El Psicoanalista7 min de lectura

Gerardo Pérez Escutia

Para Camila

Hay cierta clase de libros que por alguna razón no leemos o posponemos su lectura aunque nos interesen. El libro del que hablaré el día de hoy pertenece a esta clase, es uno que se publicó en el 2002 y rápidamente alcanzó cuotas de venta estratosféricas, convirtiéndose un bestseller internacional. Tal vez esa circunstancia fortaleció mi resistencia a leerlo, ya que se asocia (a veces injustamente) el éxito en ventas con una “dudosa” calidad literaria. Esto es un prejuicio añejo, sobre todo en los “cenáculos” de escritores y gente de la academia especializada en literatura. Esta especie de “ninguneo”, a la postre ha generado una influencia negativa en la difusión y lectura de libros de toda índole entre el gran publico, creándose “capillas” literarias de amigos y gente especializada, que solo se leen entre si.

Pasaron los años y hace unos meses mi hija Camila leyó el libro en cuestión y entusiasmada me pidió que lo leyera, esta reseña es el producto de esa recomendación que logró vencer mi prejuicio. El libro en cuestión es El Psicoanalista (Ediciones B de bolsillo; 2016, ISBN: 978-607-480-213-9) de John Katzenbach.

John Katzenbach

John Katzenbach (Princeton, NJ, USA, 1950), es un escritor estadounidense de larga trayectoria y prestigio, ha trabajado como periodista especializado en temas judiciales, y como escritor de novelas y guionista de películas basadas en sus obras.

El psicoanalista es una obra que se inscribe plenamente en el genero negro y mas específicamente en el thriller psicológico. La historia comienza en el despacho de el prestigiado psicoanalista Frederick Starks, en Manhattan, cuando recibe una carta anónima que comienza así: “Feliz cumpleaños, Doctor. Bienvenido al primer día de su muerte.” La carta esta firmada por un misterioso Rumplestiltskin, quien le da un plazo de 15 días para descubrir su identidad o de lo contrario tendrá 2 opciones: suicidarse o permitir el asesinato de algún familiar de una lista que esta incluida en la carta; a partir de este momento, la vida de Rick se trastorna por completo y se transforma en una carrera contrarreloj para descubrir la identidad del misterioso Sr. R, el cual sospecha, que es un antiguo paciente que busca venganza.

No acaba de salir del shock que le provocó la lectura de la carta, cuando el Dr. Rick comienza a ver como su vida financiera y profesional se derrumba estrepitosamente pues descubre que sus cuentas han sido intervenidas y canceladas, además es acusado de acoso sexual por una antigua paciente. Ante su incredulidad ve como toda su estabilidad profesional y personal están desapareciendo como agua entre sus dedos. Esto, y el plazo fatal de quince días, sumen al Dr. Rick en una espiral de angustia e incertidumbre en la que reflexiona: ¿Qué es peor, la muerte o la destrucción?.

A partir de este momento la historia no nos da respiro. Relatada en primera persona, nos describe el descenso al infierno existencial de nuestro protagonista que en pocas horas ha perdido los referentes vitales que le daban estabilidad y certidumbre, y que sin otra alternativa, se da a la tarea de descubrir quien es el misterioso Sr.R, e impedir que cumpla sus amenazas. El autor construye una ingeniosa trama que hace alarde de referencias psicoanalíticas y nos muestra a un protagonista, que armado solamente de su experiencia profesional e inteligencia, tiene que desentrañar el misterio de la identidad de su acosador y neutralizar sus amenazas. Aquí entran en escena 2 personajes singulares, Virgil, una misteriosa y bella mujer que actúa como una especie de “Virgilio” que guía al Dr. Rick en su descenso a los infiernos y Merlin, que es el abogado que ha orquestado la trampa que tiene a nuestro protagonista acorralado financiera y legalmente.

En el transcurso de la historia, el autor nos muestra diversos momentos del quehacer profesional del un psicoanalista. Es evidente que el autor conoce y se ha informado exhaustivamente de este mundo (las terapias y los mecanismos de interacción entre pacientes y analistas), el protagonista toma este bagaje y lo transforma en su principal arma para enfrentarse a su misterioso enemigo. El autor desarrolla una interesante trama en la cual Rick, (como en una terapia de las muchas que ha dado) tiene que dilucidar las motivaciones ocultas de su acosador, sacarlas a la superficie y utilizarlas para neutralizarlo, ya que en esta ocasión no solamente esta en juego su salud mental, sino su vida y todo lo que ha construido.

Ilustración: Alejandro Colucci

El relato tiene diversos giros y vueltas de tuerca, en las que nada es lo que parece y como con las matrioshkas rusas, cada vez que se devela un misterio encontramos otro oculto, y así sucesivamente hasta llegar a un sorpresivo final (de la primera parte del libro) que nos dejará aun con muchos interrogantes y misterios no resueltos.

La segunda parte del libro adquiere otra dinámica y nos muestra a un Dr. Frederick Starks totalmente transformado, que asume la iniciativa y ataca al misterioso Sr. R con sus mismas armas, desplegando una estrategia en la que poco a poco va encontrando en el pasado las motivaciones reales del misterioso Sr. R., descubriendo una historia terrible de violencia, abandono y abuso. El autor no se queda en la simple descripción de hechos, por medio de su protagonista indaga en la psique de sus personajes y nos muestra como el “pasado no existe”, cargamos siempre con él, y este, da forma a los demonios que (a veces) nos dominan y hacen cometer todo tipo de atrocidades.

No me adentro mas en la historia, pues no quiero hacer un spoiler, quiero sin embargo, señalar que este libro, entre sus varias virtudes, posee la de la sencillez, esta escrito en un lenguaje accesible, que aun en los pasajes alusivos al psicoanálisis sabe describirlos con sobriedad y claridad, los hila inteligentemente con la historia, dándole estructura y sustancia. Además, el autor maneja con mucha solvencia los suspensos y los giros narrativos, manteniéndonos totalmente involucrados y pegados a la lectura.

Ilustración: Alejandro Colucci

Por último y regresando al principio del escrito, ¿podemos rechazar algo por ser popular o exitoso?, la historia de la literatura nos da variados ejemplos de libros y autores que fueron muy exitosos y vendieron muchos libros sin demerito de su calidad, y a la postre se convirtieron en clásicos : Víctor Hugo, Balzac, Dickens, Melville , London, Conrad , Faulkner, Garcia Márquez; creo que en el asunto de los libros (como en muchos otros), debemos abandonar los prejuicios y clichés, y darnos a la lectura por el simple placer de leer, lo demás… vendrá después .

Recomiendo ampliamente este libro, sobre todo para aquellos que comienzan a incursionar en el fascinante mundo de la novela negra y el thriller, y para aquellos que deseen una aproximación literaria al mundo del psicoanálisis.


Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de el-artefacto.

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