Tirar del hilo5 min de lectura

Gerardo Pérez Escutia

El libro que voy a recomendar hoy en nuestra columna Bufete negro, es uno de esos que se leen con una sonrisa pintada en la boca, no es un libro humorístico o siquiera gracioso, se lee con una sonrisa por su ligereza, la cantidad de guiños que nos hace a los lectores y su absoluta falta de pretensiones lo despojan de todo oropel en aras de lograr una historia bien contada y profundamente entrañable, esta sencillez solo se logra después de muchos años de oficio literario.

Se trata de Tirar del hilo (Salamandra, 2020. ISBN 9788418107078) de Andrea Camilleri, el gran maestro de la novela negra italiana, autor de más de 100 libros, de los cuales 29 corresponden a la serie de “Salvo Montalbano”. Su obra ha sido traducida a 36 idiomas y con más de treinta millones de ejemplares vendidos es uno de los escritores más leídos de Europa.

Andrea Camilleri (1925-2019, Roma, Italia)

De Camilleri ya hemos hablado en este bufete, hoy regresamos a él con su último libro, el cual resulta entrañable por muchas razones, lo escribe a sus 90 años ya ciego, se lo dicta a su secretaria Valentina Alferj. Tirar del hilo, de alguna manera es su legado, en el se condensan todas sus preocupaciones y los temas que constituyeron sus leit motiv de toda la serie de Montalbano.

El comisario de Vigàta, Salvatore Montalbano, ya entrado en sus sesenta años, está preocupado por los cada vez más frecuentes signos de una vejez que ya se asoma, siente que ha “perdido filo”, su capacidad analítica no es lo que era. Olvida detalles cruciales de sus casos y cada vez le molesta más salir de sus pequeños vicios y rutinas, sin embargo, su sentido del deber y la justicia permanece incólume junto a su sensibilidad irredenta frente al débil u olvidado, dirige su equipo cual Sísifo, empuja la piedra y administra justicia en su universo (la provincia ficticia de Vigàta, en el Sur de Sicilia). 

Por su ubicación se ha convertido en un puerto de llegada de pateras repletas de refugiados, principalmente de aquellos que vienen huyendo de la guerra de Siria y de los horrores del ISIS. Los refugiados a veces hasta 400 en una noche, llegan en deplorables condiciones de salud que constituyen una emergencia humanitaria, sin contar que en ocasiones, entre ellos vienen delincuentes y terroristas camuflados, por lo que la policía debe organizarse y encontrarlos para repatriarlos. Su labor es titánica, Salvo y su equipo no se dan abasto, durante el día tienen que llevar sus casos cotidianos pero durante la noche se turnan para atender esta situación con sus múltiples dramas.

Por si esto no fuera suficiente para tener a Montalbano con los nervios de punta, este se ve obligado por Livia, su amante y amiga de toda la vida, a hacerse un traje a la medida para acudir a una boda por lo que se pone en manos de una bella modista, Elena, dueña de la mejor sastrería de Vigàta. Al conocerla surgen en Salvo sus viejas pulsiones de seductor y se anula su anterior resistencia respecto a la confección del traje, participa gozoso en las visitas a la sastrería, el proceso de prueba y selección de telas se convierte en toda una experiencia sensorial.

Salvo, abrumado por la crisis migratoria y a la vez complacido por su experiencia en la sastrería con la bella Elena, recibe la noticia de que la modista ha sido brutalmente asesinada. Conmocionado por la noticia que a su vez sacude a todo el pueblo, Montalbano tiene que desempolvar sus dotes de investigador y desplegar toda su capacidad de análisis para dar con el asesino de Elena. 

Bajo estas sencillas premisas, Camilleri construye una novela negra inteligente e intrigante en la que se van acumulando y descartando pruebas, hurgando en los secretos de los personajes. El autor, por otro lado, también nos pinta un fresco íntimo y juguetón de la sociedad en el sur de Sicilia, como en sus anteriores novelas, en esta también son protagonistas: la comida, el vino y el mar, siempre el mar. Con estilo sencillo de narrar y los giros esenciales que le dan el matiz exacto a la historia.

Montalbano es un pícaro otoñal, algo así como un Mastroiani poco atildado, vive en su universo particular, en una casa a la orilla del mar custodiado por dos mujeres: Livia, su amante, con quien se comunica diariamente y por Adelina, su asistenta/cocinera que tiene a bien dejarle cada noche para su cena una delicia culinaria siciliana, cuya sorpresa al final del día será determinante en los humores de nuestro protagonista y en consecuencia en los caminos de la investigación.

Camilleri nos brinda además de misterio, todo el sabor del sur de Italia: pastas, mariscos, pescados y vinos en abundancia lujuriosa, el erotismo brota a cada momento, es una novela sensual, carnal en el mejor sentido. Lean esta novela, es un gozo para los sentidos y el intelecto, además, seguro que después de hacerlo querrán degustar un buen plato de pasta con frutos del mar, acompañado de un buen vino blanco. Yo lo haré…

Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de el-artefacto.

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