Materia oscura: Instantáneas F&D5 min de lectura

Édgar Omar Avilés

La cesárea. Las malformaciones en más del ochenta por ciento del cuerpo. El llanto que escapa por una abertura en la nuca de ese Amasijo de carne. El grito de la madre. El desmayo del padre. El ceño fruncido de horror del doctor. El vómito de la enfermera.

El encefalograma que muestra un cerebro sin atrofias.

El tríptico con el costo de un aparato F&D.

El trabajo matutino del padre. El nocturno. El trabajo matutino de la madre. El nocturno.

El aparato F&D # AIME800522.


El otro bebé al nacer. Su llanto. Sus manitas. Sus lindos rasgos.

Las lágrimas de felicidad de la madre. La risa de emoción del padre. La satisfacción del doctor. La enfermera al señalar la marca sacra en el hombro del recién nacido.

El cheque que mensualmente el gobierno aporta para la manutención del niño santo.

Sus dulces balbuceos. Las peregrinaciones para poder tocarlo. Sus primeras palabras sabias.

El anciano que sana de la ceguera. La prostituta que cura de la sífilis.

El festejo municipal por sus primeros tres años. Sus propuestas para terminar con la guerra.

Foto: Steffen Brinkmann


El Amasijo convulso. Sus enormes e indefinidos genitales.

El suero amarillento conectado a su joroba.

El chillido de dolor de cada cuatro horas.

Los miles de amasijos, con los aspectos más diversos, en una gran hilera.


La fiesta nacional en honor de sus quince años.

Su atlético cuerpo. La paz en su interior. El ex paralítico que besa el dorso de su mano.

Sus veintiún años. El nombramiento como emperador del mundo. El fin de las guerras.

Sus recorridos por los campos. Las descomunales cosechas. El hambre al desaparecer.

Los dos millones de enfermos de SIDA que cura en un acto público. La prolongación de la vida humana hasta los doscientos años. Los viajes astrales en busca de sabiduría.


Los cientos de insectos que encuentran morada en el Amasijo.

Las costras de suciedad por los meses sin ser aseado. Fluidos que escapan por todas partes de su cuerpo. Más suero, pero de color verde.

Las convulsiones de cada hora. El F&D que estrangula su cabeza.


Dios al premiarlo por su excelente embajada en la Tierra. Cuando se le comunica que no será crucificado. Música sublime proveniente del cielo.

La evolución del humano. Las alas en las espaldas. Las branquias. Los cerebros más grandes. La posibilidad de moverse en cinco dimensiones.

Foto: Steffen Brinkmann


El doctor mientras mira en la computadora la lista de quienes no han pagado.

F&D # AIME800522 en medio de una centena de nombres.


La humanidad diseminada por todo el Universo.

Él mientras asesora a Dios en una junta con dioses de otros Universos.


Las arrugas prematuras de los padres del Amasijo.

El Amasijo convulsionándose.

Las manos del doctor al desconectar el F&D.


La ceremonia en la que lo nombran Dios de un nuevo Universo.

El primer día en que crea los astros, las plantas, los animales y a la nueva raza.

La idea de inmortalidad al aburrirle. El gesto sereno mientras muere.

La espiral concéntrica que gira en su cabeza. La noción de haber sido el ser más feliz de todos los Universos.

La niebla en su mirada. Las pupilas híper contraídas por la luz. La incredulidad al ver su majestuoso cuerpo convertido en una masa informe. El hombre de blanco mientras retira unos cables.

En la cama, arriba de sus deformes pies, la placa «AIME800522».


Los padres al recibir un álbum.

Los tres ojos aterrados del Amasijo cuando lloran por algo que no comprenden, pero intuyen. La misericordiosa inyección letal. La inconsciencia que se cierne para siempre.

Los hornos llenos de seres con incomprensibles muecas de espanto.

Los padres mientras hojean un álbum con fotos que muestran lo bella que fue la vida de su hijo en el F&D.


El cuerpo majestuoso al caer del cielo.

La nueva raza ya sin la esperanza de los milagros.

La intolerancia. El hambre. Las enfermedades. La bomba de neutrones. La extinción.

Foto: Steffen Brinkmann

Édgar Omar Avilés (Morelia, México, 1980).

Autor de la novela Efecto Vudú y de cinco libros de cuentos: No Respiramos: inflamos fantasmas; Cabalgata en Duermevela (Premio Nacional de Cuento Joven “Comala” 2011); Luna Cinema (Premio Nacional de Cuento de Bellas Artes San Luis Potosí 2008); Embrujadero (Premio Michoacán «Xavier Vargas Pardo» 2010); y La Noche es Luz de un Sol Negro, y del libro de ensayo La VALÍStica de la realidad: abordaje de lo real en la novela VALIS, de Philip K. Dick (Premio Michoacán «María Zambrano» 2012). Obtuvo el Premio Nacional de Cuento de Fantasía y Ciencia Ficción 2014.


Imagen de portada: Tríptico, Steffen Brinkmann

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