TRANSE, más que una revista3 min de lectura

Caliche Caroma

Con un convivio privado en petit comité para los más de 50 artistas colaboradores, es decir, ni tan pequeño; una rueda de prensa en el Museo del Estado (donde hubo mucho pan) y una presentación pública en El Traspatio, se dio a conocer el nuevo proyecto independiente que lleva por nombre TRANSE, revista impresa y digital.

¿Qué es TRANSE? Una revista impresa con códigos QR para acceder a mucho más contenido del que está en el papel, ir más allá; se trata de un objeto artístico, dispositivo creativo manipulable que será un agasajo para los coleccionistas, pero también para los amantes de las letras y los sommelier de los ojos. Con juegos tipográficos, una edición bien cuidada y un contenido que está para chuparse los dedos, es posible que TRANSE quede, si hay continuidad, como uno de esos productos culturales trascendentales que tanta falta hacen en Michoacán, y en México todo, para dar cuenta de lo complejo de las sociedades y sus manifestaciones artísticas. La curaduría, el orden en que están dispuestos los textos y las imágenes de la media centena de colaboradores, llevan un guiño de ojo, una historia debajo de las historias.

En una época en donde casi nadie apuesta por los proyectos impresos, Sebastian (sin tilde) Portillo, Saulo González y Leo Ginori decidieron arriesgar el físico para que TRANSE se pueda tocar, oler, morder y todo lo que el lector-visor quiera hacer con ella.

De gran calidad en sus impresiones y en los textos, TRANSE arrancó con su primera entrega con el tema “el origen”, o el filosófico cuestionamiento ¿de dónde venimos? Una pregunta que puede ser contestada de muchas maneras, quien tenga la revista en sus manos comprobará lo anterior, pues no hay un solo punto de partida, son múltiples las raíces, la génesis es diversa, la genealogía se muestra aquí como un poliedro lleno de diamantina.

A propósito de los brillitos, en la rueda de prensa en el Museo del Estado, llevada a cabo el 4 de octubre de 2021, a las diez de la mañana, Sebastian, Saulo y Leo aparecieron en la mesa con máscaras cubiertas de piedras preciosas, sus rostros no eran visibles para los desconcertados y hambrientos reporteros: “Lo hacemos porque queremos que TRANSE tenga todos y ningún rostro, nosotros convocamos, pero el trabajo es colectivo, por eso las máscaras. Éste es un esfuerzo muy grande que nos llena de satisfacción al ver los resultados, aunque no fue barato”.  

Entre los colaboradores de esta revista, que son locales, nacionales, internacionales y galácticos, se encuentran: Nurivan Viloria Martínez, Citlali Muñoz Magaña, Martha Julia, Luis Humberto Cruz, Misael Sámano Vargas, Colectivo Vaivén, Cinemas, Veda López Báez, Manuel Parra, Miriam Sánchez Varela, César Rangel Ramos y muchos más. TRANSE sólo cuesta $200 pesitos y se puede adquirir en El Traspatio, Bartolomé de las Casas #533, y en FotoViva, Morelos Sur #387, ambos domicilios en el Centro Histriónico de Morelia, Michoangastán.

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