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Horacio Cano Camacho

El autor de hoy es otro de los que siempre estamos pendientes y buscamos en las editoriales, los blogs o los clubes de novela negra sobre sus próximos proyectos. De manera que cuando está por salir a las librerías su libro más reciente, engrosamos las listas de “pre-encargos”. Se trata de Bernard Minier, uno de las voces más frescas de la novela negra francesa.

Minier creó uno de los mejores protagonistas del género en la actualidad: Martin Servaz, comisario de la brigada criminal de la policía de Toulouse. Servaz estudió literatura antes de ingresar a la policía, lo que lo hace un personaje peculiar: Culto, amante de la música, en especial de Mahler, al cual escucha con pasión. Martín Servaz es más bien un tipo raro, alejado de la idea del policía que todos tenemos. Su presentación se dio en el primer libro de Minier, en 2011, en la novela Bajo el hielo (Glasé), donde también presentó a uno de los villanos más memorables del género, el siniestro psicópata Julian Hirtmann, que se convertirá en su némesis, presente de una u otra manera en lo que va de la saga.

Bernard Minier

Junto a Servaz, la serie de historias presentan a muchos otros protagonistas que constituyen un perfecto contrapunto para el carácter inteligente, intuitivo, metódico, prudente, controlado, tenaz, casi aburrido, huraño y duro para expresar sus sentimientos frente a los demás. Le acompañan Vincent Espérandieu, su mejor (o único) amigo, sexualmente ambiguo, elegante, tecnólogo; Samira Cheung, de origen chino-marroquí, estrafalaria y muy inteligente; su hija Margot, su lado bueno, rebelde pero muy racional. Un lugar especial lo representa Charléne, esposa de  Vincent y con quien tiene una muy fuerte atracción-tensión sexual, pero ninguno se atreve a dar el paso…

Hasta ahora, la saga se compone -en español- de Bajo el hielo (2011), El circulo (2012), No apagues la luz (2015) y Noche (2018), a las que se suma Hermanas (Salamandra, 2022). En francés, van dos títulos por delante (La Chasse y La Vallée) y al parecer ya está preparando uno más.

Esta nueva entrega ha demostrado que su inicio “tardío” en la literatura (con cincuenta años de edad) y que sorprendió a todos los aficionados al género, realmente se trató de una maduración lenta como un lector consumado de la literatura con L mayúscula. Ernesto Mallo, escritor argentino de novela negra ha dicho que “Para escribir, la clave es leer y a leer se aprende” y Minier es una prueba clara de este apotegma. Hermanas muestra su gran calidad como narrador y creador de atmósferas complejas y entrañables. No es una autor que se solace en la presentación de crímenes sórdidos, aunque estos aparecen inevitablemente, sin duda. Pero Minier va presentando múltiples historias que nos muestran las circunstancias y contextos de sus personajes, que en muchos sentidos explican lo que son.

Hermanas está contada a dos tiempos, en la primera parte nos encontramos a un Martin Servaz recién salido de la academia, joven, rebelde, de pelo largo y con una pinta intelectual que es rechazada por sus compañeros policías, conservadores, brutos. Apenas se está reponiendo del suicidio de su padre, profesor de letras y quien le inculcó su pasión por la literatura y la música cuando es asignado a la brigada criminal de Toulouse y se le encarga su primer caso importante como “aprendiz”: La aparición, en un bosque cercano a la universidad, de los cadáveres de dos mujeres vestidas con trajes de primera comunión y con un gran crucifijo colgado en el cuello.

Todo indica una puesta en escena muy cuidada. Luego de las primeras investigaciones, se comprueba que las víctimas son hermanas, dos estudiantes de la universidad próxima y que ambas eran fanáticas de un escritor de novela negra, residente de la ciudad y un autor muy exitoso en ciertos circulos. Al revisar el trabajo publicado por este autor, se comprueba la puesta en escena y acercan las sospechas sobre él.

Erik Lang es un escritor de novela negra, más cercana al gore, que guarda una relación muy inquietante con sus seguidores que bien podrían ser personajes de sus libros… 25 años más tarde, la esposa del propio escritor es asesinada de una forma que representa también pasajes de las novelas de Lang. Martin Servaz deberá enfrentar el caso, pero ahora como Comisario. 25 años después todo ha cambiado para la policía, ni las técnicas de interrogatorio, el trato a los sospechosos o las técnicas de investigación son las mismas, además Servaz no es el aprendiz del primer caso, es el jefe, así que debe revisitar el pasado para tratar de comprender este nuevo crimen.

Este libro bien pudiera tomarse como punto de incio para cualquier lector que quiera acometer a uno de los mejores autores del noir moderno pues indaga en los origénes del Comisario, de su personalidad, fobias y filias y de su propia tragedia personal. También es una excelente oportunidad de explorar múltiples historias paralelas que corren en las novelas de Minier, como la relación de un autor para con su lectores. Este representa un vínculo muy intimo, pero que en el caso de la novela negra, dada su naturaleza, puede atraer a personas con otros conflictos. La novela negra crea una relación intima con el lector y en ocasiones hay huecos que este último intenta tapar desde su propia experiencia. El propio Bernard Minier ha hablado de un caso que le afectó a él a otros autores que se han enfrentado con la perdida de la frontera entre ficción y realidad en algunos(as) fans, y que se ha documentado en grandes libros como Misery de Stephen King o en La vida secreta de los escritores de Guillaume Musso (reseñada en este bufete negro).

Hermanas es sin duda un gran libro para adentrarse en el neopolar, lleno de historias envolventes, pero vertiginosas y llenas de reflexiones de buen calado que nos deleitará estas vacaciones por llegar…

Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de el artefacto.

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