Puro teatro… el Matamoros7 min de lectura

Raúl López Téllez

Con 13 años de retraso, un manejo financiero poco claro y objeto de varias observaciones por parte de la Auditoría Superior de Michoacán, con un presupuesto disparado hasta en cinco veces de acuerdo al costo original, demandas en tribunales por salarios no devengados y una opacidad sobre el proyecto original al igual que en la actuación de Cuauhtémoc Cárdenas Batel, quien fungió como el administrador del Patronato instituido, son los entretelones en torno al Teatro Matamoros en esta capital, obra que finalmente será inaugurada este martes 16 de marzo.

Proyectado en lo que fuera el antiguo Cine Colonial, ubicado en el Portal que ahora le da el nombre al inmueble en pleno Centro Histórico de Morelia, el Teatro originalmente estaba previsto para inaugurarse en septiembre del año 2010, como parte de los eventos conmemorativos por el Bicentenario de la Independencia, más presuntamente la falta de recursos suficientes fueron la causa del retraso en su entrega, cayendo en la burla popular el que cada año se anunciara que “ahora sí”, el Teatro estaría concluido…

Proyecto bajo reserva

En el año 2008 se anuncia el proyecto por la administración de Lázaro Cárdenas Batel, entonces gobernador de Michoacán y actual coordinador de asesores en el gobierno que encabeza Andrés Manuel López Obrador, con la creación de un Fideicomiso a cargo de la ejecución del proyecto.

El tiempo fue justamente el que le incorporó entre otros factores, un costo mayor al previsto y que a juicio de Cárdenas Batel -en declaraciones hechas en su momento a los medios-, impedía la conclusión plena del proyecto, además de que el tiempo pasaba y los costos de los materiales aumentaban, un proyecto del que públicamente nada se sabe, nunca existió una maqueta que mostrara el carácter y alcance de la obra, aunque en un principio se habló que incluso comprendía un pasaje subterráneo que partiría de la Plaza de Armas ubicada frente al inmueble, y que la casa anexa, adquirida también por el gobierno estatal, se incluiría como parte del proyecto.

Hasta el año 2013, se habían invertido en la obra 300 millones de pesos, el doble del monto originalmente presupuestado. Todavía en julio del 2019, se habló por parte de la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas -a cargo de la ejecución de la obra física-, de la necesidad de contar con 119 millones de pesos para terminar los trabajos, más 20 millones de pesos para la remodelación de la casa anexa.

Previsto para inaugurarse este 16 de marzo, el proyecto del Matamoros finalmente tendrá un costo que rebasa presuntamente los 700 millones de pesos, cuando el monto originalmente presupuestado contemplaba solamente 150 millones.

Vista de la casa anexa

IP, ¿la cereza en el pastel?

Concluido el gobierno del perredista Lázaro Cárdenas, su sucesor y de la misma filiación partidista, Leonel Godoy Rangel, instala un Comité Técnico en el 2009, con el objetivo de acelerar los trabajos y supuestamente terminar con la inyección de recursos públicos al inmueble y cuyo avance era desconocido. Hasta el año 2014 se mantuvo al frente del mismo Cuauhtémoc Cárdenas Batel, quien en el año 2015 interpuso una demanda contra el gobierno estatal por salarios no pagados.

En el 2019, trascendió, se habían interpuesto otras diez demandas por igual razón, al suspenderse los apoyos a la continuidad del proyecto por parte tanto del mandato efímero de Fausto Vallejo Figueroa -lapso en el que la obra estuvo abandonada-, al igual que en los primeros años de Silvano Aureoles Conejo, a punto de concluir su gestión y quien la entregará con un aderezo no previsto en el Fideicomiso originalmente: la incorporación de la Iniciativa Privada en su manejo y operación, punto donde queda la duda de una presunta inversión de la Organización Ramírez, propietaria de la cadena Cinépolis, ya que de acuerdo con Claudio Méndez, secretario de Cultura del gobierno estatal, SECUM, en declaraciones hechas para el-artefacto en el 2019, señaló tras aceptar la inclusión de la IP, “estamos viendo la necesidad de buscar nuevas fórmulas de coinversión”.

Este domingo 14 de marzo, la SECUM organizó una visita guiada para la prensa por el inmueble, misma que solo comprendió una parte del nuevo Teatro, como el aforo que ya incluye la butaquería renovada, sin nada de palcos. De las obras de la casa anexa o los trabajos a realizar en el sótano -y al cual desembocaría el pasaje subterráneo originalmente propuesto-, no tuvieron acceso los reporteros que asistieron al recorrido.

¿Y los responsables?

En este 2020, la Auditoría Superior de Michoacán emitió varias observaciones sobre irregularidades en la transparencia financiera del proyecto, desde su inicio y hasta el 2019, de acuerdo a la fiscalización de la cuenta pública de ese año.

El órgano señala irregularidades por falta de estructura orgánica del Fideicomiso; un balance presupuestario fuera de la Ley de Disciplina Fiscal y falta de emisión de Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI) en cuanto a participaciones, convenios, incentivos derivados de la colaboración fiscal y fondos distintos de aportaciones.

Sobre la obra, la ASM observó que hubo incumplimiento en el uso de una bitácora por obra en tiempo y forma; omisión de autorización en notas de bitácora para su trámite de pago y, omisión de comprobantes de “precios extraordinarios” para su trámite de pago.

Queda por dilucidar si habrá sanciones administrativas contra quienes a cargo del proyecto, retrasaron su conclusión y por ende generar mayores costos hacia el mismo, al igual si había un manejo adecuado del inventario de materiales, toda vez que no había prácticamente ninguna inspección o auditoria sobre el desarrollo de las obras. Casi a mediados de la administración silvanista, el Congreso del Estado integró una comisión revisora del inmueble ante las demandas de mayor presupuesto para terminar su remodelación, aunque no tuvo mayor peso que la observación de que se atendiera lo más rápido, ante una erogación de recursos que calcularon superior a los 600 millones de pesos.

Por lo pronto, a partir de esta semana la infraestructura cultural de la entidad contará con un nuevo inmueble. Su conducción y uso, es el otro pendiente a seguir, al igual que cuáles serán sus funciones sustanciales respecto a una comunidad artística que, en plena pandemia, se queja de espacios y falta de apoyos.


Imagen de portada: Carmen J. Cohen

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