La Estética del error y la improductividad9 min de lectura

Mariano Paul

La invención, debe admitirse humildemente,
no consiste en crear desde el vacío, sino 
desde el caos.  

Mary  Shelley

Metadrone o la simulación épica

Nadie rebaje a lágrima o reproche
una aeronave que vuela sin tripulación humana a bordo

esta declaración de la maestría
también conocida en español como vehículo aéreo no

tripulado
de Dios, que con magnífica ironía
pretende reproducir la facilidad de vuelo del abejorro
me dio a la vez los libros y la noche
pero también entrega pizzas.

Horacio Warpola

Un ojo de barrio omnipresente que recuerda a aquellos programas de video vigilancia. Chico malo. Chico malo. Pero más allá de la retórica justiciera y judicial del western, y del trepidante ritmo de las películas de acción que nublan las pantallas para dejar la mira del francotirador, más allá de esa mirada flic, vigilante, conserva y calderoniana del sensacionalismo y la espectacularidad del juicio en vivo y en directo, está la visión dronera.

Más acá del dron mitológico de un Carlos Pellicer- cuando no había máquinas depositando su calor en la atmósfera ni paranoia ni narco- está la visión del ojo del Metadrone.

Imagen del Gif realizado por Canek Zapata para Metadrones

La irrupción del Glitch

Los gltches anuncian
un impulso delirante y peligroso
incitado y dictado por la máquina misma
Rosa Menkman

Una mirada impasible que registra sus objetivos con una sola finalidad: el control. De ahí que la mirada de los Metadrones emule la taquicardia de los periódicos o de los noticieros. Secuencias interminables de datos. Nombres. Lugares. Objetos y personas bien delimitadas y definidas. ¿Eres un drone o un metadrone?

La estética del drone como de cualquier dispositivo de reproducción visual es parte de la carrera científica, tecnológica y económica por alcanzar la última definición. Una visión realista, objetivista y escencialista que considera que existe algo flotante ahí a la vista de todos llamado “realidad” cuya existencia no dependería ni de nuestros deseos e intereses ni de los instrumentos, tecnologías y códigos que la hacen posible.

Un canal de noticias 24/7 filmado por una máquina mítica casi divina capaz de captarlo todo y desde todos los ángulos.  Desde esta perspectiva toda la investigación y tecnología aplicadas en estos dispositivos están comprometidas con finalidades de control. Y en este mismo sentido el glitch, esa grieta en las grabaciones de vigilancia en Metadrones de Horacio Warpola, ese momento súbito de desviación, abre un campo de visión totalmente distinto, donde los objetivos podrían no ser amenazas sino objetos de contemplación y experimentación.

Imagen de Justin Bower quien trata el glitch como conflicto
humano-tecnológico

Cuando leí La percepción del glitch de Rosa Menkman, donde intentaba generar una lectura política del glitch como momento de incertidumbre y vacío que revela el aparato de control y la superficie nada neutral, nada espontánea de los mass-media, quise averiguar si el glitch podía generar obras que dieran un paso más allá de la utopía libertaria. El glitch mostraba que las máquinas tenían un lado humano: por efecto de variaciones de voltaje o errores en su codificación podían fallar y burlar la presión de la eficiencia y la productividad del sistema global de producción.

El glitch generaba una estética negativa donde podían verse los intereses corporativos y las funciones predeterminadas de cualquier artefacto. Por eso el colectivo de net art Jodi se interesó en modificar videojuegos que prácticamente no podía jugarse, instaurando el tiempo de la improductividad. Un juego sin sentido ni recompensa. Recientemente pueden verse sus intervenciones en la programación y código de Google Maps en https://geogoo.net/. Una manera lúdica y extraña al mismo tiempo familiar de ubicarse y moverse.

Metadrones se vale del impulso mimético. Su total carencia de lirismo, su prosaico estilo de repetidor de noticias lo acerca más al gesto duchampiano de recontextualización. El metadrone es un dispositivo verbal que se comporta como una máquina programada para espiar otros drones y sus consecuencias políticas y sociales: la infantilización de la guerra, la guerra como cosa de niños, como simulación, el exterminio como video juego.

Glitches de superficie y GlitchesEstructurales

Los estudiantes venían a la escuela en shorts y chanclas
y mientras esperaban por un render colocaban sus pies
desnudos sobre las computadoras.
Para nosotros era shockeante.
De donde veníamos pasábamos por todo el papeleo
antes de siguiera poder tocar las máquinas.
Para ellos el hardware era sólo un pedazo de plástico
para hacer su trabajo.

Dirk Paesmans, Jodi Colective

La estética del error se ha incorporado a los efectos de videos o sonidos más comerciales, digerida como estilo sin considerar los desarrollos más conceptuales de la estética o cierto activismo cultural que pondría sobre la mesa un consumo de tecnología más responsable y los efectos del código y la programación en la cultura.

