José Vicente Anaya: Híkuri3 min de lectura

José Vicente Anaya

Híkuri

 A todos aquellos
que han gritado poemas premonitorios,
y que por sus ideas o
alucinaciones
han sido condenados:
paranoicos
esquizofrénicos
visionarios
mal-pensantes
rebeldes.

 

Quéntase con verdad del peyote, del pe-
yomate y del hololisque, que si se toma
por la boca sacan tan deveras de juyzio al
miserable que los toma, que entre otros
terribles y espantosos phantasmas, se les
presenta el demonio y aún les da noti-
cias (según dizen) de cosas provenir…

Juan Cárdenas,
Secretos maravillosos de las Indias
(1519).

 

 

EN ESTA PROPULSIÓN DE NERVIOS /
¿Qué ves,
en el lugar que pisa tu cabeza?
No más que calaveras en retoño

ENTRA EL CENTRO GRAVITACIONAL / ESTALLA
Para volver a la locura
el alma grita / crótalo
repiqueteando con cascos de caballo /
corcel de un bandido que se roba el tiempo y
combate cargado de anémonas y bombas
POR UN VIAJE DESORBITACIÓN
Las naves que exploran el espacio
no vuelven;
vuelan hasta perder el infinito…

Para perder, para ganar
la Confusión
que es el principio
Abro ventanas que limitan órbitas
y busco la ciega luz que yo genero
en este lugar deshabitado en que estoy
de soledad dando de
tumbos
entre petardos a quinientas mil

a mil quinientas semanas por segundo / o en la
negrísima luz resplandeciente / en el Océano Negro
de mi pecho:
donde una muchacha triangular y esférica
me declama sus versos
cantándole al crepúsculo de una ciudad distante y
yo la escucho
desde las nubes rojas que bajan de la carretera
para clavarse en las montañas / y en este viaje
cada neurona me platica un sueño

MEDITACIÓN DEL CRÁNEO ROTO / Sombra
se agranda en la cabeza y
perfora corazón / y gira
entre relojes que adoquinan calles

? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ?

Corriendo por los cordones de la infancia
una muchacha se quiso escapar
de quienes la llevaron al manicomio de La Rumorosa /
era en el barrio del Camposanto lleno de obreros,
como mi padre / esa mujer será mi amante /
disfrutaremos del amanecer en cada tarde

¡ ¡ ¡ ¡ ¡ ¡ ¡ ¡ ¡ ¡ ¡ ¡ ¡ ¡ ¡ ¡ ¡ ¡ ¡ ¡ ¡ ¡ ¡ ¡ ¡ ¡ ¡ ¡
Jalando una fábrica pasa mi padre con
una lentitud que enreda nudos en las piernas
y renqueando, cayendo en hoyos cada rato,
un periódico despintado de sudor entre las manos o
una cajita negra de muerto para llevar sus alimentos /

¿ ¿ ¿ ¿ ¿ ¿ ¿ ¿ ¿ ¿¿ ¿ ¿ ¿ ¿ ¿ ¿ ¿ ¿ ¿ ¿ ¿ ¿ ¿ ¿ ¿ ¿ ¿ ¿ ¿ ¿ ¿ ¿

Mi madre es quien se levanta a despertar al mundo /
con sus ruidos de trastos toca la batería para Charlie
Parker / Desaparecen las alas de mi espalda que
me hacían volar sobre los basureros
donde juego de día / y sólo miro la cara triste
de mi padre, queriendo recordarse /
Está oscuro / Esto sucede en el cuarto donde duermo,
que es la casa de todos / mi madre
mete unos panes en la cajita que se llevará su esposo /
mañana le quitaré esa comida tosca, y en su lugar
le pondré unas margaritas
que me puedo robar del cementerio /

! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! !

*Fragmento del poema «Híkuri»

José Vicente Anaya (1947 – 2020). Poeta, ensayista, traductor, periodista cultural mexicano y​ fundador de “Alforja revista de poesía” (1977) y miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte y de la Sociedad de Escritores de México. Algunas de sus obras son: Híkuri, Largueza del cuento corto chino, Poetas en la noche del mundo, Peregrino, Avándaro, Los valles solitarios nemorosos, Morgue, Punto negro. Tradujo obras de autores como: Henry Miller, Allen Ginsberg, Antonin Artaud, Margaret Randall, Marge Piercy, Leonore Kandel, Carl Sandburg, Gregory Corso y Erica Jong.

Imagen de portada: Diseño sobre la foto de Alejandro Arras.

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