Susurros dulces: ASMR5 min de lectura

Caliche Caroma

Una amiga me visitó hace unos días, platicamos de temas varios, era la primera vez que ella salía en casi dos meses de confinamiento autoinducido. Tomamos jugo de naranja frío, el escenario de la conversación fue la librería donde trabajo. Mi amiga tiene dos hijas, la más chica, de nueve casi diez años, se ha convertido en seguidora de los videos de ASMR que están en la plataforma Youtube. ¿Qué es el ASMR? Le pregunté.

ASMR son las siglas en inglés de Autonomous Sensory Meridian Response, en español se lee “respuesta sensorial meridiana autónoma”. ¿En qué consiste el ASMR (con qué se come)? Se trata del placer que sienten algunos seres humanos ante las experiencias audiovisuales de alta definición, en otras palabras, un hormigueo en la cabeza que se desplaza hacia la columna vertebral, un cosquilleo provocado por el video de HunniBee donde come toda clase de alimentos azucarados color de rosa, dulces en forma de cepillos, zapatillas, ojos, botellas, etcétera del crujido estruendoso. La mujer susurra, el micrófono que está utilizando no es ningún juguete.

Cuarenta siete millones quinientos cuarenta y cuatro mil novecientos noventa y una reproducciones tiene el video que arriba menciono (conteo del día 25/05/2020), 25:30 minutos la duración. HunniBeee una de las miles de youtubers que se dedican a esta actividad sonora-glucosa HD. Los seguidores del ASMR aseguran que estos videos los ayudan a combatir el insomnio, la ansiedad, el estrés, entre otros padecimientos del mundo distópico en el que vivimos. El Autonomous Sensory Meridian Response es uno de los fenómenos de la internet que más seguidores tiene, y no es nuevo, por cierto.

Jan Svankmajer tuvo un resurgimiento, es decir, fue tendencia en redes sociales por su cortometraje Comida (1992), dividido en tres partes: desayuno, comida y cena. Los sonidos producidos por la ingesta de alimentos son extremadamente vívidos en la obra de Svankmajer, intensos, así mismo pasa con los frotamientos con objetos (plumas, clavos, cerdas plásticas), el choque de piedras, las sustancias gelatinosas, los huesos que se quiebran… Ante las películas y cortos de este director checoslovaco el estremecimiento es continuo. La meticulosa mezcla de audio de la perturbadora imagen en movimiento provoca descargas en el espectador que se rasca la cabeza, estira la espalda, babea. Conspiradores del placer (1996) es un crujiente ejemplo. Jan Svankmajer hacía ASMR desde 1964.

Follow This es una docuserie de Netflix en donde los reporteros de BuzzFeed, especialistas en los fenómenos de la internet, hacen un recorrido por las tendencias más inverosímiles de la red. El primer capítulo de sus tres temporadas se lo dedican al ASMR. Vice (España) realizó un minirreportaje hace como tres años, ¡ruiditos, coño! Algunos de los “asrmtistas” más famosos del Youtube: Ana Muñoz, GoddessAlfa, Zach Choi, Susurros para relajar, Gisse, Anita Corbalán, Kluna Tik VT, et al en pianissimo eléctrico. Todos, o casi todos ellos, han dicho que el ASMR no se trata de algo sexual, a pesar de que algunas personas llegan al orgasmo con con esta estimulación.

Le pregunté a mi amiga si podía entrevistar a su hija, aceptaron, ella y la niña, por supuesto, sin exponer sus identidades, mismas que quedarán en calidad de secretas. Esta nota en primera persona del singular con datos que pueden parecer superficiales, terminará con la entrevista a la pequeña, pequeña entrevista también. Pero antes un dato pseudo cultural. Después de haber visto durante tres horas seguidas los  videos de ASMR, además de sentirme perturbado, no incómodo, más bien inquieto (lejos de relajado), recordé a los Massive Attack y su tema Karmacoma (1995), Jonathan Glazer dirige el videoclip de la rola, en él hay un montón de departamentos o cuartos de hotel en donde pasan cosas muy extrañas (y no hablo de la internet), en uno de ellos se encuentra una mujer vestida muy elegante, gafas oscuras y animal print, habla por teléfono mientras su hijo de diez años (supongo) mira el televisor. El programa que ve el chico es una especie de noticiario, el conductor lleva su mano derecha a la cara y la toca mientras se escucha un poderoso suspiro, el chamaco lo imita. Y bueno, aquí está la entrevista y un susurro en la oreja.

¿Por qué te gusta el ASMR?

Porque es relajante, porque se me antojan las cosas que están comiendo. Hay unos cepillos que los muerdes, son de chocolate. Lo que más me ha gustado es la sábila, cuando comen sábila, le hacen cruac cruac. Me gusta cuando comen cosas crujientes. No es lo mismo que escucharlo en la vida real, porque no tienen los micrófonos donde se escucha todo.

¿Cómo llegaste a estos videos?

Yo los descubrí, vi a otros youtubers que hablaron del ASMR, busqué videos y así los encontré.

¿Cuáles son tus favoritos?

Los polinesios, HunniBee, Katie Angel, Sandra Cires Art.

¿Durante cuánto tiempo verías videos de ASMR (si pudieras)?

Cinco videos de esos, cada uno dura una hora, hora y media. Podría verlos y hacer otras cosas, porque se trata más de escuchar, pero también me gusta verlos.  

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