Nadie se queda sin mirar las fotografías de Manuel Álvarez Bravo4 min de lectura

Wendy Rufino

Provoca sorpresa y curiosidad la exposición de fotografías de Manuel Álvarez Bravo ubicada en la Plaza de Armas, homenaje del Festival Internacional de Cine de Morelia al fotógrafo del paisaje y la mexicanidad que también se dejó seducir por el cine, un aspecto poco conocido del artista. Las imágenes son parte del acervo de Fundación Televisa. Los jóvenes que pasean por el lugar toman fotografías mientras los más adultos observan con mayor detenimiento y conversan entre ellos, nadie se queda sin mirar.

Manuel Álvarez Bravo (1902-2002), es uno de los autores más destacados de América Latina del siglo XX, que se vio atraído por el cine de la época de oro mexicano. Creó junto a artistas e intelectuales en 1939, “el Cineclub de México” y más tarde, al descubrir el cine surrealista de Luis Buñuel, el fotógrafo mexicano se integraría al Sindicato de Trabajadores de la Industria Cinematográfica, como foto-fijas o stillman, es decir, quien tiene el trabajo de registrar el proceso de filmación de la película así como tomar imágenes que parezcan fotogramas del film para su posterior promoción.

El fotógrafo Álvarez Bravo trabajó junto a Jorge Negrete, Pedro Infante, Ignacio López Tarso, entre otros, y en películas como “Cantaclaro” de Julio Bracho, “La perla” con Emilio Fernández, “La diosa arrodillada” y “Deseada” con Roberto Gavaldón, “Subida al cielo” y “Nazarín” de Luis Buñuel, último trabajo que realizó Álvarez Bravo como stillman.

Notas relacionadas