfrascado en salir adelante como buen padre, capoteando su reciente viudez y su demandante profesión.

Después de un día particularmente pesado en que tuvo que operar “pro bono” a un pandillero balaceado, David llega a su casa en donde se encuentra de frente con una de las peores pesadillas de todo padre, al percatarse con horror que han secuestrado a su hija.

Juan Gómez-Jurado

Los secuestradores se ponen en contacto con él y el mundo se le viene encima al saber que es lo que quieren a cambio de la libertad de su hija: no quieren dinero, quieren que mate durante la operación al paciente que intervendrá quirúrgicamente el viernes siguiente, en menos de 72 horas… El presidente de los Estados Unidos de Norteamérica.

Este es el inicio de esta vertiginosa novela que cubrirá un arco temporal de 63 horas a partir de que los secuestradores le hacen conocer sus demandas a David, y la operación programada al “paciente”; aquí es donde nosotros los lectores decidimos si establecemos o no, un pacto de credulidad con el autor respecto de su obra de ficción, en este caso particular, Juan Gómez-Jurado, en unas cuantas páginas ya nos tiene inmersos hasta la coronilla en el vértigo de su prosa dura, clara, y adictiva, no hay cómo escapar de la lectura del libro.

En este libro hay tres pilares fundamentales: El Dr. David Evans, el protagonista, quien reúne todos los clichés de un médico de elite en EUA, muy solvente económicamente, bastante pagado de sí mismo y con un prestigio construido a base de éxitos profesionales que le dan una “brutal sensación de poder” lo que le hace ser y actuar como macho alfa dominante en su ámbito profesional. Dicho prestigio es el que lo colocó en la situación de operar al hombre más poderoso del mundo de un Glioblastoma multiforme frontoparietal, el cual, por su rápido crecimiento, amenaza al “paciente” con la pérdida del habla en un par de semanas y con la muerte antes de un año.

Kate Robson: Agente especial del Servicio Secreto asignada a la primera dama, cuñada de David a quien acude en busca de ayuda, es una mujer soltera e independiente, endurecida por la naturaleza de su trabajo y con un nivel de entrenamiento y lealtad a prueba de balas, a quien las circunstancias ponen en el dilema más importante de su carrera: denunciar la amenaza que se cierne sobre el presidente o ayudar a salvar a su querida sobrina. Conforme avanza la trama, Kate se va revelando como un personaje mucho más complejo de lo que aparenta, con matices que resultarán decisivos en la historia.

Mr. White, el gran villano, el secuestrador que ha planeado todo milimétricamente sin dejar nada al azar, un verdadero psicópata que mantiene en vilo a los protagonistas y a nosotros los lectores, con su capacidad maligna para tener todos los hilos bajo control, y hacer pasar al protagonista por todos los estados de la angustia y horror por el secuestro de Julia, y por el inconcebible “rescate” que tiene que pagar, un villano de antología que nos deja con un sabor agridulce y ganas de saber más de él en otras historias.

Con estos elementos, el autor construye una historia vertiginosa y adictiva, el libro es de unas 400 páginas que se hacen pocas por el nivel de tensión que mantiene en cada capítulo. Cabe destacar la minuciosidad con la que recrea el entorno médico y hospitalario, Gómez Jurado conoce o se documentó exhaustivamente de los detalles, costumbres y juegos de poder en este entorno, lo que le otorga gran credibilidad a la historia.

Gracias a la acumulación de situaciones que van tensando la narración al límite, y al gran manejo que hace de los personajes con giros de tuerca narrativos en el momento justo, el autor construye un thriller impecable, que nos sorprende a cada momento y que nos brinda un final totalmente imprevisto.

Juan Gómez Jurado demuestra en esta novela el porqué es el superventas del género negro en España y varios países más, y nos demuestra también, que el éxito de ventas no está necesariamente reñido con la calidad de la obra, gracias a su gran oficio como narrador.

Los invito a leer esta estupenda novela.

Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de el-artefacto.

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