Breve e incompleto tejido sobre la creación o Carta a Cabrera4 min de lectura

Livier Fernández Topete

Querido Ramón, a través de esta misiva electrónica, te comparto algunos apuntes sobre el fenómeno de la creación, bajo el entendido de que, en el micro universo de nuestros discursos, las nociones nunca son propias como tales, acaso apropiaciones o recreaciones a partir de otros, va este breve e incompleto tejido con la fantasía de que lo discutimos en alguna mesa cálida con una buena copa de vino de por medio:

Partiendo de su etimología, la palabra poiesis, término griego, significa crear, hacer o producir. De ella se desprende la palabra poesía, su raíz es un verbo, una acción que concibe e instaura una nueva realidad en el mundo. No se trata de praxis ni de creación en sentido romántico, lo poiético hace que sujeto y vacío se reconozcan y reconcilien.

Seguro recordarás que, en El banquete de Platón, Diotima, sacerdotisa o vidente que juega un papel importante en este diálogo socrático, inicia a Sócrates en los misterios del amor y explica este sentimiento como la lucha del hombre por la inmortalidad. La poiesis tiene que ver con el amor, puesto que ambos implican invenciones, amor y poiesis son intentos de inmortalidad según esta figura femenina. El amor es un acto creativo y la poiesis es un acto amoroso. Los dos ejercicios nacen de la misma necesidad humana, provienen de la fuente de la vida. 

Por otro lado, Heidegger se refiere a la poiesis como «alumbramiento» y describe este concepto como el florecer de la flor, el salir de una mariposa de su capullo, la caída de una cascada cuando la nieve comienza a derretirse. A través de estas imágenes, el filósofo alemán subraya el éxtasis producido cuando algo deja de ser una cosa para convertirse en otra.

Según Fleitas (escritor uruguayo), la poiesis es hacer pasar cualquier cosa del no ser al ser. Ante esta afirmación cabe la pregunta que invertiría el supuesto orden de la producción: ¿Hay poiesis cuando se hace pasar una cosa del ser al no ser, es decir, cuando algo se destruye? ¿Tú, qué piensas?

Mi respuesta es que sí, que a veces hay que destruir algo para construir otro algo, pero esa destrucción ya es en sí misma el principio de un acto creativo. El impulso creativo radica en la imaginación y la imaginación no tiene orden preciso.

Sin embargo, si pasamos algo del no ser al ser o viceversa, de cualquier manera, siendo el primer caso el más tangible, seguimos el hilo oculto del pensamiento, del sentimiento, de esa nebulosa que ambos conforman, perseguimos el nudo oscuro y damos forma o deformidad a la voz de la imaginación.

Damos a luz, arrancamos, no creamos en sentido riguroso, mejor decir, recreamos, que según Fleitas, es la auténtica misión de la poiesis.

Castaño Gracia (profesor de Filosofía en Murcia), sostiene que la poiesis, la aisthesis y la catarsis,  son consideradas como las tres categorías básicas de la experiencia estética. Dicho de otro modo, la experiencia estética está hecha de creación, sensación y purificación o expiación, respectivamente. Triada que bien puede tener sus equivalentes peirceanos: Primeridad = Sensación = Aisthesis; Segundidad = Reacción = Catarsis; y Terceridad = Pensamiento = Poiesis; en el centro de la triada, como fenómeno diseccionado para su análisis, está la experiencia estética.

La corporeidad que proviene de la producción o poiesis, es la huella o registro de la maraña de sensaciones, reacciones y pensamientos que por fin toman una forma, devienen elaboración o materialización parecidas al productor o poietes. Se parecen a su experiencia estética de la realidad que lo ha impactado, se parecen a él.

Un productor artístico o simbólico si se prefiere decir, es un poeta, porque ¿no te parece que la poesía es la columna vertebral del arte? por eso el arte no puede explicarse, porque no tiene un lenguaje de una lógica estructurada, sino que debe recrearse para mantenerse con vida, o sea, convertirse en otra cosa, en otra imagen, en otra metáfora de lo que solía ser, a menos que lo que se pretenda sea su muerte, entonces habría que explicarlo y habría que hacerlo desde paradigmas totalmente contrarios a su naturaleza: inflexibles, la muerte sería inminente.

Te dejo estas ideas, con la esperanza de que volvamos a coincidir, ojalá sea pronto, abrazo mientras tanto.

Publicado en Revista CLEA N° 10
(Consejo Latinoamericano de Educación por el Arte).
Sección PALABRA ABIERTA.
*Revista completa:


Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de el-artefacto.

Imagen de portada: De la serie Urdimbre, de Daniela Briceño

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