“Origen y destino”, la migración asediada5 min de lectura

Raúl López Téllez       

“Origen y destino”, la exposición de Gerardo Suter en el Centro Cultural Clavijero, es una apuesta a la innovación documental desde los nuevos lenguajes de la tecnología y la visión sonora, sin perder el objeto central de la temática que expone y denuncia.

Al ceñirse a un sentido y -quizá- reflexionar común acerca de un fenómeno como el de la migración asediada, su carácter documental integra tanto las visiones mediáticas como las que aportan los propios migrantes a través de las selfies y mensajes en su tránsito desde Centroamérica.

Gerardo Suter

La historia registra desde la primera caravana, que no pudo ser contenida en la frontera sur de México, hasta las posteriores incursiones que ya enfrentan el muro de Trump en los cruces fronterizos de Chiapas y Tabasco.

Bajo el recurso de la sala en penumbras, se adivina que la intención de la curaduría es adentrarnos en esa penumbra del camino donde de repente –se ve en uno de los videos-, aparecen hombres armados que impiden el paso a los caminantes, donde hay niños en brazos y otros que parecieran ser tan ajenos a estas historias cruentas de violencia y desplazamiento forzado.

Es la manera como ideó Suter contar esta “historia de horrores”, como describió el curador Carlos Palacios a “Origen y destino”, a sabiendas de que su papel como fotógrafo quedaría, no rebasado, integrado, una imagen más entre tantas que nos obligan sin embargo a ver lo mismo, el reclamo de tantas y tantos que dejaron casa, sin más relación con su origen que la mochila que cargan o la maleta con rueditas, la gorra con las siglas NY hacia lo que buscan y los ojos azorados de los niños en medio de un interrogatorio en la madrugada y ya desde ahí y cualquier otra escena similar, las interpretaciones que van de uno a otro lado, de denuncia, de condena xenofóbica aquí y allá, el lastre social que condena para no ver con objetiva esa presunta “invasión” a territorios “propios”. Ilusa ficción que expulsa ya sea de Tarímbaro o de Tegucigalpa.

“Origen y destino”, podría decirse, en el nombre lleva la penitencia, en tanto que se constituye de acuerdo a Suter en una exposición itinerante que, también, buscará “brincar” la frontera y apostarse ante la audiencia del vecino del norte. En esta itinerancia se debe destacar el carácter documental en todo momento que irá integrando nuevos elementos a esta historia contada en varias voces.

Datos de la itinerancia

Desde el 2016 al 2018, migraciones desde Sierra Leona, en África, hasta Brasil, han recorrido más de 3 mil 500 kilómetros en una travesía que puede durar un año.

En un cruce fronterizo en La Angostura, en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, capturan a 32 mujeres y cuatro menores de edad. Cada uno iba a pagar 7 mil dólares al llegar a los Estados Unidos.

“No es nada fácil meter todo tu mundo, toda tu vida y meterlo en una maleta”.

El 16 de abril del 2019, más de 300 centroamericanos irrumpen en Nuevo México, a pocos metros de la frontera con Chihuahua.

“Hay casos de poblaciones y países que habitualmente no eran migrantes y ahora están aprendiendo a serlo”.

“Esta visibilización no se construye, como podría pensarse, desde la estética del fotoperiodismo, con su interés por la novedad, la noticia y la mirada del ´autor´”: Carlos Palacios, curador de la exposición.


“Origen y destino”, Gerardo Suter, Centro Cultural Clavijero, Nigromante 79, Centro Histórico, exposición abierta hasta mayo. Horarios: 10:00 a 18:00 horas. Acceso libre y gratuito. Público: Jóvenes y adultos.

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