Adiós, Cambio de Michoacán2 min de lectura

Raúl López Téllez

Este sábado 1 de febrero llega a su fin el diario Cambio de Michoacán, un referente del periodismo impreso que finalmente sucumbe ante una crisis financiera y directiva que se profundizó a partir del 2015.

Fundado el 6 de julio de 1992 por Vicente Godínez Zapién y con la participación inicial de varias figuras del neocardenismo, Cambio de Michoacán se constituyó en un referente de credibilidad y compromiso social, lo que le permitió lograr una presencia en más de 70 de los 113 municipios del estado y con una plantilla sólida de reporteros, fotógrafos, editorialistas y corresponsales.

El agotamiento de un modelo, el de la dependencia de los medios hacia los recursos oficiales, fue finalmente la puntilla que acabó con este proyecto, al que se suma la impericia empresarial en su conducción y una dirección editorial proclive al oficialismo, que llevaron al surgimiento de una crisis interna en Cambio que se manifestó en el 2015 con la salida de la mayoría de sus reporteros y que continuó hasta mediados del 2016, cuando prácticamente el diario quedó vacío de sus plantillas históricas.

Atrás de Cambio de Michoacán quedan muchas historias loables, aquellas que refieren el nacimiento e impulso de proyectos sociales y culturales a los que el diario acompañó como reflejo de los cambios en la entidad y que muchos sectores le reconocieron al verlo como el medio necesario, crítico y responsable que le valieron el reconocimiento de sectores oficiales e institucionales al igual que de sectores independientes.

También atrás de la caballeresca figura del Quijote, hay que decirlo, quedan lamentables historias de irresponsabilidad empresarial hacia trabajadores de todas las áreas del diario, a quienes se les adeudan salarios e indemnizaciones, juicios no resueltos en tribunales y como lamentable ejemplo reciente, el no pago del aguinaldo decembrino para quienes resistieron hasta el último de los días en los talleres y oficinas de Siervo de la Nación, a los que se llegaron con un medio demasiado menguado, con un tiraje que apenas circulaba en la capital estatal y en su mayoría nutrido en sus escasa páginas por comunicados oficiales.

La desaparición de Cambio de Michoacán –del que se dice se mantendrá digitalmente-, se suma a la de La Jornada Michoacán en 2015 y Provincia en el 2019, saldos negativos para el periodismo escrito en la entidad, sin duda.

Notas relacionadas

Danos tu opinión: