Las doncellas5 min de lectura

Gerardo Pérez Escutia

En esta columna ya hemos hablado de Alex Michaelides (Chipre, 1977) cuando reseñamos su estupenda primera novela: La paciente silenciosa la cual fue todo un suceso que se ha distribuido en más de 40 países y pronto será llevada a la pantalla. Ahora vamos a hablar de su segunda novela: Las doncellas (Penguin Random House, 2021).

Mariana es una exitosa psicoterapeuta londinense de 36 años, especialista en terapias de grupo, está entregada totalmente a su trabajo buscando que esto le ayude a superar un profundo y doloroso duelo por la trágica muerte de su esposo un año antes, quien murió ahogado durante unas vacaciones en las islas griegas.

Un día Mariana recibe una llamada de su sobrina Zoe, quien vive en una residencia de estudiantes en Cambridge y la única familiar que le queda. Ella le avisa alarmada que su mejor amiga, Tara, ha sido encontrada brutalmente asesinada en las cercanías del campus, Mariana decide acudir a dar soporte a su sobrina, sin saber que se involucrará en una siniestra historia criminal que apenas ha comenzado.

Mariana se traslada al colegio donde estudia su sobrina, el Saint Christopher’s College de la Universidad de Cambridge, los recuerdos se agolpan, ese colegio fue su alma mater y ahí conoció a Sebastian, el amor de su vida y de quien aún no puede superar su pérdida. Al llegar conoce a Edward Fosca, un carismático y prestigioso profesor de filología que es todo un “rockstar”, sus clases son las más populares porque ejerce un peculiar embrujo con sus jóvenes estudiantes, además tiene un grupo de estudio muy selecto de mujeres estudiantes a quienes denominan “las doncellas”, todas guapas y ricas a donde también pertenecen Zoe y Tara.

Alex Michaelides

Después del brutal asesinato de la joven estudiante perteneciente a “las doncellas”, el resto de ellas se muestran esquivas y misteriosas acerca de Tara como de sus vínculos con el profesor, por lo que Mariana comienza a sospechar de éste y se lo hace saber al inspector jefe Sadhu Sangha, encargado de la investigación, quien recibe con escepticismo sus sospechas, pues no le gustan las intervenciones espontáneas, además de que es una persona que valora la autoridad y la jerarquía.

Mariana decide quedarse y aprovechar los contactos de su época de estudiante para hacer su propia investigación, sin embargo, pronto esta se complica y comienzan a aparecer más cadáveres de otras estudiantes pertenecientes a “las doncellas”, lo que trastoca totalmente la vida del prestigiado colegio y de la ciudad.

Michaelides desarrolla prácticamente toda la historia en el Saint Christopher’s, uno de los colegios universitarios más antiguos y bonitos de Cambridge que se compone de varios patios y jardines que llegan hasta el río, construido en una mezcla de estilos arquitectónicos: gótico, neoclásico, renacentista, esto debido a las remodelaciones a lo largo de los siglos. El conjunto goza de una señorial e imponente belleza, así pues, nuestro autor nos sumerge en un mundo de magníficos jardines, oscuras e imponentes bibliotecas. Un reino de civilidad con buenas costumbres ancestrales ahora mancillado por una serie de brutales asesinatos cometidos por un psicópata según dice la policía, ya que monta un ritual en cada escenario de sus crímenes, donde sus víctimas aparecen con los ojos arrancados y con una piña en la mano.

La trama se complica y cada una de las pistas se convierte en un callejón sin salida; Mariana al borde del colapso descubre que la investigación por alguna razón le remite a su difunto esposo, lo que abre frente a ella muchas interrogantes entorno a la filología, los mitos y las tragedias griegas, que comienzan a cobrar especial importancia y protagonismo, en un mundo que tras su fachada de civilidad como de buenas costumbres, se mueven corrientes profundas y secretos inconfesables.

El autor nos presenta un thriller psicológico actual y bien documentado, donde es notoria la huella de su formación como psicoterapeuta, ya que todos los personajes tienen gran complejidad psicológica, otorgándole gran realismo a las situaciones que se presentan y que a su vez nos permiten proyectarnos en ellos y vivir con intensidad la trama.

Esta novela al presentarnos historias de personas “civilizadas” con alto grado de educación y vidas exitosas que de pronto son alcanzadas por la desgracia, lo que nos lleva a replantearnos la cotidianidad que nos rodea, tan deteriorada, injusta y violenta, y para esto también sirve la literatura, para vernos en un espejo, asomarnos a otras realidades y vivir los universos construidos por sus autores. Esta novela en particular cumple con creces estas premisas y nos reserva un final intenso y totalmente sorpresivo.

Muy recomendable.

Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de el artefacto.

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