Agujas de plata2 min de lectura

Livier Fernández Topete

Yin Zhen es la variedad más valorada de los tés blancos, se produce en China y al parecer su consumo inició durante la dinastía Song, en el 420 a.C.

Se trata de una infusión sutil y compleja, aunque su sabor es delicado y es difícil maridarlo sin opacar sus notas gustativas, al mismo tiempo ofrece en boca un abanico de interesantes sabores como vegetales, vainilla y flores, su gusto básico es predominantemente dulce.

Su nombre se debe al aspecto que presentan sus hebras, compuestas en un 100% de brotes, es decir, de la parte más tierna de la unidad de cosecha del té, la que concentra más nutrientes y dulzor, lo que explica su elevado costo. Estos brotes están recubiertos por vellosidades finas llamados tricomas, son como el vestido de seda que los arropa y da tersura al bebedor, tienen una forma alargada y puntiaguda, su color tiene tonalidades blanquecinas y gris claro que se asemejan al plateado. También es conocido como Té Imperial, tanto por ser el té de los emperadores como por su tipo de cosecha. Silver Needle en inglés o Aguja Plateada.

Este té es uno de los reyes de las Camellias (planta del té), rey seductor que esconde entre el tejido de sus hebras, el delicado huso de una rueca que pincha la lengua para dejar como la espina la presencia de su rosa.

El licor de Yin Zhen es un pozo para mirarse, para bañarse, para sumergirse a ratos, para abandonarse a la levedad y gravitar alrededor de la plata luna.

Té Imperial para levitar tras la propulsión de sus agujas de plata.


Imagen de portada: Christian Schloe, Wind, Clouds and Tea

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