Laura Trotes toca, canta y trota7 min de lectura

Caliche Caroma

“Ando de arriba para abajo, por eso fue lo del apellido Trotes, de ahí surgió mi nombre artístico, yo primero lo decía de broma, luego se quedó el Laura Trotes, así me empezó a ubicar la gente”, esto es parte del origen de Laura Torres Castillo: “Soy de Uruapan, Michoacán, nací en 1982. Hago conciertos didácticos e infantiles, no es precisamente teatro, pero sí tienen un tinte de teatro, porque, por ser espectáculos para niños, tienen que ser más llamativos”.

La Duende Canta Cuentos cuenta parte de su transformación profesional: “Estudié flauta transversal en clases particulares y de forma autodidacta y, de unos años para acá, como cinco, he comenzado a cantar. Esto le dio un giro completo a mi carrera. Tengo dos producciones discográficas, una se llama Las simples cosas, homenaje a la música mexicana y latinoamericana, clásicos de estos géneros; otra producción es, ya como cantautora, De humanos y uno que otro monstruo, música infantil donde abordo distintos temas de importancia social actual: ecología, valores humanos, cuestiones críticas como el uso de las armas en esta época”.

Para la Laura Trotes discos no, sencillos sí: “Hace poco terminé (febrero 2020) una musicalización para una obra de teatro llamado Viento, escrita por una chica que ganó el Fonca. Estoy produciendo dos nuevos sencillos, los dos de mi autoría, música ranchera. Me iré por ese lado, sacar sencillos en lugar de discos, para poder hacer los videoclips y así promocionarlos y difundirlos entre más gente”, esta entrevista fue en el Jardín de las Rosas, Laura maleta en mano y guitarra de viaje.

Sus viajes la han llevado a lugares increíbles con gente extraordinaria, tanto en Michoacán como en otras partes del mundo, Laura Trotes podría ser Laura Nómada: “Estuve en La Habana hace poco, la idea era pasear nada más, pero terminé trabajando, tocando y divirtiéndome. Tuve la fortuna de convivir con grandes escritores y músicos cubanos. Participé junto a Alexis Díaz-Pimienta y su hijo (que ya han venido a Michoacán), Rolando Ávalos y varios repentistas más”.

¿Es la música una posibilidad de cambio en una ciudad como Uruapan? Laura Trotes habla sobre su experiencia en una de los municipios más violentos de Michoacán: “Es una batalla constante. Cuando comencé mi proyecto de música infantil, lo hice con mucha expectativa, quería resultados favorables luego-luego. No me ha ido mal, es cierto, pero la gente está con el consumismo a todo lo que da y si a los papás no les preocupa lo que escuchan sus hijos, entonces estamos en un grave problema”.

La familia para Laura Trotes: “En el núcleo familiar está la base de que esto se solucione. No tiene caso que en las escuelas les estén dando buena educación a los pequeños, ni tampoco sirve de mucho estos conciertos que ofrecemos, con los que se intenta abrirles el panorama, si desde la casa no les enseñan valores a los niños, ahí sí por más que se les diga y se les den soluciones, no cambiará nada; si los papás o las familias con las que viven no se preocupan por ellos, poco se podrá hacer. He notado mucha fragmentación en lo hogares, donde está la fractura es en el núcleo familiar”.

De chiquillos se empieza: “Te enseñan a comer picante desde que eres niña, ya lo aceptas, te acostumbras. Es igual en la música, si los niños crecen escuchando los narcocorridos, se acostumbrarán a esta música y a lo que allí exponen. No digo que toda la música tenga que incluir un mensaje educativo, pero sí tiene que ser apropiado para su edad, para los niños. La música sí es un factor importante en la educación y los valores de las personas, es lo que creo yo”.

Feminismo en la vida de Laura Trotes: “Me gusta estar en el movimiento en donde se manifiesta la inconformidad, estoy totalmente en contra de que se normalice la violencia, de cualquier tipo. A vece soy un poco radical. He pensado en volverme guerrillera, sólo pensando, porque no es mi estilo, no soy tan lanzada, yo toco y canto. Mi apoyo al movimiento está en la música que hago, aunque no estoy en desacuerdo de que existan movimientos radicales, la realidad provoca esta radicalización. La gente en Uruapan cree que el feminismo es malo, está estigmatizado por las televisoras y los medios de comunicación”.

Lo que sigue para la flautista, guitarrista, cantante, escritora y actriz: “Además de la presentación de mis sencillos, tengo algo de teatro pendiente que estoy escribiendo (letra y música), presentaré la obra del Mocosaurio (ahora que se pueda salir), es la historia de la gripe y sus fases a través de este personaje que ha aparecido en mis conciertos didácticos, todo con un poco de fantasía”.

Como punto final a esta nota, dos textos de Laura referentes a estos tiempos de encierro, textos que se conectan y que fueron extraídos de sus redes sociales: “Qué horrible es vivir con miedo / Miedo a contagiarse no sólo de covid a un montón de cosas, / Miedo a la gente sin escrúpulos, / Miedo a que te caiga un meteorito, / Miedo a no amar, / Miedo a la traición, / Miedo a no lograr los objetivos profesionales, / Miedo a perder el empleo, a no poder solventar la vida capitalista, / Miedo a la muerte de la gente que amas, / Tengo miedo de sentir tanto miedo”. Y ella misma se responde: “La vida siempre te cambia los planes… No hay más que echarle ganas y no perder la esperanza. Aún en cuarentena, no quitaré el pie del renglón, aunque sea gota a gota”.

Laura Trotes y su música se encuentra en casi todas las plataformas digitales, búsquenla.

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