No hay inventario de bienes históricos religiosos2 min de lectura

Raúl López Téllez

Al momento el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) desconoce el alcance y número de bienes religiosos históricos en Michoacán, aspecto en el que se mantiene a la zaga respecto a otros estados en el inventario de patrimonio bajo resguardo del clero.

Así lo señala la investigadora del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Laura Lelo de Larrea, quien sostiene que sobre el tema se prepara un proyecto entre la dependencia federal y autoridades eclesiásticas en el estado, para iniciar el registro de los bienes, aunque el mismo aún no se concreta.

En el caso de los bienes en inmuebles e instituciones religiosas, señaló que en orden de responsabilidad, la primer persona a cargo es el párroco o director, la federación a través del INAH, y los gobiernos estatales y locales, cuando las comunidades participan en el resguardo como parte de su patrimonio.

Los bienes del Siglo XVI al XIX, dijo la especialista de la sección de Conservación y Restauración, están protegidos por ley por el INAH y su característica es que debieron estar expuestos al culto. Los bienes patrimoniales arqueológicos son de la nación, recordó.

En manos de particulares, los bienes se registran bajo una “custodia legal”, donde dijo que es recurrente la posesión de piezas falsas, “las han venido custodiando durante añales y son falsas”, y que llega a ocurrir incluso en museos locales o municipales.

Respecto a la disposición del clero, afirma que se trabaja ya con la Arquidiócesis de Morelia, para “arrancar con un proyecto de registro de los bienes históricos” y a partir de ahí desarrollar un programa muy fuerte, que no lo puede hacer solo el INAH, sino con el clero, con arte sacro específicamente, para empezar a generar la documentación que nos permita tener por lo menos los inventarios”. 

Dijo que los trabajos en Michoacán “se encuentran un poco rezagados” ante entidades como Puebla o Querétaro, y donde la falta de personal, adujo, es la principal causa del atraso.

Notas relacionadas

Danos tu opinión: