Orantes, doméstica, feral y satánica III

José Agustín Solórzano “Escribe de lo que sabes” gritan los furibundos talleristas en sus talleres de narrativa, y es verdad, pero se ha malinterpretado esa frase al punto de que no sé cuántas novelas hay que comienzan con su protagonista, hombre de clase media apático, caminando en calzones por su departamento. Estamos de acuerdo en que las áreas del conocimiento no tienen por qué ser femeninas o masculinas, lo mismo podríamos decir de los géneros literarios. La poesía, por ejemplo, siempre se ha relacionado con la sensibilidad, con esa “mirada…

Delmira Agustini: Ofrendando el libro a Eros

Delmira Agustini El intruso Amor, la noche estaba trágica y sollozante cuando tu llave de oro cantó en mi cerradura; luego, la puerta abierta sobre la sombra helante, tu forma fue una mancha de luz y de blancura. Todo aquí lo alumbraron tus ojos de diamante; bebieron en mi copa tus labios de frescura; y descansó en mi almohada tu cabeza fragante; me encantó tu descaro y adoré tu locura. ¡Y hoy río si tú ríes, y canto si tú cantas; y si duermes, duermo como un perro a tus…

Wisława Szymborska: Fin y principio

Wisława Szymborska Las cartas de los difuntos Leemos las cartas de los difuntos como impotentes dioses, pero dioses a fin de cuentas porque conocemos las fechas posteriores. Sabemos qué dinero no ha sido devuelto. Con quién se casaron rápidamente las viudas. Pobres difuntos, inocentes difuntos, engañados, falibles, ineptamente precavidos. Vemos los gestos y las señas que hacen a sus espaldas. Cazamos con el oído el rumor de los testamentos rotos. Están sentados frente a nosotros, ridículos, como en panecillos con mantequilla, o se echan a correr tras los sombreros que…

Ben Clark: Contra la literatura

Ben Clark Hijos de la bonanza “Hijos de la bonanza” nos llamaban:los que no conocieron ni la hambrunani las agudas larvas de estridenciachillando en el oído por las bombas. Y cuando nuestras piernas tan delgadascaían y sangraban porque el parqueera de un hormigón armado y frío,se quedaban callados, observandonuestro llanto con un gesto de sorna. Debíamos vivir y dar las graciaspor la ocre rozadura en la gargantaque provocaba el aire al refugiarse.Agradecer las flechas de las nubesy que un fango lechoso a nuestros pies—en un último gesto agonizante—le mordiera las botas…

Hijo de la guerra

Gerardo Pérez Escutia “¡ Ah, el horror! ¡El horror!”Kurtz, personaje de: “El corazón de las tinieblas “ de Joseph Conrad Hace muchos años (tendría unos 12 o 13 años), cayó en mis manos un libro: “Los hornos de Hitler” de Olga Lengyel, una sobreviviente de los campos de exterminio del nazismo. En dicho libro, la autora narra su terrible experiencia, su lectura para mi fue muy impactante y me dejó una profunda huella: Durante muchas noches tardaba en conciliar el sueño o tenia pesadillas, las terribles imágenes de los hornos…

Utopías al alcance de la mano

Livier Fernández Topete Sí, por definición son irrealizables, pero últimamente a México se le han presentado dos oportunidades para acariciar quimeras: la primera con el Paro 9M y la segunda, con la cuarentena o aislamiento social como medida de prevención y emergencia sanitaria por el COVID-19. En el primer caso, específicamente en nuestro país, la idea de acabar con los feminicidios, gozar de seguridad y libertad, sumadas además otras motivaciones, como el derecho al aborto legal, seguro y gratuito, la equidad salarial y otras. En el segundo caso, la idea…

Materia oscura: El titiritero

Gerardo Farías El titiritero se inclina sobre sus creaciones: son tres nuevos títeres. Los anteriores los ha destruido; sus defectos eran imperdonables, le daban pena. Esta vez ha usado otros materiales, más flexibles y sencillos. Estos son capaces de movimientos más sutiles. Cuando pone a las tres figuras de pie, mirándose de frente en un triángulo imperfecto, reconoce en cada uno una parte de sí mismo. No sabe exactamente qué representa cada uno, pero lo presiente como un cosquilleo. Luego, es casi un escozor en el cuello que le dice…

Santa Teresa de Jesús: Vivo sin vivir en mí

Santa Teresa de Jesús Alma, buscarte has de mí Alma, buscarte has en Mí, y a Mí buscarme has en ti. De tal suerte pudo amor, alma, en mí te retratar, que ningún sabio pintor supiera con tal primor tal imagen estampar. Fuiste por amor criada hermosa, bella, y así en mis entrañas pintada, si te perdieres, mi amada, Alma, buscarte has en mí. Que yo sé que te hallarás en mi pecho retratada, y tan al vivo sacada, que si te ves te holgarás, viéndote tan bien pintada. Y…

Pier Paolo Pasolini: Análisis tardío

Pier Paolo Pasolini David Apoyado en el pozo, pobre joven, vuelves hacia mí tu cabeza gentil, con una risa grave en los ojos Tú eres, David, como un toro en un día de abril, que de la mano de un muchacho que ríe va dulce a la muerte. Traducción de Delfina Muschietti Abro a la mañana de un blanco lunes Abro a la mañana de un blanco lunes la ventana, y la calle indiferente roba entre su luz y sus rumores mi presencia infrecuente entre las hojas. Este moverme… en…

25 Instantáneas de Cristina Rascón o Hecho de aire entre pinos y rocas brota el poema

Héctor Alvarado Díaz 1. ¿Qué te equilibra y qué te desquicia? Me equilibra escribir, caminar, nadar, dormir… Me desquician las enfermedades, las medicinas, los tratamientos médicos… 2. ¿Ser sonorense te ha marcado? Claro que sí, en Sonora germinó la mirada que hasta hoy contempla la vida y el mundo. Desde ahí (me) observo, y la mirada tiene mucho que ver con el origen. 3. ¿Traducir es dar vida a otros? Supongo que sí, pero yo diría que es dar vida a los textos de los otros. Cuando traduzco me comprometo…