Nudos: el mal es real4 min de lectura

Caliche Caroma

Asistimos a la última función de las once que tuvo en su primera temporada Nudos, obra de teatro dirigida por José Ramón Segurajáuregui y escrita por Sayuri Navarro. La compañía teatral Contrapeso montó esta reapropiación de aquella Antígona que escribió (y recuperó de la mitología griega) Sófocles hace casi dos mil quinientos años, pero la propuesta de Segurajáuregui tiene música de Björk.

El lluvioso martes 21 de septiembre de 2021 en Nicolás Bravo #430, Centro moreliano, fue de teatro, el Foro Eco estuvo lleno, lleno para esta época de restricciones sanitarias, dos bancas sí, una no; a pesar de lo incómodo del cubrebocas, la gente permaneció al filo de sus asientos por más de una hora, acudió a las vicisitudes de la pobre Antígona, más adversidades que otra cosa.

Con el nudo en el estómago y también ese otro nudo que se forma en la garganta, impotencia y coraje mezclados, los asistentes presenciaron la obra de teatro que los llevó a experimentar la pesadilla que viven miles de mexicanos actualmente, los puso cerca, es más apropiado decir, porque uno nunca podrá experimentar en carne propia el dolor de alguien que pasa por un transe como el que Nudos aborda. Pasadas las ocho de la noche, tercera llamada, apaguen sus celulares, luces azules que los mismos actores manipulan: “Comenzamos”.

Antígona en el México contemporáneo, en medio de delincuentes y funcionarios corruptos, quién es quién, perversos pistoleros que violan, matan y desaparecen a cualquiera que se ponga en su camino, sólo por el placer de hacerlo, porque pueden… La impotencia y la vulnerabilidad en primera fila.

En la obra de Sayuri Navarro la búsqueda desperada lleva a la protagonista al mismísimo infierno, Antígona pacta con el mal para encontrar a su hermano, o lo que queda de él, la posibilidad de no poder darle al ser querido un entierro digno se materializa cada vez más, y no porque estuviera prohibido hacerlo, como le pasó a la antigua Antígona, acá no hay un cuerpo qué enterrar, no existen los restos humanos que las aves de carroña devoran con fruición, ni siquiera esa putrefacta certeza, y el vacío consume a Antígona, ¿en dónde están los desparecidos?

Con las actuaciones de Brenda Tinoco (Antígona), Xosé Fabián (Daniel), Juan Velasco (Jefe Narco), Rodrijo Béjar (Hombre Narco I), Ricardo Cruz (Funcionario). En la asistencia de dirección Juan Velasco, diseño gráfico de Gerardo Hernández, iluminación de Jesús Suárez y del director Segurajáuregui. Nudos tendrá otras fechas dentro de su segunda temporada, todos los lunes de octubre a las 20:00 horas, con un costo de $100 pesos y los descuentos acostumbrados.

Notita crítica que puede saltarse el lector con prisa: Acierto total en las elipsis de la historia, un favor para el espectador el no mostrar lo que ya es costumbre en las noticias y la vida diaria de los que sufrimos este país, esos momentos violentos no explícitos, dejados a la imaginación, a la galería gore de cada uno, se agradecen. El uso de los elementos escenográficos no está mal, lo mínimo, aunque algunas cosas podrían cambiar para el crecimiento del montaje, verbigracia, menos hamaca, por lo incómodo, y más respiración, para que la dicción y la velocidad de algunos parlamentos den oportunidad al golpe reflexivo, “un golpe de realidad”. Todos los actores se esfuerzan, en especial Xosé Fabián se lo toma muy en serio, y Brenda Tinoco estaba tensa de sus músculos por el esfuerzo que le costó este papel, es evidente al finalizar y se agradece. El cierre de la obra, desde la doxología unipersonal del que esto firma, y a pesar del “nosotros” inicial, rompe con esa libertad de la imaginación (elipsis y esas ondas) en el armado de la obra y le resta un poco a lo trágico, la venganza/revancha que ya es cliché la narrativa contemporánea, tal vez era preferible reducir la “esperanza” a Nudos y optar por el lado trágico, más en relación con la obra griega. En general muchos aplausos y recomendada para todos aquellos que aún les duele la existencia y tienen empatía por lo que pasa en esta fosa común llamada México.

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