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Gerardo Pérez Escutia

El período correspondiente entre 1918 y 1933 en Alemania, se le conoce como la República de Weimar, y sin duda alguna es uno de los más interesantes y decisivos en la Historia del siglo XX, no sólo para Alemania sino para el mundo en general.

Este período (posterior a la capitulación de Alemania en la Primera Guerra Mundial) se caracterizó por una intensa inestabilidad política, intentos de golpes de estado, una profunda recesión económica y por supuesto, la consolidación y ascenso del Partido Nazi que llevaría a Hitler al poder en 1933, con las consecuencias que todos conocemos.

A contrapelo de estos ominosos hechos, también fue un periodo de florecimiento de las artes en Alemania, particularmente en Berlín, que se convirtió en la capital más liberal y permisiva de Europa, lo paradójico de esto es que paralelamente, avanzaba sin freno entre la clase política y el pueblo Alemán el antisemitismo, que se convirtió en el germen del Holocausto.

Este convulso e interesantísimo periodo (junto con los años de la Segunda Guerra Mundial) es el escenario que escogió Philip Kerr (Edimburgo, 1956 – Londres, 2018), para ambientar la trilogía de novelas conocidas como Berlín Noir y la posterior saga de su personaje Bernie Gunther, que comprende 14 novelas.

Philip Kerr

Metrópolis, es la novela de la que hablaremos el día de hoy en este Bufete Negro. Está ambientada en Berlín en el año de 1928 y se publicó de manera póstuma en 2019. La novela comienza narrándonos el ingreso de Bernie Gunther a la Brigada de Homicidios de la Krippo, procedente de la brigada antivicio; el joven Bernie ya cuenta con experiencia como investigador en los bajos fondos de una ciudad que en ocasiones visualiza como una moderna Babilonia, donde se comete todo tipo de crímenes y excesos, y ya tiene la piel curtida para enfrentarse a crímenes mayores que son la comidilla y cotilleo de la sociedad berlinesa.

Bernie Gunther es un personaje muy peculiar, es cínico, irónico, culto, y con un sentido de la “moral” más bien laxo, su inteligencia intuitiva le hizo destacar en la brigada antivicio, logrando que Bernhard Weiss, el jefe de la policía criminal se fijara en él y lo incorporara a su equipo. 

El primer caso que le toca investigar a Bernie, son los asesinatos de unas prostitutas a las que se les han arrancado el cuero cabelludo después de matarlas; el carácter sádico y ritual de este crimen atrae la atención pública; la presión política es muy fuerte para lograr su resolución, y por si fuera poco, también comienzan a aparecer cadáveres mutilados de veteranos de guerra. Bernie sospecha que los crímenes están relacionados, por lo que se sumerge en los barrios bajos de la ciudad, donde una diversidad de personajes: prostitutas, traficantes de drogas, veteranos de guerra, gangsters, pintores, actrices, nazis, y judíos, que nos van pintando un cuadro magnífico de la compleja sociedad berlinesa de esos años y que en el desarrollo de la historia nos hacen entender las características sociales, económicas e históricas que a la postre llevaron a Alemania a embarcarse en la Segunda Guerra Mundial.

Philip Kerr logra un thriller histórico deslumbrante, con una precisión de relojero reconstruye el Berlín de esa época con sus lugares emblemáticos, tanto los históricos como los famosos cabarets. Por la novela aparecen personajes como: el cineasta Fritz Lang, el pintor George Grosz, el periodista Theo Wolff y la guionista Thea Von Harbou. Todos ellos forman parte de la trama dándole solidez y verosimilitud a la historia, mientras disfrutamos de una magistral clase de historia repleta de referencias culturales a libros, películas y música de la época, al mismo tiempo seguimos un proceso de investigación, lleno de giros de tuerca, y pistas falsas que se van desechando en la búsqueda de la resolución de los crímenes.

Bernie Gunther hace uso de todos sus recursos legales (y algunos no tanto) para resolver los casos que le han asignado, por lo que encontramos muchas sorpresas, además de ir encajando todas las piezas del rompecabezas.

En este Bufete ya hemos reseñado en otras ocasiones novela negra histórica, toda la serie de Bernie Gunther encaja en esta categoría y la enaltece, nos lleva por diversas etapas, desde la República de Weimar hasta la posguerra. Leer estas novelas es recordar la historia de esos terribles años, pero desde una óptica intimista y a la vez documentada que nos dan una perspectiva que nos ayuda a entender los resortes que se activaron en la psique colectiva de todo un pueblo y que a la postre nos llevaron a la última gran guerra.

Aunque se pueden leer de manera independiente, recomiendo comenzar la serie con Metrópolis y posteriormente seguir la zaga en la secuencia que la escribió.

PS. Si quieren ahondar un poco más en el espíritu de esta época, recomiendo ampliamente las películas: El huevo de la serpiente de Ingmar Bergman y Cabaret de Bob Fosse.

Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de el-artefacto.

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