Apuntes a los apuntes7 min de lectura

Caliche Caroma

Llegó el día de la exposición de Sebastian Portillo, lleno total, farándula, bocadillos, vino generoso, los polis del Museo de Arte Contemporáneo Alfredo Zalce tenían prisa de irse: “Entiéndanos, joven, ya casi es navidad”. La fotografía en la frontera, en la línea que la divide con la ilustración, el transfer, pintura, un dos tres por mis compañeros. Vitrina de insectos llamados humanos, la familia con su mugre, el lago y la chica desnuda, los dibujos de un recuerdo reconstruido, casi inventando. Los modelos de las fotografías, “se ve”, han trabajado duro, el artista exprime hasta la última letra de sus Apuntes de biología.

Para no hacer de mi ícono pedazos, cuatro entrevistas en el horizonte. La pregunta, sencilla, pues la duda es sólo un pretexto. ¿Qué te pareció la exposición de Sebastian? Las respuestas largas, cortas, sinceras, en audio, escritas en word, arial, #12. Las fotografías están esperando las miradas, los pensamientos, la sorpresa.  

Lucía Rodríguez, licenciada en Literatura Intercultural, fotógrafa, profesora y encargada de Giraluna (foro cultural): “Fue sumamente inspiradora. Las diferentes representaciones que hay en ella, con sus distintas formas refuerzan para mí la idea de recopilar lo trazado en los apuntes. Pensé en que muchas veces no somos conscientes del rastro que dejamos en todo lo que hacemos y escribimos, sobre todo cuando no está pensado para ser compartido. Este camino recorrido por Sebastian, persiguiendo el rastro y reencontrándose con su padre para dialogar ha sido una de las experiencias estéticas que más me han atravesado. Quiero volver a verla”.

Astrit Hernández, bailarina profesional y modelo para algunas fotografías de la exposición: “No tenía el gusto de conocer a Portillo hasta hace algunos meses, gracias a la invitación de Anel Melgarejo, que nos invitó para Apuntes de Biología, donde su servidora y Farid Solórzano realizamos la interpretación de Las fuerzas centrífuga y centrípeta, trabajo netamente experimental, llevado a cabo en las canchas de basquetbol de Ciudad Universitaria, aquí en Morelia. La primera impresión positiva acerca de Portillo es su estupenda claridad para la dirección de actores, rememoro que fue una sesión de foto y video donde existió gran cansancio e incluso frustración, era un día soleado debíamos correr durante bastantes minutos, descalzos en el pavimento, jadeantes y casi desfallecidos, Portillo logró transmitirnos con voz firme y un mar de sentires en su piel la intensión que dentro de sí existía, y el néctar que quería extraer de nosotros como entes pensantes y sensibles. Más que más que una actuación, fue una escena empática y catártica. Al culminar las horas de trabajo Portillo volvió a su forma más simple de ser. Amable y bromista”.

El origen de los Mares, Portillo expresa un sentido poético de bellas figuras, gracias a sus multitalentos, la importancia que los apuntes de biología de su padre aportaron a su vida, motivo de una obra que lejos de ser solo montada, es un trabajo de excavación en los jardines que todos los seres humanos tenemos en el miocardio (risas). Me queda agradecer el atrevimiento de Portillo para expresar y compartir sus más profundas emociones de las que permanezco empapada y contenta por participar en tan compleja fotografía con mi gran amigo Farid, totalmente húmedos en el vapor de los baños Villalongín”.

Manolo Espinosa Ayala, fotógrafo, locutor, escritor: “La exposición Apuntes de Biología, inaugurada por Sebastián Portillo el pasado 19 de diciembre del 2019 en el Museo de Arte Contemporáneo Alfredo Zalce, como conclusión del Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico de Michoacán, nos brinda la posibilidad de aproximarnos al imaginario que este artista proyecta a través de su trabajo visual, una reflexión que en su conjunto acontece como una travesía heterogénea (fondo y forma), apuntes de biología donde la corporalidad humana es el hilo que nos conduce hacia una entomología de lo imposible, una donde los artrópodos son sustituidos por el cuerpo desnudo de hombres y mujeres, los cuales se instauran como el tablero de una colección de asombros: tentativa sutil por asirse a aquello que nos resulta inaccesible, efímero e indescifrable”. 

“La tarea de este artista nos remite a una serie de pasajes y atmósferas sublimes, que sobrevienen en una dimensión alegórica, en un plano que deriva en la hibridación de seres que trascienden su propia esencia orgánica, pero que conservan su carácter figurativo, a pesar de la tendencia cada vez más vana y más dominante de lo abstracto en términos de fotografía contemporánea”.

“La muestra es un ejercicio que sin duda refresca el panorama visual en la entidad, y que da énfasis a una disciplina poco visitada por la institucionalidad, que se instala de manera reiterada en la seguridad de lo tradicional como fórmula de lo infalible, pero que con este ejemplo arriesga en un ámbito poco frecuente, algo que da pie para creer que la experimentación visual es un camino posible para la producción fotografía en la actualidad”.

Farid Solórzano, músico, chamán y modelo: “Está muy buena la exposición, tiene un hilo conductor interesante. Se me hizo muy creativa. La museografía me pareció acertada, a pesar del espacio pequeño logró colocar las piezas de manera que pudieran ser apreciadas como se debe. Sebastian me comentó que algunas fotos se quedaron fuera porque no cupieron. Y como personaje que está en las fotos, fueron dos sesiones que se trabajaron a fondo. De cada sesión salió una foto. La línea temática, sobre su padre, logra el objetivo si uno pone atención en los títulos y presentación. Lo que conecta es el cuerpo humano en esta expo. Utilizó muchos modelos, muchos cuerpos, variados. A pesar de que hay desnudos, no cae en algo de mal gusto, está todo en su lugar”.

“Una de las obras que más me llamó la atención es donde están los cueros clavados, de espaldas, como si fueran mariposas, te hace pensar en los seres vivos, de lo micro a lo macro, de cómo somos parte de la naturaleza, se un sistema completo, los seres vivos. En las sesiones que tuvimos con Sebastian nos llevó al límite físico. Trascendimos a partir de las emociones, hubo catarsis en ambas sesiones, estuvo poca madre”.

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