Carta al tío Frank

Ismael García Marcelino ¿Cómo empezar? Ya casi no recuerdo cuando nos permitías que te llamáramos tío Pancho. Bueno, no lo permitías, así es como en el pueblo se les dice a quienes se llaman Francisco. Yo te recuerdo, pues, como mi tío Pancho, aunque aquí te siga llamando Frank, de acuerdo con tus instrucciones de la última vez que volviste a Ahuiran. Tranquilo, tío Frank; tampoco le voy a decir a nadie que no naciste en Paracho como le decimos a todos. Siempre lo has dicho, “Ahuiran es un pueblo…