Premios y controversias: el affair Zalce10 min de lectura

Caliche Caroma

Hay controversia por la decisión del jurado en el premio de la XII Bienal Nacional de Pintura y Grabado Alfredo Zalce, que fue otorgado, en este 2020, al michoacano Jesús Jiménez en la categoría de grabado. La inconformidad no se trata de un juicio de valor sobre la obra (si es buena, regular o mala, o si se la merece o no), sino por el supuesto incumplimiento de lo estipulado en la Convocatoria, esto lo señalan algunos miembros de la comunidad de artes visuales, anexas y derivadas.  

Los inconformes por la decisión de los jurados, que ya han realizado una petición en el sitio change.org, a nombre de Coral Revueltas Valle, piden que se observe lo explicitado en la Convocatoria, consideran que la obra de Jesús Jiménez no cumple con los requisitos. El certamen que lleva el nombre del artista patzcuarense, manifiesta en sus Bases: “En esta categoría de grabado las obras deberán pertenecer a las técnicas de grabado tradicional: aguatinta, aguafuerte, punta seca, barnices, xilografía, litografía, linóleo y mezzotinta”.

La obra ganadora de Jesús Jiménez se llama Cuarentena circular, es una impresión de sellos sobre papel albanene, 110 por 110 centímetros, hecha en 2020, de formato circular y el enmarcado es redondo. Y justo el señalamiento tiene que ver con la técnica utilizada, pues se argumenta que nunca se lee en la Convocatoria que la técnica “sello” esté dentro de lo “tradicional”, paráfrasis de lo escrito por Coral Revueltas Valle.

En el video de la premiación de los ganadores en pintura y estampa (que aquí se comparte), encabezado por Claudio Méndez Fernández, Secretario de Cultura de Michoacán, Jesús Jiménez explica que utilizó un sello con el que iba marcando cada día que transcurría dentro de esta extendida cuarentena, ejercicio que le ayudó a sobrellevar la contingencia sanitaria y a expresarse artísticamente. En el texto de la petición en change.org, hacen hincapié en este punto: “La obra está realizada con un sello fechador, que no corresponde a ninguna de las técnicas especificadas, por lo que viola el principio de igualdad de condiciones para toda persona participante”.

Pero no sólo se alega lo anterior, en comentarios de redes sociales se menciona que Jesús Jiménez participó con una obra muy parecida (algunos dicen que es la misma, pero el propio artista asegura que esto es una confusión) a la que presentó en el Encuentro Estatal de Pintura y Estampa Efraín Vargas 2020, a saber, Cuarentena 2020, estampa, tintas, sello fechador, papel albanene 100 por 100 centímetros, hecha en 2020, formato circular y enmarcado cuadrado. En el punto III de la Convocatoria, De las especificaciones de la obra, se menciona en el inciso e) que: “En ambas disciplinas de las obras inscritas no deberán haber sido galardonadas o partícipes en ningún otro concurso”.

El premio se otorgó y en el Punto VII, Del Jurado, se advierte lo siguiente: “El Jurado estará integrado por 3 personas por disciplina y contará con una reconocida trayectoria artística e intelectual; sus nombres se darán a conocer oportunamente, y su fallo será inapelable”. Los jurados fueron Octavio Vázquez, Berenice Torres y Santiago Espinoza de los Monteros.

Sobre esta controversia, las distintas versiones, los en contra y los a favor, los matices, se comparten las palabras de Jesús Jiménez (artista ganador), Erandi Ávalos (Curadora, Gestora y Promotora Cultural), Andrea Silva (Directora de Vinculación e Integración Cultural de la Secum) y Santiago Bucio (artista y docente de las artes visuales).  

Jesús Jiménez

Las piezas en el Zalce, como en el Efraín, son diferentes; en nombre, fechas de cada hoja y formato de montaje. Y pertenecen a una serie que estoy desarrollando y empecé en esta cuarentena. Te invito a, que antes de afirmar que son iguales, las veas para que compruebes que son diferentes. Sobre la petición, creo el jurado es el indicado a dar respuesta a este asunto. Habría que ver toda la Bienal para dar una lectura a lo que los jurados seleccionaron. Yo ya la vi, me siento emocionado no sólo por quedar en pintura y gráfica sino por haber ganado en gráfica.

En cuanto a mi técnica, ya hay medio siglo de prácticas en este tenor, basta recordar en los 60s y 70s, Felipe Ehrenberg ganó un reconocimiento internacional con una impresión al mimeógrafo; se tuvieron iniciativas como el archivero, las bienales de poesía visual, y el movimiento de arte correo, todos en gráfica y en el tenor que yo practico. Esto sucedió hace medio siglo. En Brasil, la producción en gráfica y sellos es democráticamente aceptada y no se ve como algo experimental, ya es parte del discurso actual.

