Sexagenario baleado en el interior de una vivienda7 min de lectura

26 de diciembre 2005


Sexagenario baleado en el interior de una vivienda

– Indigente es sorprendido dentro de un ropero
– Al parecer fue el propietario el que lo mató
– Cargaba un costal con elementos de un hurto anterior

Por: Mariana Montalbán

Morelia, Mich. – Un posible intento de robo terminó en homicidio la madrugada de ayer. Ángel Martínez posiblemente detonó un arma calibre .45 contra un intruso que estaba escondido en un ropero de su domicilio. Dos elementos policíacos se encontraban presentes al momento del suceso. El cuerpo se encuentra aún en la espera de que sus familiares lo reclamen.

Ángel Martínez, presunto asesino, fue consignado a la agencia del Ministerio Público en turno y ahí rindió su declaración que se dio a conocer mediante boletín de prensa.

Encontrándose sólo en su domicilio alrededor de las 12 de la noche, escuchó pasos en la azotea, por lo que se sintió asustado e inmediatamente buscó el arma que guardaba para emergencias.

Al ser cuestionado por este medio sobre la posesión del arma y sus posibles nexos con el narcotráfico, el sospechoso respondió: «No tengo relación con la delincuencia organizada. Lo que pasa es que ya las autoridades no se dan abasto y cualquier ciudadano es una víctima en potencia. En este país, una pistola es una necesidad básica».

Asimismo, Ángel Martínez, afirmó en su declaración no tener enemigos ni contar con bienes materiales de valor, lo único que poseía era un televisor maltratado, así como una computadora vieja.

Fue hasta que se percató de que los ruidos provenían del interior de su domicilio cuando decidió alertar a las autoridades.

Edelberto Santos y José Inocente Bueno, elementos de la Policía Preventiva de la entidad, acudieron prontamente al llamado. Según sus declaraciones, al arribar tocaron enérgicamente la puerta y al no obtener respuesta, se apercibieron de que la dicha puerta no estaba cerrada, aunque no presentaba muestras de haber sido forzada.

Los uniformados notaron que, efectivamente, alguien había intentado ingresar al domicilio: encontrando huellas de pisadas en la azotea y de un objeto pesado que era arrastrado, probablemente un costal. Al no hallar indicios de la presencia del ladrón, concluyeron que el individuo se había marchado por donde había venido. Sin embargo, Ángel Martínez se percató de unos sonidos provenientes de una habitación que no había sido registrada.

“Este tipo de llamadas resultan casi siempre falsa alarma, así que no perdemos tiempo en registrar las habitaciones una por una. Nos asomamos desde la puerta y hacemos mucho ruido, si no encontramos al ladrón, la mayoría de las veces huye asustado de todas formas” declaró Edelberto Santos, policía que se encontraba en la escena del atentado.

Fue así que encontraron al sujeto en el interior de un ropero. Aún no se puede definir quién de los tres fue el perpetrador, pero todos ellos concuerdan en que vieron una chispa y pensaron que estaba armado.

Al hacer el levantamiento del cuerpo, se le encontró remojado en un charco de sangre, con dos heridas de bala.

El ahora occiso no tenía señas particulares y una barba espesa y canosa cubría su rostro. Según declaraciones de la fiscalía, este rasgo es característico de los delincuentes: la barba disfraza el rostro como si se tratara de una máscara. Aparentemente iba vestido de rojo, aunque la sangre no permite definirlo con exactitud. No contaba con identificación ni traía dinero consigo. Dentro del costal que cargaba encontraron un televisor y una computadora nuevos. Las investigaciones apuntan a que se trata de un indigente que escapó de algún sanatorio mental o un albergue.

José Bueno, el otro procurador de justicia que acudió al llamado de Martínez, al ser cuestionado, declaró a esta redacción: «En cierto momento dudé de las facultades mentales del anciano. Tenía ojos claros y la mirada perdida. Se le notaba fuertemente confundido… Sí me extrañó ver un hombre tan mayor, generalmente los que cometen este tipo de crímenes son más jóvenes; pero la mera verdad es que en mi trabajo ya no puede sorprenderme nada… A lo mejor venía de robar a algún vecino y por eso cargaba los aparatos nuevos.»

El detenido fue remitido a las autoridades en espera del dictamen correspondiente, que revele los motivos del ahora occiso y la responsabilidad de los implicados en este asesinato.


10 de enero 2006


Marchan contra la violencia

– Niños consternados por la ola de violencia
-La pobreza ha dejado sin regalos de navidad y día de reyes a la mayor parte de la población infantil

Por: Mariana Montalbán

Morelia, Mich.- Cientos de niños se manifestaron ayer contra la violencia bloqueando la avenida Madero y zonas aledañas.

Portaban carteles alusivos a la pobreza extrema, condenando a la sociedad como responsable de que ningún niño hubiera recibido regalos la Navidad pasada.

Alrededor de las 10 de la mañana, fueron arribando al lugar niños provenientes de todos los municipios del Estado.

En una manifestación pública, la vocera de la congregación infantil, Lucía Fernanda Dávalos, señaló que, de no resolverse la situación actual, convocarán a una manifestación masiva en la capital del país.

Señaló que es lamentable la ola de violencia que amenaza a nuestro país, que ha llegado al punto de que se les registren las mochilas antes de entrar a la escuela y de que no puedan salir a la calle sin un acompañante adulto.

Asimismo, lamentó particularmente el polémico asesinato ocurrido el año pasado.

Como se dio a conocer oportunamente por este medio, el 25 de diciembre del año pasado, Ángel Martínez, un ciudadano común, vecino de una colonia conocida en nuestra localidad, fue víctima de un intento de robo en su domicilio, lo que dio como resultado que el hombre presuntamente matara a tiros al intruso.

Al hacer un recuento de los hechos pasados, todos los niños comenzaron a llorar.
Cabe recordar que esta situación causó un revuelo en la comunidad infantil, tanto del Estado como posteriormente del país e incluso del mundo.

La sociedad infantil demanda que se esclarezca el caso, ya que no se ha aclarado si los dos disparos que aniquilaron al anciano fueron producto del arma de Martínez o de uno de los elementos policíacos que estaban presentes la noche de los hechos.

Demandan un castigo para el responsable aunque, señalan, la sociedad entera es culpable de este acontecimiento.

Exigen que se resuelva esta situación y emplazan a las autoridades federales a que se hagan cargo del caso y resuelvan antes de noviembre de este año. De lo contrario, procederán con movilizaciones masivas y toma de dependencias de justicia.

Lucía Fernanda Dávalos hizo hincapié en que no es el castigo que se dé al responsable lo que más les preocupa, “porque- declaró- este crimen ya no tiene remedio. No pueden traerlo de nuevo a la vida. Todos ustedes, adultos, son inconscientes e irresponsables, al grado de minimizar un crimen de tal magnitud y disfrazar de robo un acto de lealtad. Ustedes, mexicanos, son todos y cada uno responsables de la muerte de Santa Clós.”


Beatriz Rojas (Ciudad de México, 1982). Periodista y escritora, una de sus publicaciones es Noche de muertos, y ha participado en antologías de narrativa y poesía como Narradores emergentes. Palabra, comunión y desencuentro y El brillo de la yerba húmeda.

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