¿El consumidor de cultura, por otra parte educado en el valor del realismo y la funcionalidad de los objetos, se haría la pregunta qué me quiere decir esta ruina?

Hay toda una literatura que deliberadamente a un nivel estructural perfora el funcionamiento de un texto. Escrituras que se acercan a ese gesto Jodiano de la estética negativa y las políticas de la lectura que al fracasar abren un espacio de choque entre expectativas del lector y el texto, entre consumo y producción.

De la mano de Parse de Craig Dworkin diríamos que el verdadero glitch es quedarse inmóvil repitiendo el gesto de la pantalla. Hacer estallar la pantalla de realidad.

Lo que hace Dworkin con el libro de Edwin A. Abbott How to Parse: An Attempt to Apply the Principles of Scholarship to English Grammar es mostrar el código de la superficie donde el glitch se manifestará. Se podría ver en el intento de Parse una escritura puramente informática capaz de volver a reproducir el texto pero carente de contenido.

Una escritura de superficie que nos dejaría ver el código sintáctico de ese libro de gramática.

Una buena parte de la escritura conceptual es altamente apropiacionista y mimética, al considerarse escrituras no productivas y fracasadas que citan y plagian como resistencia a la producción de valor de cambio y afirmación del valor de uso de los textos (aunque venden libros de escritura no-creativa)

¿Qué nos dice esto sobre el lenguaje? ¿Cómo procesamos, segmentamos y jerarquizamos el input del mundo? ¿Quién invento estas reglas? ¿Se pueden cambiar?

Sujeto preparatorio tercera persona singular verbo intransitivo en tiempo presente adjetivo de negación Sustantivo conjunción de alternación Sustantivo locativo pronombre relativo infinitivo auxiliar y participio incompleto empleados en conjunto en una frase verbal pasiva artículo definido Sustantivo preposición genitiva pronombre relativo punto Pronombre Relativo tercera…

Glitches Culturales: Yo es Glitch

¿Quién crees que soy?
No es con quién crees que estás tratando
Porque no hay trato.
Es real aquí en mi lado
Anda, habla por ti mismo
Arroja la primera piedra
Si quieres ser una marioneta

Arca

Fotograma del videoclip Mequetrefe de Arca

Si el individualismo exacerbado por el capitalismo y las ideologías liberales creó una especialización del consumo, en lugar de una cultura de masas compacta y homogénea tenemos un espacio múltiple y variado de usos y lecturas de una cultura más o menos común. Yo es glitch.

Dentro del espectro de practicas culturales en el circuito comercial que tiene al glitch como tema y estética me encontré con el caso del glitchpop de Arca. En algunas de sus entrevistas aborda el glitch de la identidad pero también de la comunicación. 

Al igual que para Rosa Menkman, el glitch para Arca es el lado humano de la máquina. Aunque Menkman pareciera tematizar una vertiente diurna, pedagógica, y cierta utopía sobre nuestra racionalidad para gestionar el consumo y la tecnología. 

Para Arca somos máquinas no sólo por nuestras prótesis tecnológicas sino por nuestras obsesiones. Nuestros automatismos. Nuestros loops. La animalidad como máquina. El deseo como mecanismo fatal. 

Si tomamos a las palabras como símbolos y los vemos como una ilustración de cómo el lenguaje o sólo una palabra, significan cosas diferentes para cada unx de nosotros, nos daremos cuenta que tenemos diferentes sistemas nerviosos y experiencias que nos constituyen a la hora de aprender el significado de las palabras. Esa es la cuestión: el glitch del lenguaje que olvidamos que está ahí.

El glitch en Arca es ambiguo. Por un lado es liberador: nos conecta con la disrupción de lo inesperado y la posibilidad. La alteridad. Otra versión de nosotros que no habíamos contemplado. Pero también puede ser aterrador: al no estar programados como máquinas y poseer libertad podemos crear diferencias, obstinarnos, crear exclusión y exterminio.

Aquí en enlace al video: clic

* En los sistemas eléctricos un glitch es un error de corta duración en un sistema o máquina. Un glitch aparece como un defecto (una variación de voltaje o señal de duración errónea-una modificación de input) en un circuito eléctrico. Un glitch es una desviación de corta duración de un valor correcto. Un glitch también describe mal funcionamiento del hardware. El efecto de un glitch es azaroso. Aplicado al software el significado cambia. Un glitch es un cambio impredecible en el comportamiento del sistema, “cuando algo va mal”. El glitch también es usado como sinónimo de bug pero no de un error. Un error puede producir un glitch pero no lleva a un mal funcionamiento perceptible (Error, creatividad y ambigüedad. Sita Popat, Sarah Whatley).

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