La dualidad en el arte2 min de lectura

Livier Fernández Topete

Nietzsche, en El origen de la tragedia, plantea que el desarrollo del arte está ligado a la duplicidad de lo apolíneo y de lo dionisiaco… en continua lucha y reconciliación, siendo esta última la cualidad rescatada por el filósofo. Para acercarnos a estos dos instintos, nos invita a pensarlos como los mundos del sueño y de la ebriedad. El autor piensa que la sabiduría inmersa en lo dionisiaco es un crimen necesario en contra de la naturaleza y afirma: el hombre que adivina el enigma de la naturaleza… debe infringir también… los más sagrados órdenes naturales.

El hombre que camina hacia el conocimiento debe sumergirse en ese caos dionisiaco. Quien está más cerca de hacerlo es sin duda el niño, pues sólo él es capaz de salir del tiempo-espacio que encarcela al hombre adulto y lo hace jugando, los muñecos que lo acompañan en su viaje rumbo a la libertad son: inocencia y crueldad, que conviven con él y comparten el trayecto; su “irresponsabilidad” moral y su perfecta armonía entre voluntad y azar, los cuales lo hacen estar satisfecho con sus propios instintos. 

Un atributo más asociado con la niñez es la capacidad de soñar, que para los griegos que retoma Nietzsche, es el discurso de los dioses. Los niños hablan con los dioses y nos enseñan la espontaneidad que no sólo emerge de la actividad inconsciente, sino que también encontramos en la vigilia. Los niños sueñan con sus juegos para luego jugar con sus sueños.

La esencia dionisiaca contiene horror más éxtasis, el dionisiaco es capaz de ver el horror y no rechazarlo, incluso lo goza de una forma enigmática. Este pensador supera los juicios valorativos en torno a lo bello, supera lo bueno y lo malo y nos exhorta a considerar en la belleza el horror, es decir, a incluir su contrario. No busca la verdad, sino el espectáculo bello-horroroso. Esta dualidad es propia también del juego, que sin proponérselo aloja idea-realidad, sensibilidad-racionalidad, ingenuidad-atrocidad, etc.

El artista y el niño comparten el contacto con las fuerzas oscuras y luminosas simultáneamente.

Ilustración: Tomada de Moonkat Pinterest

Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de el-artefacto.

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