Cabe mencionar que fue en Brasil-2019, en la residencia artística FAAP en São Paulo, donde empecé con esta técnica, residencia que gané por concurso y me fui becado. En Brasil igualmente en los 60s y 70s, existen movimientos de poesía concreta, poema proceso, arte concreto, donde la gráfica y sellos aparecieron como experimentales y ahora son parte de la práctica contemporánea. Entonces, ya hay una tradición histórica en esta técnica, no sólo en México sino en varios países.

Erandi Ávalos

A mí me parece muy simplista el quedarse con esa lectura que los inconformes externan. Considero que hay factores que muestran que son más importantes que el reclamo de un premio. ¿Me explico?

En pintura es casi el mismo caso respecto a la técnica utilizada. Yo me voy a una lectura más panorámica y, según yo, más útil a largo plazo, es decir, las técnicas cambian. Esto devela muchas cuestiones.

Relaciones entre el gremio, falta de revisiones de las convocatorias, falta de espacios y proyectos que apoyen plataformas de exposición y reflexión sobre la gráfica contemporánea, falta de comunicación entre la institución y el gremio…

Analizar a fondo la estructura y finalidad de la Bienal y su relación con el entorno actual, no hablo específicamente de esta emisión. Lo que me preocupa es la corta visión de los involucrados que hacen este reclamo porque eso revela que su intención, pudiera parecer, estaría más cercana a un interés personal y no a una lectura general que lleve al meollo del asunto.

Andrea Silva

Hablaré más bien del procedimiento. La Secretaría de Cultura desde 1997 convoca a artistas nacionales y extranjeros residentes en el país a participar en la Bienal Nacional de Pintura y Grabado Alfredo Zalce. Se invita a participar a un jurado que delibera en dos ocasiones. La primera para llevar a cabo una selección de obra y la segunda para designar a un Premio Único de Adquisición en las categorías de pintura y grabado. Es el jurado quien determina las obras a ser premiadas y este es un proceso que se realiza con autonomía. El jurado levanta un acta y comunica su decisión. Como lo establece la convocatoria, su decisión es inapelable. Ahora bien, me parece importante lo que se está debatiendo, es un tema de fondo. Las prácticas contemporáneas que recurren a estrategias muy legítimas que rebasan formatos tradicionales pero que a su vez reivindican y repiten mecánicamente el origen mismo del grabado.

Santiago Bucio

La controversia que se ha desatado en relación a la pieza premiada da para mucho y no con el artista, a quien tengo el gusto de conocer.

Primero, así como planteas la pregunta de manera directa, mi respuesta es no, no cumple con los requisitos señalados en la convocatoria, por lo que estoy de acuerdo con la petición lanzada en change.org a nombre de Coral Revueltas Valle, a quien también tengo el gusto de conocer.

Segundo, se ha mencionado que la convocatoria es contradictoria en el sentido de que dice “La técnica y la temática son libres” y en siguiente inciso dice “En esta categoría de grabado las obras deberán pertenecer a las técnicas de grabado tradicional: aguatinta, aguafuerte, punta seca, barnices, xilografía, litografía, linóleo y mezzotinta”. Yo no le veo la contradicción, se sobreentiende que la temática es libre y la técnica es libre dentro de las señaladas en la convocatoria, se puede optar o elegir de manera libre por alguna de ellas. La Bienal tiene una tradición y una línea que se ha seguido en memoria del Maestro Zalce.

Tercero, ya en otros momentos se ha discutido la pertinencia de abrir la convocatoria a otras técnicas más actuales o contemporáneas, y está bien y estoy de acuerdo con ello. Lo que molesta, incomoda, se cuestiona, se pone en duda es que una obra que no se inscribe en alguna de las técnicas señaladas en la Convocatoria para ser premiada. Yo en lo particular hago gráfica digital y tengo claro que lo que hago ahí no tiene cabida en esta Convocatoria, hay otras donde puedo inscribir mi obra y lo he hecho. Ahora, si la bienal se está abriendo a otras técnicas, eso debió haberse señalado de inicio en la Convocatoria, porque efectivamente como dice Coral en la petición: “viola el principio de igualdad de condiciones para toda persona participante” .

Cuarto, ¿qué ganamos con esto? Que se tome en serio el hacer una revisión a la convocatoria y se reforme si es el caso, como se hizo ya con la Efraín Vargas.

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Un comentario sobre «Premios y controversias: el affair Zalce»

  1. Si en la convocatoria se establece que » “La técnica y la temática son libres», luego se contradice el enunciado sobre la libertad de la técnica:“En esta categoría de grabado las obras deberán pertenecer a las técnicas de grabado tradicional: aguatinta, aguafuerte, punta seca, barnices, xilografía, litografía, linóleo y mezzotinta”, es una de las ya usuales ambigüedades con las que, los funcionarios culturales «intercambiables» -desde hace años-, manipulan a artistas y opinión pública.

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