Un día del año, hace mucho daño

Ismael García Marcelino Si hay un día dedicado al amor y a la amistad y la celebración no se entiende, debe de ser porque no hay nada que entender; tiene que ser, seguramente, porque no es más que un juego donde los que aman pierden y los que no aman pierden también; un juego donde los que apuestan son los que compran, mientras los que venden ganan siempre. En esa circunstancia de desdén justificado con discursos de atención se encuentran otros objetos de la celebración insulsa como las madres, los…