La restauración del retablo principal del Templo de Santa María Huiramangaro

Joselia Cedeño Paredes Los franciscanos llegaron por primera vez a territorio michoacano en 1525, estableciendo su sede en Tzintzuntzan, antigua capital del imperio p’urhépecha.[1] Desde este punto, salieron a evangelizar los territorios circunvecinos,  por ejemplo llegaron a Uruapan en 1534, iniciaron actividades del templo de Pátzcuaro en 1545[2] y se establecieron en Erongaricuaro en 1547.[3] En el caso de Huiramangaro se presume que llegaron en los primeros años de expansión, posiblemente entre 1529-1530. De acuerdo con la Dra. Lelo de Larrea, inicialmente se construyó una capilla en el cerro de…