En un frasco de cristal5 min de lectura

Livier Fernández Topete

Aunque usted no lo crea, la expresión “Cultura del té” es una marca registrada a nombre de alguien. Hace tiempo recibí una notificación al respecto, puesto que la estaba usando en un par de páginas web que había armado sobre el tema. En palabras del “propietario”: Quería avisarte que dicha expresión es una marca registrada a mi nombre y está en uso hace 5 años en todo el mundo bajo mi poder.

Difícil de creer que una palabra tan universal y de tono completamente colectivo como “cultura” esté registrada a nombre de alguien… y no es que lo ponga en duda, pero jamás se me hubiera antojado apropiarme de una palabra como esta, no me sentiría con tan individual derecho; la cultura es de todos y para todos, al menos así la entiendo, y seguirá siéndolo, aunque alguien la tenga registrada (capturada), sólo es como palabra, no como concepto o realidad.

Cito la petición puntual del “propietario”: Es por eso que debo pedirte que discontinúes el uso de dicha frase, ya que al hacerlo se usa la marca que es nuestra, eso confunde y provoca un daño (además de ser ilegal).

Comprendo su mensaje aunque no la atención a mi casi personal y petit sitio (de nombre Livté y con original descriptor “Cultura del Té” que tuvo que cambiar a “La Casa del Té”); proyecto que se dirige a ampliar el conocimiento y el gusto por esa maravilla que es el té, en una ciudad específica de un país tan distante del suyo como es México. Debí haberlo advertido, pero honestamente no lo hice, al menos no de manera consciente y mucho menos lo hubiera considerado como un perjuicio hacia ellos; ojalá no coincida de nuevo con alguna otra expresión o palabra que alguien tenga en uso en todo el mundo bajo su poder.

Y en un siguiente correo del amable amigo (lo digo sin ironías): Sólo te he realizado una solicitud explicando las razones que la sustentan. Y aunque no coincidas con ellas, esas razones son la base de los sistemas legales de marcas y propiedad intelectual de la mayoría de los países del mundo (incluidos México y la UE). En última instancia, si estoy equivocado lo está el mundo conmigo.

Foto: Enfrascada, de María Eugenia Sandín

En esto tiene toda la razón. Entiendo lo de la expresión como conjunto, pero me sigue pareciendo demasiado amplia y abstracta para su registro, si uno googlea, encontrará muchísimos sitios relacionados con ella, no sé si todos le estén pagando derechos por su uso, tampoco sé quién la habrá usado primero, pero comprendo que ellos son quienes la han registrado de unos años a la fecha; sin embargo, aun con mi descontinuación, la expresión se seguirá usando por miles de personas, es una forma amplia y al mismo tiempo común para referirse a ese universo ¿no creen?

Mi amigo anotó un inexacto ejemplo al escribir: Como entenderás, si monto mi empresa de computadoras no puedo pretender usar “Apple” como marca… y eso no significa que alguien se haya apropiado de la palabra “manzana”…  Y me parece impreciso porque intentando una mejor analogía, el caso que me parecería más cercano sería alguno como el siguiente: Si en alguna hipotética empresa de computadoras pones las expresiones “diseños computacionales” o “servicios computacionales”, sería difícil que alguien más no las hubiera usado y un poco extraño que alguien las hubiera registrado. Pero este es un mundo raro: Pobre mundo enfermo diría Mafalda; It ́s a wild world cantaría Cat Stevens.

No es garantía de nada que el planeta entero nos acompañe en nuestras limitaciones, de hecho parece ser la norma que las mayorías se equivoquen muy a menudo, aunque tengamos la creencia de que no yerran (porque son ellos quienes legitiman y establecen los consensos) precisamente por ser lo que son: mayoría.

Para terminar con la idea, que tiene mucho de ociosa, y a sabiendas de que mi pareja no tiene conflicto con sus derechos de autor ni se tomaría a mal que me apropiara textualmente de lo siguiente, les dejo esta última reflexión como si nunca hubiera mencionado que no fui yo quien la escribió:

La cultura es lo cultivado, lo humano, lo sabio, lo superado; a veces las contradicciones que conlleva esta palabra la ponen a prueba porque también incluye la soberbia de aspirar a «tener» en lugar de «ser», de poner límites donde no los hay, a encerrar el conocimiento en un frasco de cristal para guardarlo bajo llave.

P.D. INVITACIÓN A TALLER: Descubre al té en esta sesión introductoria. En una jornada de intensiva teoría y práctica, recorreremos los temas fundamentales alrededor de esta bebida ancestral.

EL UNIVERSO DEL TÉ / viernes 29 de noviembre / 10 am a 1 pm / Col. Paseo del Refugio (cerca del TEC de Mty, Altozano) / $650

Inscripción para reservar lugar: $325 (a más tardar el jueves 28 de noviembre); los otros $325 se cubren el día del taller.

Sigue el evento: https://www.facebook.com/events/656837618179757/


Imagen de portada: de Milan Popovic en Unsplash

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