¡Pinches jipis!4 min de lectura

Horacio Cano Camacho

En 1969 se publicó El complot mongol, novela de Rafael Bernal y a pesar de que en ese momento pasó desapercibida, con el tiempo se convirtió en una novela de culto, tal vez la obra fundacional del género negro en México. Muy inspirado por los “padres” de la novela negra moderna norteamericana, El complot mongol es un retrato muy oscuro de la sociedad mexicana, en particular los barrios de la Ciudad de México.

Tal vez sin proponérselo, Bernal nos demostró que nuestro país era perfectamente novelable dentro del género, con su corrupción y su violencia. Los personajes son los típicos de cualquier noticiario, de entonces y de ahora. Además, también le dio un tono tragicómico a la realidad contada, que oscila entre la tragedia y el desternillarse de risa. Hay un enfrentamiento entre las potencias que intenta dirimirse en la Ciudad de México, la CIA y la KGB “cooperando” con la policía mexicana, un barrio chino con todo lo que uno espera de un barrio chino, la dama hermosa y misteriosa y un policía que no se distingue mucho de los que persigue ¿Quiere entender este género en México? Lea esta novela.

Comienzo así porque el libro que ahora reseño indudablemente abreva de esta novela, hace parodia de ella y del género y al mismo tiempo le rinde homenaje. Se trata de ¡Pinches jipis! de Jordi Soler (Malpaso, 2016) en el que aparece el detective central, enamoradizo, un policía muy capaz, pero que vive al borde (del alcohol, de la legalidad, de ser él mismo un criminal), una chica casi imitación de Betty Boop, una ciudad caótica, crímenes que no reconocen clase social y la corrupción absoluta del poder más un grupo de personajes secundarios que son el perfecto contrapunto.

Jordi Soler

El comandante Emiliano Conejero y su equipo, están encargados de resolver una serie de crímenes cometidos por “el estrangulador de la media azul” que tiene asolada a la ciudad. Conejero es un policía célebre, respetado por su gran eficacia, pero con una vida muy desordenada (divorciado y un hijo al que no ve), alcohólico, y ya un cincuentón. Su “equipo” es esperpéntico pero muy eficaz: la Vacota, el Espectro, el Tapir y otros personajes con nombre propio, pero mejor conocidos por sus “seudónimos” sacados de un manual de zoología fantástica. También esta Julia Gis, la enamorada secreta del comandante, niña bien (en todos los sentidos) y por la que Conejero es capas de darlo todo. Hasta aquí todo parece una broma, un compendio de los lugares comunes de la novela negra. Pero al mismo tiempo va presentándonos otros lados de la historia que hacen que la risa se convierta en una mueca lucidamente triste.

Está muy clara la relación con el poder, el político y el de los medios. Hay un personaje que no obstante presentarse a través de los noticiarios como el hombre crítico, el periodista insumiso, parece feliz de cada crimen, porque le permite vender y posicionarse como víctima. Se trata de Tito Brito, una suerte de “analista político” y magnate de la radio, devenido en “conciencia moral” de la sociedad.

La novela más que humorística es sarcástica, capas de sacarnos sonrisas aun en situaciones macabras y ese es otro paralelismo con El complot mongol. El comandante Conejero es un personaje ambiguo, por un lado, un tipo lleno de vicios, con una vida desastrosa, no muy lejano de los delincuentes que persigue. Pero en esa realidad (la nuestra), un personaje necesario y hasta heroico… En todo caso, ¡Pinches jipis! no deja a nadie indiferente.

Hasta donde entiendo (porque no le conozco otra), es la primera incursión de Jordi Soler en la novela negra y creo que lo hace con el pie derecho. Usa de todos los arquetipos del género, pero lo hace de una manera muy inteligente y realmente le rinde un homenaje. Emiliano Conejero da para una serie y la realidad feroz y brutal que cuenta difícilmente va a cambiar durante un buen rato. Mientras leía el libro estaba pensando en el “Monstruo de Toluca”, la “Mataviejitas” o los “Caníbales de Ecatepec”, pero también en la opinocracia que vive y muy bien, de la miseria y el desastre de este país.

Lea este libro, seguro le encantará o por lo menos lo pondrá a meditar un buen rato. De manera adicional, si compra el libro en papel que es una edición preciosa, le regalan el eBook

Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de el-artefacto.

Notas relacionadas

Danos tu opinión: