Te encontraré en la oscuridad5 min de lectura

Gerardo Pérez Escutia

Una de las razones por las que durante mucho tiempo se ha considerado a la novela negra, -antes simplemente policíaca- como un “genero menor” desde la “alta literatura”, es porque se asume que la mayoría de las tramas que alimentan este género son hasta cierto punto previsibles, esto podría resumirse así de manera sucinta: Un crimen, un misterio, un investigador (mientras mas torturado y borde mejor), una trama llena de recovecos y vueltas de tuerca, y al final la resolución del misterio (generalmente el culpable es el menos evidente) y colorín colorado.

Esta visión simplista y snob, peca de ingenuidad, se olvida que una razón de ser de la literatura (tal vez la principal), es contar historias y como tal, no existen mejores o peores, no hay una escala que las gradúe lo que realmente significa y hace que las “historias” se disfruten y pasen a ser patrimonio cultural (en el gran sentido de la palabra).  Es como son contadas dichas historias, producto del oficio de los escritores y su capacidad para transmitirnos su visión y hacernos vivir su mensaje y trama, lo que determina su calidad. Cualquier narración, desde el drama mas simple contado en primera persona, hasta los universos literarios creados con múltiples personajes, tramas y subtramas, descansan en esa inasible magia que hace que la obra nos cautive y que vivamos las vidas y universos que los escritores nos brindan.

El libro que quiero recomendar hoy es un magnifico exponente del genero negro y a su vez una obra de un intenso dramatismo y crudeza. Se trata de Te encontrare en la oscuridad (Siruela Policiaca; 2019, ISBN : 978-84-17996-46-8) de Nathan Ripley.

Nathan Ripley es el seudónimo del escritor canadiense Napen Ruthnum, y esta Novela es su primera obra, la cual ha tenido un gran éxito con los lectores y la crítica y promete ser llevada pronto a la pantalla.

El protagonista, Martin Reese es un ex ejecutivo, fundador de una empresa de las llamadas “Start Ups” en el campo de la tecnología e informática. Recientemente ha vendido su compañía y goza de un considerable capital y tiempo libre para dedicarse a un hobby que le apasiona. Este es un pasatiempo secreto y solitario, cultivado desde muchos años atrás, ahora, libre de las ataduras de su empresa, lo emprende con un renovado ahínco, rayando en la obsesión.

Martin compra expedientes de casos no resueltos a un policía de pocos escrúpulos, los estudia meticulosamente, investiga y localiza a víctimas nunca encontradas de asesinos seriales, las fotografía y arma un expediente; posteriormente habla a la policía cuya jurisdicción corresponda al hallazgo, y les echa en cara su ineptitud. Lleva años haciendo esto y para la policía de la costa Oeste de USA es solo un loco más, de los muchos obsesionados por los crímenes seriales a quien no dan mucha importancia y consideran “casi” una ayuda providencial; las familias de las víctimas se sienten agradecidas y reconfortadas por localizar a sus familiares y… todos contentos.

Sin embargo, hay alguien que se siente amenazado por estas “investigaciones”, y decide actuar contra Martin y su familia, quienes además tiene un pasado que se relaciona con estos crímenes y desapariciones, y que años atrás fue el detonante del morboso y necrófilo “pasatiempo” de Martin.

Nathan Ripley

Bajo estas premisas, el autor desarrolla un thriller casi perfecto en su ritmo y tensión, ninguna página tiene desperdicio y se encuentra pletórica de enigmas, diálogos punzantes, y escenarios que nos muestran el lado oculto de Seattle y otras localidades de la costa Oeste Norteamericana.

Entra en escena una inspectora de policía,  joven, ambiciosa e implacable, que no se cree ni por un momento la “inocencia” de este buscador oculto y comienza una exhaustiva investigación que se cierra como una pinza en Martin, quien a su vez está en la mira de un misterioso asesino fuera del radar policíaco.

El autor es preciso y frío en sus descripciones, no dramatiza, pero tampoco nos oculta detalles por mas escabrosos que estos sean. En la novela se tocan temas tan punzantes como la trata de personas , las snuff movies y la pedofilia, nos lleva a un mundo de seres solitarios , desarraigados y con infancias miserables que suele ser la tierra fértil que genera a algunos de los peores criminales.

En el desarrollo de la trama, el autor va moviendo sus piezas e incrementando la tensión y los enigmas, los personajes se vuelven más complejos y ambiguos, Martín -el personaje principal-, al verse acorralado bajo 2 frentes, tiene que tomar decisiones que lo llevan a cruzar los límites de la moral y de la ley, la trama cobra velocidad y tensión hasta llevarnos a un final dramático y sorprendente .

En esta novela el autor logra un grado muy alto de credibilidad en el desarrollo de la historia, pues sus personajes son falibles, son mezquinos y cambian de parecer con frecuencia (igual que todos en la vida real) y a pesar de esto -o tal vez gracias a ello- logra que nosotros, lectores, nos apropiemos de la historia y sintamos en carne propia la enorme tensión e incertidumbre que atraviesan la novela de principio a fin.

Novela muy recomendable, que literalmente no se puede soltar una vez comenzada .

Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de el-artefacto.

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