Kúrpitis, una danza ancestral en San Andrés Combutzio4 min de lectura

Raúl López Téllez

Máscaras bigotudas y de pestañas largas para ojos de colores, vestimentas con espejos, chaquira, cascabeles, diamantinas, estrellas, bastones y hasta una sonaja en forma de caballo, forman parte de la Danza de los Kúrpitis que se presentará desde el día 21 y hasta el 23 de diciembre en la comunidad de San Salvador Combutzio, Caltzontzin, en el municipio de Uruapan.

La danza, que tiene orígenes prehispánicos y que con la llegada de los españoles incorporó elementos religiosos, incluye una competencia entre kúrpitis, donde se mantiene como regla estricta que todos sus integrantes sean solteros, no participa ninguna mujer aun en los papeles de Maringuía o Virgen María, además de que la vestimenta es elaborada por las novias de los danzantes.

De acuerdo con José Luis Rangel Rangel, ex jefe de tenencia, los principales impulsores de la danza son los jóvenes, lo que ha llevado a que la danza visite otras comunidades “como representantes del pueblo, orgullosos de lo que somos”. El evento fue presentado este miércoles en rueda de prensa organizada por la Secretaría de Cultura de Michoacán donde estuvo también el jefe de la tenencia, Jesús Anguiano Crisóstomo.

La vistosidad en los trajes para su lucimiento, requiere de un trabajo que lleva hasta cinco meses. Hasta ahora, la vestimenta mantiene sus elementos originales y en su elaboración participa la novia o la madre del danzante, donde se invierten hasta 27 mil pesos, según cuenta quien solo se identifica como “Rodrigo”, uno de los kúrpitis y estudiante además de la Facultad de Ingeniería Mecánica en la Universidad Michoacana.

Cada traje, señala Rangel, “nunca se repite, cada año hay uno nuevo”, al igual que los participantes, quienes deben mostrar interés y ganarse su lugar en la fase previa de preparación, la que cuenta Rodrigo, se realiza dos meses antes para los kúrpitis o hasta cinco meses en el baile del viejo Tarepiti, San José, dice, “se lleva hasta cinco meses, porque el baile es muy difícil”.

Una vez terminada la fiesta decembrina, los trajes los conservan sus portadores.

Dejar el alma en el entarimado

“La primera vez que bailé, cuando se escucha llegar a la orquesta de la cuadrilla, es muy diferente a cuando uno está ensayando, y al momento de pisar el entarimado, la emoción de la gente, de la porra, de uno mismo como cuadrilla y la bulla a la otra, es como se dice adrenalina, es emoción de empezar danzar frente a todos y mostrar los mejores pasos, mostrar el traje y lo que uno trae, más que nada dejar el alma en el entarimado. El traje se guarda con mucho sentimiento”.

-¿Cómo manifiestan su interés para ser parte de los kúrpitis?

“Cada cuadrilla tiene un lugar de ensayo, se conoce como la Casa de la Libre o la Casa de los Cargueros. Si yo quiero danzar, me arrimo dependiendo de con qué cuadrilla quiero danzar, a veces por amigos o por interés propio”.

El evento inicia en la comunidad el día 21, a las 17:00 horas, con la entrada de la orquesta de los cargueros, el día 22 se realiza la exhibición de los bailadores y el 23 se celebra una competencia entre dos cuadrillas, cada una conformada por 19 elementos, 17 de ellos kúrpitis además de Tata Tarepiti y la Maringuía, que representan a San José y a la Virgen María.

De la competencia, Milton Arias, del comité organizador, indicó que se da entre dos cuadrillas y en la que se califica “el vestuario, porte, zapateado y la coordinación de los bailadores”.

Danos tu opinión: