Materia oscura: Dejad que los niños pisen las granadas3 min de lectura

Caliche Caroma

El pájaro pintado, de Jerzy Kosinski, libro que tiene como protagonista a un niño sin nombre al que le ocurren todo tipo de infortunios, sigue la tradición de protagonistas infantiles en situaciones brutales, es decir, adultas: Lazarillo de Tormes, El señor de las moscas, El tambor de hojalata.

La novela de Kosinski narra el recorrido doloroso y sangriento de una pequeña víctima de la Segunda Guerra Mundial por una Europa Oriental atávica y supersticiosa. El Periquillo Sarniento escrito por el Marqués de Sade polaco. 

Una cosa es hacer literatura para niños, empresa harto difícil, pero algo muy diferente es tomar a un pequeñín y meterlo a una pecera de chingaderas para demostrar que todo está jodido, principalmente la esperanza. El pájaro pintado fue prohibido en varios países europeos, algunas personas quisieron ver lo ahí contado como la descripción del pasado tormentoso de Kosinski, que era amante del escándalo (y del esquí) y nunca desmintió tal rumor, quizá sopló un poco la lumbre del chisme.

El niño de pelo negro aguanta veinte capítulos (XX) de azotes, patadas, escupitajos, jalones de greñas, mordidas, picotazos de cuervos, acoso sexual; este «gitanito» o «judío bastardo» o «ave de mal agüero» es testigo de violaciones, incesto, zoofilia, desmembramientos, asesinatos, matanzas y la llegada del ejército rojo que trae el evangelio del comunismo. El personaje de esta historia parece atrapado en “Tríptico del Juicio Final”, óleo de Jheronimus Bosch, aka El Bosco.

Creo que ya conté demasiado del libro, pero nada como una cita para saborear la masita de la trama, esa materia masticada que se queda pegada entre las miradas de los curiosos que mastican estos párrafos:

«Todo había sucedido en un momento. Yo no podía creer en lo que había visto. Algo como un destello de esperanza cruzó por mi mente, como si los ojos arrancados pudiesen ser colocados de nuevo donde les correspondía. La molinera chillaba locamente; corrió a la habitación contigua y despertó a sus hijos, los cuales se pusieron también a llorar de terror. El jornalero lanzaba alaridos y luego quedó silencioso, cubriéndose el rostro con las manos. Arroyuelos de sangre corrían entre sus dedos, bajaban por sus brazos, caían lentamente sobre su camisa y sus pantalones».

Por si quieres el chisme completo: Agnieszka Piotrowska dirigió un documental ficcionado que se llama Sex, Lies and Jerzy Kosinski, en donde intenta desenmascarar al escritor de Cita a ciegas, Cockpit y El pájaro pintado, algunos de los libros de este autor que se suicidó en 1991.

El Pájaro pintado

Caliche Caroma, Prados Verdes, 1983, escritor. Después de haber formado parte del crimen organizado, Carlos Rojas Martínez decidió hacer un cambio en su vida, comenzó por el nombre. Caliche Caroma ha publicado en 25 de los 113 municipios de Michoacán, tiene el pie plano. Su último libro se llama «Ganarle a la depresión infinita’.



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