Una de pintores: poesía1 min de lectura

Rafa Flores

Poesía

En 1953, cuando William de Kooning ya era un respetado maestro del expresionismo abstracto, lo visitó en su taller Robert Rauschenberg, aún novel artista del pop art.

—Vengo a pedirte que hagamos algo juntos, Will —le dijo—, una obra al alimón.

De Kooning le cedió uno de sus hermosos dibujos a lápiz, aún en proceso, para que Rauschenberg lo terminara. Éste se fue feliz y un mes después regresó con la hoja de papel en blanco, todavía con los restos de goma que había utilizado para borrar totalmente el dibujo. Me imagino la cara del maestro, quizá jalándose los pelos y diciendo:

—¡Pero… qué mamada es esto, Bob!

La hoja de papel cuelga hoy en uno de los muros del Museo de Arte Moderno de San Francisco, debidamente enmarcada y con el título «De Kooning borrado por Rauschenberg», tal como se ve en la ilustración. Años después, entrevistado en la televisión gringa (lo pueden ver en Youtube), un reportero le preguntó al artista pop qué sentido había tenido ese acto de destrucción. Rauschenberg levantó la cabeza, entrecerró los ojos, como mirando en lontananza, y finalmente dijo:

—Aquello fue… poesía.

William de Kooning / Robert Rauschenberg

Notas relacionadas

Danos tu opinión: