25 Instantáneas de Emiliano Monge o Marchitará la rosa el viento helado6 min de lectura

Héctor Alvarado Díaz

1. ¿Planeas o vas improvisando?

Sobre todo, voy descubriendo. Descubriendo los fallos de la planeación, sus vacíos enormes. Y descubriendo brotes de improvisación, que es donde se revuelcan mis ideas y mi escritura. 

2. ¿Todavía rifan los géneros?

Para los editores, los libreros y los críticos, es probable que aún sean necesarios. Para los lectores y los escritores, no debieran ser más que moldes a obviar. Y para la escritura, figuras de vitrina que deben caer y estallar.

3. ¿Qué te descontrola?

Los periodos de silencio entre un libro y otro, eso es lo que me descontrola más que cualquier otra cosa. Luego, durante la escritura, me descontrolan los días excesivamente productivos, me hacen desconfiar y la desconfianza me lleva a la duda generalizada.

4. ¿Tienes muchos amigos?

Tengo los amigos que necesito. Ni uno más, ni uno menos. A algunos los veo, a otros los pienso y a otros los extraño. Cuento como mis amigos a los que fueron y a los que son.

5. ¿Cómo te convertirte en escritor?

Parece una tontería, pero creo que la única respuesta a esta pregunta, siempre, es: leyendo y escribiendo. Leyendo como un modo de vida y escribiendo como un modo de vida. Más que escritor, soy alguien que lee y que escribe, porque pienso mejor cuando leo y cuando escribo.

6. ¿Te va a alcanzar la vida?

La vida no le alcanza a nadie. Es decir, en tanto anhelos, seguro que me va a acabar sobrando, pero, en tanto experiencia, seguro que no me alcanzará.

7. ¿La violencia y el miedo viven en tus personajes?

La violencia y el miedo viven en mis personajes, pero también en sus entornos; son ecosistemas de los que ellos y nosotros formamos parte, ecosistemas verdaderos y ecosistemas verídicos. La violencia y el miedo no se crean ni se destruyen, sólo se transforman.

8. ¿Buen cocinero?

Cocinar, puedo decirlo con convencimiento, como no puedo decir casi nada más, es lo que más disfruto de entre todo lo que hago. Y creo que sí, que lo hago bastante bien.

9. ¿Fue complicado publicar?

Muy complicado, tanto publicar textos sueltos como publicar mi primer libro. Tuve que enfrentar diversos rechazos y, lo que es siempre peor, diversos silencios. Que un editor ignore tu manuscrito, que no responda, que se esconda, es terrible y es una demostración. Demuestra quién es editor por la idea que tiene de los libros y quién lo es por la idea que tiene de sí mismo.

10. ¿Sufres la escritura?

No sé si la palabra sufrir sea la correcta. Pero, en términos generales, sé que los días felices, los días de gozo absoluto o cristalino, de placer incluso, son un accidente, una muestra apenas entre cientos de días complicados, jaloneados, tirantes, pesados, frustrantes.

11. ¿Eres de un solo proyecto hasta que termina?

En términos generales, soy de un solo proyecto, efectivamente. Aunque el ideal es complicado de alcanzar, por todo lo que uno se ve forzado a escribir para poder, contradictoriamente, dedicarse a escribir.

12. ¿Músicos/música favoritos?

Mi relación con la música es extraña, un espacio y un tiempo en el que todo o casi todo se detuvo. Escucho la música que marcó mis años veintes y me cuesta incorporar nuevas adicciones. Me gusta el punk, el rock, cierto progresivo y, del otro lado, el jazz y el bossa-nova.

13. ¿Lees a tus coetáneos?

Mucho, diría incluso que todo lo que puedo. Me interesa ver cómo ven quienes están viendo, en términos generales, lo mismo que yo veo; cómo lo enfrentan y cómo lo transforman.

14. ¿Corriges suficiente?

Corrijo todo lo que puedo, hasta el extenuamiento, hasta no ver más allá de la última corrección. ¿Eso es suficiente? No lo sé, es imposible saberlo. Creo que es humanamente suficiente, pero que nunca lo es literariamente.

15. ¿Hay editores buena onda?

Muchos, por supuesto. Como en todo. Si hasta debe haber enterradores buena onda.

16. ¿Eres distraído?

No particularmente. Cuando uno es obsesivo compulsivo, se puede ser poco atento a ciertas cosas que quedan fuera de nuestro círculo obsesivo, pero eso no es igual que ser distraído.

17. ¿Tus sueños se meten en la escritura?

Alguna vez se habrán metido, pero no es algo que busque ni que me interese. Diría, incluso, que, si alguna vez se metieron, fue porque antes se metió en mis sueños aquello que andaba escribiendo.

18. ¿Te has psicoanalizado?

Durante años y años y años. Y, después de un proceso muy largo, lo he seguido haciendo solo, en gran medida, con una forma particular e íntima de escritura.

19. ¿Socializas con el gremio?

Socializo con algunos amigos y algunas amigas que forman parte del gremio, pero con quienes establecí relación en corto, en situaciones de dos o tres personas. No me gusta el gremio cuando es multitud. Mis amigos y mis amigas más cercanas de eso que llamamos el mundillo comenzaron siéndolo por correo electrónico.

20. ¿Te han llegado historias como si te las dictaran?

No, nunca. Lo más cercano, en mi caso, es la escritura de corte autobiográfico, porque la memoria, a ratos, sí que funciona como una suerte de dictado, aunque se trata de un dictado que después hay que desarmar y volver a armar.

21. ¿Batallas con la estabilidad económica?

Batallé durante toda mi vida, hasta hace algunos años, en que el trabajo previo me permitió relajar ciertas angustias. Por otro lado, vivo en pareja y la inmensa solidaridad de ella también me ayuda en esa batalla.

22. ¿Te sientes más a gusto en la novela o en el cuento?

A gusto, lo que se dice a gusto, ni en la novela ni el cuento. Y no lo digo como algo malo o presumiendo mi sufrimiento, lo digo, al contrario, como algo positivo: creo que cuando uno se siente a gusto al interior de un texto, el texto está muerto.

23. ¿Qué te dio por las ciencias políticas?

Básicamente, el masoquismo.

24. ¿Tienes buena voz?

Buena para avergonzarse.

25. ¿Se te da el humor?

Se me da la burla, creo.

Emiliano Monge (Ciudad de México, 1978).

Escritor, académico, editor y politólogo mexicano. Licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Imparte clases en esta misma institución.

Autor de una decena de libros. Relatos suyos aparecen en varias antologías nacionales e internacionales. Ha colaborado en Letras LibresLa Jornada, en el suplemento de libros Hoja por Hoja del periódico Reforma y EL PAÍS. Obtuvo el v Premio Otras Voces, Otros Ámbitos, el xxviii Premio Literario Jaén de Novela 2012, el ix Premio Iberoamericano de Novela Elena Poniatowska y el English pen Award.

Ha recibido reconocimientos de la Feria Internacional del Libro fil Guadalajara, del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes conaculta, del Hay Festival, de Bogotá39 y del Consejo Británico. Su obra ha sido traducida a diversos idiomas.

Algunas de sus obras son: Morirse de memoria, El cielo árido, Las tierras arrasadas y No contar todo.



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