Lomelí, el gato de Schrödinger de la literatura III

José Agustín Solórzano _ La idea del mundo que tiene cada usuario se va reduciendo, su horizonte se estrecha mientras se agrandan los miedos y las amenazas (reales o no), mientras se incrementa también la falsa sensación de que uno es el centro del mundo porque cree que puede verlo todo de forma inmediata. Dialogar, en cambio, requiere tiempo. Podríamos pensar que el lector es cómodo (o comodino), que simplemente toma lo que tiene más a la mano, lo que encuentra en las mesas de novedades de las librerías, o…