Materia oscura: Ya no tenemos cementerios

Edgar Chávez Debería haber una ley que obligara a los muertos a dormir. Están siempre despiertos, a todas horas, esperando que sus huéspedes abran los ojos para conversar o para pedir cosas. Aparecen en el celular, la televisión, el coche o hasta la Alexa. Siempre contando historias de cuando estaban vivos. Ayer en la mañana Mariana me pegó un susto cuando estaba cocinando; me dijo que ella no freía los huevos así, que siempre esperaba a que el aceite estuviera mas caliente para que no se pegaran; luego comenzó a…

Materia oscura: El Audi

Edgar Chávez Estoy en la barandilla junto con los borrachitos argüenderos. Los polis por lo menos me dejaron la mascarilla que traía y una de repuesto que voy a cambiar en un rato mas. Enfermar de coronavirus quizá me curaría de una vez de la picazón de ese recuerdo, esa carita de ángel y los ojitos de pisecua, ojitos como capulines recién llovidos. Trato de no pensar amonado en este rinconcito, esperando que llegue el juez calificador o como se llame, evadiendo a los borrachines y su plática. Siento grima…

Materia oscura: Eternidad

Diego Chávez Elizalde y Edgar Chávez Son ya las cuatro de la mañana en el reloj del pasillo. He estado despierto desde que cantaron los gallos ayer, antes del alba. Repaso mentalmente quién soy, de dónde vengo y a dónde voy. Quiero estar seguro de todo lo que me rodea, quiero tener un punto de partida inamovible, una acción inicial que me ayude a distinguir la realidad, si es que existe, de la mera fabricación de mi mente.  Me recuerdo repasando estos mismos principios por muchos días, a la misma…

Materia oscura: Autonomics

Edgar Chávez Hace dos años me sentía en la cima del mundo. Mi fortuna me permitía prescindir de autónomos, mantenía una congregación de lo más granado de la humanidad en ciencias, deportes y artes. Una población de doscientas personas, todas inteligentes, todas bellas, todas comprometidas con algo que llamábamos el renacentismo post-digital. Yo imaginaba esa comunidad como una Atenas moderna, vibrante y colorida, llena de una magia especial que nos hacía disfrutar del contacto constante, la creatividad y el ejercicio físico. Sin autónomos, debíamos cocinar, limpiar, cultivar alimentos, darles mantenimiento…