Porque todos somos unos payasos

Blanca Mondragón El payaso apaleado que nace en las entrañas de Ciudad Gótica como un justiciero demente que ríe entre la inmundicia y el rencor social con una carcajada, nos sobrecoge, es por momentos un triste espejo en el que nos reconocemos, es el escalofrío que nos hunde en la butaca del cine entre el remordimiento y el goce. Por momentos nos recuerda al Joker de Alan Moore, un comediante frustrado que ante la tragedia termina por ser un criminal o bien, nos remonta a la versión de Frank Miller,…